Cuatro años y medio de prisión por acercamiento sexual a menores y amenazas condicionales para ‘Jonpe’, el profesor de la ESO en Gipuzkoa

La Justicia ha descartado así la versión del docente, quien llegó a asegurar que las acusaciones formaban parte de una campaña de hostigamiento laboral que sufría desde sus primeros años en la docencia

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Cuatro años y medio de prisión por acercamiento sexual a menores y amenazas condicionales para ‘Jonpe’, el profesor de la ESO en Gipuzkoa (Europa Press)
Cuatro años y medio de prisión por acercamiento sexual a menores y amenazas condicionales para ‘Jonpe’, el profesor de la ESO en Gipuzkoa (Europa Press)

Hace alrededor de un mes que trascendió el caso de ‘Jonpe’, el profesor de la ESO en Gipuzkoa acusado de - y ya condenado por - contactar con fines sexuales con tres alumnas, menores de edad, a través de una red social utilizando una identidad falsa. Según la investigación, llegó a ofrecer dinero y regalos a cambio de besos y favores sexuales, lo que desembocó en un proceso judicial que ha generado un notable impacto en la comunidad educativa del entorno.

El condenado se asegura víctima

Según la versión del docente - ya condenado a cuatro años y medio -, por algún motivo que desconoce y desde los primeros años de su carrera, su entorno profesional ha sostenido una actitud de hostigamiento hacia su persona, si bien en un principio la “estrategia” era retratarle como alguien que “era inútil, que no hacía bien las cosas”. Más adelante llegaron las primeras acusaciones relacionadas con la forma en que se relacionaba con sus alumnas. Según el docente, todo eso también es mentira.

Recuerda una ocasión en la que se llamó a los padres de algún alumno “diciendo que hay una agresión, pero no existe, son mentiras. Y en el colegio de Irún tampoco hay nada”. Niega haber ofrecido gratificaciones y tener comportamientos o comentarios inapropiados con sus alumnas, llegando a asegurar que eran ellas quienes los tenían con él: “Sugar daddy, dame un regalo y yo te voy a dar una noche loca, si no me das un chupachús, te voy a chupar otra cosa”, jura que le habrían dicho sus estudiantes.

Va más lejos: asegura que todo esto, que le pilla por sorpresa por no haber tenido nunca éxito entre “las mujeres” - parece no reconocer que sus alumnas son niñas - se debe a que parece, según dice, “una estrella de rock”. “Estoy rodeado de chicas y no sé por qué, de hecho pedí ayuda y todo porque no entiendo esto”.

La Justicia ha descartado así la versión del docente, quien llegó a asegurar que las acusaciones formaban parte de una campaña de hostigamiento laboral que sufría desde sus primeros años en la docencia (Unanue - Europa Press)
La Justicia ha descartado así la versión del docente, quien llegó a asegurar que las acusaciones formaban parte de una campaña de hostigamiento laboral que sufría desde sus primeros años en la docencia (Unanue - Europa Press)

Acercamiento y acoso sexual a menores y amenazas condicionales

La Audiencia Provincial de Gipuzkoa ha condenado al docente a cuatro años y medio de prisión por dos delitos de acercamiento sexual a menores a través de internet, conocidos como ‘child grooming’ (el tratar de manipular a un niño con un fin X, sexual en este caso), y por un delito de amenazas condicionales. El tribunal consideró probado que el acusado contactó con las tres alumnas del centro durante el curso 2023-2024 utilizando una cuenta falsa en una red social. Según la sentencia, mantuvo con ellas conversaciones en las que introdujo manifestaciones de carácter sexual y, en dos casos, llegó a realizar propuestas de encuentro que no llegaron a concretarse porque la dirección del centro intervino.

La resolución judicial, que no es firme y puede ser recurrida, también impone al docente veinte días de localización permanente por un delito leve de acoso sexual y cuatro años de libertad vigilada tras cumplir la pena de prisión. El tribunal valoró como pruebas relevantes las evidencias digitales extraídas de los dispositivos de las menores y los testimonios coincidentes de estas, así como las declaraciones de profesionales del centro.

En el fallo, la Audiencia descartó la versión del docente, que se presentó como víctima del deseo de las alumnas y de acoso profesional. El tribunal concluyó que fue el profesor quien buscó la proximidad física y virtual con las menores, con una finalidad sexual clara, y que utilizó una relación de aparente cercanía para ganarse su confianza e introducir comentarios de contenido sexual.

Además, la sentencia recoge que el docente solicitó a una de las menores que le facilitara su domicilio, provocando en ella inquietud, y remitió correos electrónicos a varios alumnos con advertencias para que borraran capturas de sus móviles, acompañados de referencias a posibles consecuencias legales para las menores si no destruían las pruebas.

Por otra parte, el tribunal absolvió al acusado de tres delitos de solicitud de favores sexuales a cambio de contraprestaciones económicas y de uno de exhibición sexual ante menores, al no constar que ofreciera pagos concretos ni que remitiera vídeos de contenido sexual a las alumnas. El proceso judicial sigue pendiente de recursos ante instancias superiores.