España convierte sus embalses en megabaterías: la mayor central de bombeo de Europa está en Valencia y puede cubrir el consumo de 6,75 millones de personas al día

El complejo hidroeléctrico de Cortes-La Muela, en el río Júcar, utiliza el bombeo para almacenar el exceso de energía renovable y liberarlo en las horas de mayor demanda

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Vistas desde la Muela de Cortes de Pallás (Wikipedia)
Vistas desde la Muela de Cortes de Pallás (Wikipedia)

El almacenamiento es el cuello de botella de la transición energética en España. En 2025, nuestro país instaló un récord de 11.131 MW de nueva potencia renovable y superó los 103.500 MW en total, el 70,4% de toda la producción del país. Una energía limpia y muy barata, pero su disponibilidad es inestable y depende de la meteorología, y la red eléctrica no crece al mismo ritmo que los parques solares y eólicos. El resultado es que decenas de megavatios (MW) de energía limpia —alrededor del 20% de la producción renovable según datos de la Asociación de Empresas de Energías Renovables— se desaprovechan porque no hay donde almacenarla. Cuando la generación supera la demanda real, la energía simplemente se vierte.

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima fija un objetivo de 22,5 GW de capacidad de almacenamiento para 2030, cuando las renovables deberían cubrir el 81% de la generación. Y, aunque la expansión del almacenamiento está siendo lenta, ya existen instalaciones que ayudan a esta transición. Uno de ellos es el complejo hidroeléctrico de Cortes-La Muela —ubicado en Valencia, a orillas del río Júcar—, y es considerado la mayor central de bombeo de Europa. Su capacidad es de 1.762 MW en turbinación y de 1.293 MW en bombeo, suficiente para cubrir el consumo de 6,75 millones de personas al día, según Iberdrola.

¿Cómo se almacena electricidad con agua?

El funcionamiento de este tipo de emplazamientos es antiguo y muy eficaz. Durante las horas centrales del día, cuando los paneles solares generan más electricidad de la que el sistema puede absorber, esa energía excedente se utiliza para bombear agua desde el embalse inferior hasta un depósito situado 500 metros más arriba —un proceso que consume electricidad para almacenarla en forma de energía potencial—, tal y como explican en El Periódico de la Energía.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha avanzado este miércoles en el Congreso su intención de seguir acelerando el despliegue de la energía renovable en el país mediante el decreto ley para paliar las consecuencias económicas del conflicto en Irán (Congreso)

Después, cuando la demanda aumenta —normalmente sobre las 21 horas, el momento de mayor consumo y precio más alto del día—, el proceso se invierte: el agua almacenada en el embalse superior desciende por su propio peso, mueve las turbinas y genera electricidad. Este proceso es lo que se conoce como turbinación.

El mayor almacén de energía de Europa

Las obras de este primer emplazamiento comenzaron en 1983 y se prolongaron durante cinco años. La primera pieza fue la presa de Cortes, de 116 metros de altura y diseño arco-gravedad, con 290 MW de potencia instalada. La gran apuesta llegó con la central de bombeo La Muela I: 634 MW en turbinación y 549 MW en bombeo, con tres turbinas reversibles capaces de funcionar en ambos sentidos.

La construcción de la caverna subterránea que alberga esa maquinaria requirió más de 5.000 trabajadores durante seis años. Solo para evacuar los materiales excavados hicieron falta 15.000 camiones, una columna que, colocada en fila, llegaría hasta la frontera con Francia.

Pero no fue hasta 2015 cuando el complejo se amplió con la entrada en funcionamiento de La Muela II, tras una inversión que elevó el gasto total por encima de los 1.200 millones de euros. La nueva instalación añadió 880 MW en turbinación y 744 MW en bombeo, con cuatro turbinas adicionales alojadas en una segunda caverna subterránea.

Partes de una central hidroeléctrica de bombeo. (Iberdrola)
Partes de una central hidroeléctrica de bombeo. (Iberdrola)

Un depósito capaz de guardar 24 GWh

El embalse superior es la pieza menos conocida del sistema. Visto desde el aire, tiene forma de alubia o de riñón, y su capacidad ronda los 100 hectómetros cúbicos de agua, lo que equivale a 24 GWh de electricidad almacenada.

Las cavernas excavadas en la montaña para albergar la maquinaria tienen dimensiones difíciles de visualizar. La altura equivale a entre tres y cuatro plantas de un edificio convencional. En su interior se instalaron turbinas de aproximadamente 220 MW de potencia cada una, piezas de gran tamaño que en la primera fase tuvieron que introducirse por un único hueco de acceso.