Primeras palabras de Morante de la Puebla tras salir de la UCI: “A ver si me dan un yogur”

El diestro fue cogido por un toro en la jornada del lunes de la Feria de Abril

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Fotografía de archivo del torero Morante de la Puebla. EFE/Jesús Diges
Fotografía de archivo del torero Morante de la Puebla. EFE/Jesús Diges

Morante de la Puebla evoluciona favorablemente tras la grave cornada sufrida en Sevilla y ya ha abandonado la UCI del hospital Viamed, donde permanece ingresado en observación. Desde la habitación 100, el torero recibe las primeras visitas con gesto sereno, aunque aún marcado por el dolor y el cansancio acumulado tras las últimas horas críticas.

El Mundo ha tenido acceso a él y ha podido hablar con el torero horas después de su grave cogida. A pesar de la debilidad evidente, el diestro se muestra consciente y con la lucidez intacta para reconstruir lo sucedido. Con voz pausada y una sonrisa contenida, resume la intensidad del percance sin dramatismos, pero sin ocultar su gravedad: “Ha sido la cornada que más me ha dolido en toda mi vida”, admite. Recuerda el instante exacto en el que el toro le alcanzó cuando salió a su encuentro en el centro del ruedo, una acción instintiva que terminó en un percance de consecuencias importantes.

El torero explica que llegó a notar de inmediato el impacto y el dolor, mientras intentaba comprobar la gravedad de la herida. “Me daba miedo que hubiera sangre en abundancia”, relata, todavía con la impresión fresca del momento. Ese temor se disipó cuando ya en la enfermería comprobó que el sangrado estaba más controlado de lo que había imaginado en el ruedo: “Cuando llegué a la enfermería y vi que el sangrado era poco, ya me relajé bastante. Pero me dolía muchísimo“.

Morante de la Puebla en la décima corrida de la Feria de Sevilla. A 20 de abril del 2026 en Sevilla (Andalucía, España) (Joaquín Corchero / Europa Press)
Morante de la Puebla en la décima corrida de la Feria de Sevilla. A 20 de abril del 2026 en Sevilla (Andalucía, España) (Joaquín Corchero / Europa Press)

En la mano izquierda, la misma con la que ejecuta su arte en el toreo, lleva ahora una vía intravenosa. Es por ahí donde recibe antibióticos y tratamiento para prevenir infecciones, un aspecto clave en la evolución de una herida localizada en una zona especialmente delicada. El equipo médico ha decidido además iniciar nutrición parenteral, lo que implica que durante varios días no podrá ingerir alimentos de forma natural.

El doctor Octavio Mulet, responsable de su seguimiento, ha explicado la complejidad del caso debido a la zona afectada, próxima al recto, lo que obliga a una intervención cuidadosa en la reconstrucción de esfínteres. Aunque se descartan lesiones en otras áreas, como la zona lumbar, la evolución deberá vigilarse estrechamente en los próximos días por el riesgo de complicaciones.

Morante afronta ahora una fase de reposo absoluto. Permanecerá ingresado al menos una semana, con movilidad limitada y bajo control médico constante. Aun así, su ánimo se mantiene sorprendentemente estable. Incluso ha tenido espacio para el humor en medio de la situación, llegando a bromear con el equipo sanitario: “A ver si me dan un yogur”, comentó entre sonrisas antes de conocer las restricciones alimentarias.

El mundo del toro sigue muy pendiente de su evolución. Su reaparición en Sevilla había generado grandes expectativas, pero el percance ha frenado temporalmente ese regreso triunfal. Aun así, el entorno del diestro confía en una recuperación sin complicaciones que le permita volver a los ruedos cuando su estado físico lo permita.

El torero Morante de la Puebla en la sexta del abono taurino. A 16 de abril de 2026 en Sevilla (Andalucía, España) (Eduardo Briones / Europa Press)
El torero Morante de la Puebla en la sexta del abono taurino. A 16 de abril de 2026 en Sevilla (Andalucía, España) (Eduardo Briones / Europa Press)

“Trayectoria de unos 10 centímetros”

A lo largo de la mañana se han ido conociendo más detalles sobre lo ocurrido en la Maestranza de Sevilla. Y es que el diestro fue alcanzado de forma violenta por el cuarto toro de la tarde cuando se disponía a iniciar la faena. La embestida provocó una reacción inmediata en el coso sevillano: el ambiente festivo se tornó en silencio mientras el torero era trasladado con urgencia a la enfermería, donde se inició una intervención quirúrgica que se prolongó durante más de dos horas.

“Herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 centímetros, lesionando parcialmente musculatura esfinteriana anal y con perforación en cara posterior de recto de 1,5 centímetros. Lavado de herida, y reparación de pared rectal y aparato esfinteriano. Drenaje aspirativo en espacio postanal y retro rectal. Pronóstico: muy grave, le impide continuar la lidia, siendo hospitalizado”, ha afirmado el doctor Octavio Mulet Zayas.

La cogida resultó especialmente impactante por lo inesperado del desenlace. Minutos antes, el torero había cortado una oreja y mostraba una actitud relajada, en una tarde que transcurría con normalidad. Tras su retirada, fue el diestro Borja Jiménez quien tomó el relevo en el ruedo, en un gesto de respeto hacia su compañero herido.