El ruido que hace tu gato no es normal: si escuchas este sonido, tienes que llevarlo al veterinario

El comportamiento del animal es un síntoma de cómo está su salud y es muy importante tenerlo en cuenta

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Gato con la boca abierta
Gato con asma (Freepik)

El comportamiento de un gato doméstico es una pieza clave para entender si el animal está bien de salud o puede presentar algún síntoma de enfermedades, como el asma felina. El gesto de hacer un intento de expulsar una bola de pelo después de que se detenga repentinamente, alargue el cuello y emita un sonido seco y corto, puede responder a episodios respiratorios.

Cuando un gato experimenta un broncoespasmo, su cuerpo adopta una postura de cuello extendido, el abdomen en movimiento y un sonido que recuerda a un carraspeo, pero sin generar ninguna expulsión física. En estas situaciones, la tos, que es inusual en los gatos, constituye una señal de alteración o irritación en las vías respiratorias. La veterinaria Tannetje Crocker ha expresado en el medio La Stampa que la ausencia de expulsión visible es determinante para distinguir estos episodios del vómito común, ya que lo que a simple vista parece un trastorno digestivo habitualmente refleja un problema pulmonar subyacente.

El principal síntoma del asma en gatos es una tos seca y de manera reiterada, algo muy poco habitual entre estos animales. Cuando aparece, suele estar ligado a una inflamación en los bronquios que dificulta la entrada y la salida del aire, motivando la reacción característica de cuello adelantado, cuerpo encorvado y sonido repetitivo. Esta sintomatología no debe subestimarse al requerir una atención veterinaria más específica para su valoración e intervención.

Síntomas que indican que el gato puede tener asma

El consejo principal para detectar este problema parece evidente: acudir a un veterinario. Los sonidos anormales durante la respiración o la tos persistente constituyen un indicio inequívoco de alteración en las vías respiratorias. Un especialista es quién puede establecer si la causa es asma u otra patología, mediante la escucha directa, pruebas radiológicas o exámenes del tórax, así como test de alergias o infecciones. En estos casos, es útil mostrar al veterinario un vídeo de la conducta.

Veterinaria con gafas y guantes azules revisa la boca de un gato doméstico de pelo largo en una consulta; una niña sonriente está en el fondo
Una veterinaria examina a un gato (Crédito: Freepik)

Dentro del entorno doméstico, es recomendable seguir algunas pautas para manejar de la mejor manera posible esta enfermedad. Es ideal reducir los alérgenos en el hogar, incluyendo polvo, humo, fragancias intensas y aerosoles; limpiar frecuentemente las arenas y alfombras donde suele estar más a menudo el animal; cepillar de manera regular al gato; y emplear humidificadores. Además, es necesario administrar tratamientos prescritos y monitorizar el momento en que los síntomas se intensifican, de modo que, si fuera preciso, el veterinario pueda modificar la terapia.

Sin embargo, no todas las ocasiones en las que un gato emite sonidos extraños están relacionadas con el asma. Otras enfermedades que pueden originar síntomas similares son las alergias alimentarias o ambientales, las infecciones de origen bacteriano, vírico o fúngico; la entrada de cuerpos extraños en la garganta o bronquios, u otras enfermedades respiratorias. En cualquier caso, la recomendación básica es no proceder a la autoevaluación y acudir a un veterinario.

Causas que pueden confundirse con asma en gatos

La dificultad añadida en este caso reside en que los gatos tienden a mostrar síntomas únicamente cuando la enfermedad ya ha avanzado. Esto hace que las fases iniciales se minimicen, siendo también importantes. Por este motivo, conocer los indicios, buscar atención veterinaria sin demora y seguir las pautas que recomiendan los profesionales son factores que determinan el pronóstico y la evolución del cuadro clínico.

Los veterinarios recomiendan usar arneses y planificar paradas al viajar con mascotas.

Tal y como recoge el diario italiano La Stampa, una intervención precoz supone la diferencia entre un caso aislado y el control adecuado de una patología crónica en el felino. En la última actualización del análisis que han realizado desde este medio, insisten en la relevancia de evitar el autodiagnóstico y consultar al veterinario cualquier duda. Un abordaje profesional es clave para distinguir entre las diferentes causas de la tos o dificultad respiratoria en el gato, y, de esta manera, asegurar un tratamiento eficaz.