El rey Harald V de Noruega ya prepara su funeral: el sarcófago de 20 millones en el que será enterrado junto a la reina Sonia

El padre del príncipe Haakon de Noruega se encuentra supervisando todos los detalles de lo que podría ser un último adiós con tintes egipcios

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Imagen de Archivo del rey Harald V de Noruega.
EFE/EPA/CORNELIUS POPPE / POOL NORWAY OUT
Imagen de Archivo del rey Harald V de Noruega. EFE/EPA/CORNELIUS POPPE / POOL NORWAY OUT

Para la prensa internacional, no hay mayor síntoma del fin de una era que el momento en que un monarca comienza a diseñar su propia eternidad. Mientras en España el destino final de Juan Carlos I sigue siendo un debate silencioso, en el norte de Europa la transparencia marca la pauta. La noticia ha saltado a los titulares globales: el rey Harald de Noruega ya prepara minuciosamente su funeral, un proyecto que combina el misticismo real con una inversión presupuestaria que ha dejado a muchos con la boca abierta.

A sus 89 años, y tras haber superado diversas afecciones cardíacas, el soberano noruego no quiere dejar cabos sueltos, según El Español. El padre del príncipe Haakon de Noruega ha designado el lugar exacto para su descanso eterno y supervisa personalmente la construcción del sarcófago donde yacerá junto a la reina Sonia. Este movimiento no solo es una cuestión de previsión, sino un acto institucional que el Gobierno noruego ha respaldado con una partida económica que roza lo faraónico.

ARCHIVO - El rey Harald V de Noruega sale de la catedral de Notre Dame tras asistir al funeral del gran duque Juan de Luxemburgo, en Luxemburgo, el 4 de mayo de 2019. (Foto AP/Francisco Seco, archivo)
ARCHIVO - El rey Harald V de Noruega sale de la catedral de Notre Dame tras asistir al funeral del gran duque Juan de Luxemburgo, en Luxemburgo, el 4 de mayo de 2019. (Foto AP/Francisco Seco, archivo)

Un sarcófago con presupuesto de “pirámide”

La Casa Real Noruega ha confirmado que los detalles específicos del sepelio se mantendrán bajo llave hasta el último momento, pero la cifra destinada al proyecto ya es de dominio público: 20 millones de coronas suecas (unos 1.858.206 euros). Una cantidad que el propio Harald, haciendo gala de un humor envidiable, no dudó en comentar durante una cena de gala en 2025.

Consciente del impacto que causaría tal desembolso en las cuentas públicas, el monarca bromeó ante sus invitados: “El presupuesto estatal contenía una partida que podía hacer pensar en las pirámides egipcias”. Lejos de mostrarse solemne ante la muerte, Harald dirigió una mirada cómplice a su esposa y añadió entre risas: “Espero que esté bien acolchado para que la estancia sea cómoda. Estaremos allí un tiempo”.

Estos son los miembros de la familia real de Noruega

El sarcófago se instalará en el Mausoleo Real, ubicado bajo la iglesia de la fortaleza de Akershus en Oslo. Este lugar, que no ha recibido a un miembro de la realeza desde el entierro del rey Olav en 1991, está siendo reformado bajo la estricta supervisión de los arquitectos elegidos por los Reyes, quienes mantienen un contacto permanente con el estudio encargado de la obra.

Harald no es el único que ha decidido organizar su partida, de acuerdo con la información del ya citado medio. En Dinamarca, la reina Margarita (86) ha llevado la transparencia un paso más allá. Tras abdicar en 2024, la monarca incluso ha permitido que se vea la pieza artística de cristal, de forma ovalada, bajo la cual reposarán sus restos en la catedral de Roskilde. A diferencia de Harald, Margarita descansará sola, cumpliendo así el deseo de su difunto esposo, el príncipe Henrik, quien prefirió ser incinerado en 2018. El coste de su monumento, según el periódico VG, ronda los 46 millones de coronas noruegas (aproximadamente 4.273.861,84 euros).

El debate silencioso en España con el rey Juan Carlos I

Mientras en las monarquías del norte el proceso es una cuestión de Estado pública y presupuestada, en España la situación de Juan Carlos I es sensiblemente más compleja. El Emérito, que cumplirá 89 años en un contexto de exilio en Abu Dabi, observa con cierta envidia —y realismo— el orden de sus colegas europeos.

Juan Carlos I, en imagen de archivo (Europa Press)
Juan Carlos I, en imagen de archivo (Europa Press)

En sus memorias, tituladas Reconciliación, el monarca español aborda la cuestión que muchos se hacen: ¿Dónde será enterrado? “Sé que la bóveda de los reyes en El Escorial está llena. Hay espacio para construir otra. ¿Qué decidirá el gobierno? Todo está en sus manos”, reflexiona con cierta resignación.

El problema en España no es solo de espacio físico, sino de consenso político tras las polémicas que han rodeado su figura. De momento, mientras Harald de Noruega supervisa el “acolchado” de su sarcófago, Juan Carlos I solo tiene un deseo en mente: “Regresar a España, a casa”. Sobre su funeral, prefiere delegar la responsabilidad en el futuro: “Cuando llegue mi hora, llegará. Entonces podrán hacer lo que quieran conmigo”. El destino final del hombre que reinó España sigue siendo, a diferencia del de Harald, su último gran secreto.