En busca del “origen oculto” del cáncer de mama: el CNIO investiga qué lesiones se convertirán en tumor para evitar tratamientos innecesarios

El 20% de los diagnósticos corresponde en realidad a lesiones que no son cáncer, pero como no se sabe cuáles avanzarán, la mayoría de las mujeres recibe tratamiento por precaución

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Imagen de la investigadora Eva González .(C.ESPOSITO/CNIO)
Imagen de la investigadora Eva González .(C.ESPOSITO/CNIO)

Un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha dado un paso importante para poder saber qué lesiones precancerosas de mama se convertirán en cáncer. El estudio, dirigido por Eva González Suárez y publicado en la revista Nature Communications, ofrece una posible forma de anticipar el desarrollo de estos tumores.

La investigación se ha centrado en la proteína RANK. En 2010, la propia González-Suárez descubrió que esta proteína está relacionada con la aparición de tumores de mama. Ahora, su equipo ha estudiado cómo funciona esta proteína en el tejido mamario.

En el pecho existen dos tipos de células principales: las luminales, que producen la leche, y las basales, que ayudan a expulsarla. Hasta ahora, se pensaba que los tumores de mama solo aparecían en un tipo de célula luminal. Sin embargo, el nuevo estudio revela que el cáncer puede empezar en otro tipo de célula, a las que los autores denominan “células infieles”, que nacen cuando las basales pierden su identidad y se transforman en células híbridas, con características de ambos tipos.

Una mujer realizándose una mamografía. (EFE/ Quique García)
Una mujer realizándose una mamografía. (EFE/ Quique García)

Estas células infieles pueden ser el origen de todos los tipos de cáncer de mama, tanto los que tienen receptores hormonales como los llamados “triples negativos”, que no los tienen. Según González Suárez, mantener la identidad de las células parece proteger frente al cáncer. Pero cuando las células pierden esa identidad y se vuelven híbridas, pueden dar lugar a tumores.

“Firma genética”

El equipo ha creado una especie de “firma genética” que permite identificar estas células infieles en las lesiones precancerosas. Gracias a esta herramienta, es posible prever qué lesiones acabarán evolucionando hacia tumores invasivos. Tras probar esta firma genética en ratones, los investigadores la han utilizado en muestras humanas y han visto que puede señalar qué lesiones precancerosas realmente se convertirán en cáncer.

“Un diagnóstico frecuente en mama es el del carcinoma ductal in situ, que es una lesión considerada precancerosa de la que hasta ahora no podía saberse si iba o no a evolucionar hacia un cáncer”, señala González-Suárez. “Como eso hasta el momento no podía saberse, se trata a todas las mujeres a las que se les diagnostica esas lesiones como si ya fuera un cáncer. Es decir, se está sobretratando a un número muy alto de mujeres”, cuando en realidad quizás muchas no lo necesitan, añade la experta.

Descubre cómo la inteligencia artificial está revolucionando la detección temprana del cáncer de mama. Un estudio reciente demuestra que el apoyo de la IA en mamografías aumenta la tasa de detección, permitiendo encontrar tumores difíciles de ver a tiempo.

Gracias a los programas de detección precoz y a las mejoras en las pruebas de imagen, hoy se descubren más lesiones precancerosas en la mama. Estas lesiones representan un 20% de todos los diagnósticos, aunque en realidad no son cáncer. De ellas solo un 30% se convertirán en cáncer, pero como no se sabe cuáles lo harán, la mayoría de las mujeres reciben tratamientos como si todas fueran a desarrollar la enfermedad.

González asegura que aún es necesario comprobar este método en un grupo diferente de pacientes y mejorarlo, para que en el futuro pueda utilizarse en hospitales y ayude a saber qué lesiones realmente se transformarán en cáncer invasivo.