El cáncer de mama crece entre las jóvenes: los diagnósticos aumentan un 29% en 30 años

España espera diagnosticar 8.000 cánceres en adultos jóvenes este 2026

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Una mujer durante una prueba de detección del cáncer de mama (AdobeStock)
Una mujer durante una prueba de detección del cáncer de mama (AdobeStock)

El cáncer de mama es el tumor más frecuente entre las mujeres y, en España, causa unas 6.600 muertes anuales. Hasta ahora, esta patología era frecuente en mujeres mayores de 55 años, pero el perfil está cambiando: un reciente estudio de The Lancet Oncology ha evidenciado que el cáncer de mama en mujeres jóvenes ha crecido un 29% en las últimas tres décadas en todo el mundo.

El análisis de los investigadores detalla que la tasa de nuevos diagnósticos entre las mayores de 55 años se ha mantenido estable desde 1990, situándose en 161 nuevos casos por cada 100.000 mujeres en 2023. Sin embargo, en la franja de entre 20 y 54 años, la incidencia ha subido hasta los 50 nuevos casos por 100.000, triplicando el crecimiento relativo respecto al segmento de mayor edad. Esta circunstancia sugiere que, aunque la edad sigue siendo el factor de riesgo principal, el patrón de edad empieza a modificarse, con un avance especialmente rápido entre las mujeres en edad premenopáusica.

El estudio, que ha recogido datos de más de 200 países, muestra una preocupación creciente entre la comunidad oncológica. Investigaciones recientes ya han detectado un aumento de diferentes tipos de tumores en adultos jóvenes, incluidos colon, riñón, mama, tiroides y endometrio. Un estudio de BMJ Oncology publicado en 2023 identificó casi un 80% más de tumores en menores de 50 años en las últimas tres décadas. Entre las hipótesis señaladas, la tendencia apunta al impacto de “hábitos de vida poco saludables al alza, como el tabaquismo, la mala alimentación o el sedentarismo”.

El cáncer en jóvenes aumenta

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) certifica en un reciente informe la “preocupación creciente” por el incremento de la incidencia del cáncer en jóvenes. Según datos de GLOBOCAN correspondientes a 2022, se diagnosticaron 1,2 millones de casos nuevos entre adultos de 20 a 39 años, siendo el cáncer de mama el principal tumor detectado (20%).

En España, se estima que este año se diagnosticarán más de 8.000 cánceres en adultos jóvenes, de los que el 20% serán de mama. El cáncer de mama en mujeres jóvenes se presenta, además, en formas más agresivas y, habitualmente, se diagnostica en estadios más avanzados.

Descubre cómo la inteligencia artificial está revolucionando la detección temprana del cáncer de mama. Un estudio reciente demuestra que el apoyo de la IA en mamografías aumenta la tasa de detección, permitiendo encontrar tumores difíciles de ver a tiempo.

A nivel global, la SEOM achaca el aumento absoluto de casos de cáncer al envejecimiento de la población, la exposición a factores de riesgo y la efectividad de los programas de detección precoz, como es el caso del cáncer de mama. Sin embargo, se desconocen las causas exactas por las que los tumores se detecten cada vez más en población joven. Se considera, no obstante, que ciertos factores de riesgo, como las dietas inadecuadas, las disfunciones de la microbiota, la obesidad o el uso excesivo de antibióticos pueden estar detrás de esta tendencia.

Ante este contexto, las guías europeas han recomendado adelantar la edad de inicio de los cribados de 50 a 45 años, una recomendación que algunas comunidades autónomas ya han comenzado a implementar.

Desafíos del cáncer de mama a nivel mundial

Imagen de una mamografía. (Europa Press)
Imagen de una mamografía. (Europa Press)

Más allá del caso concreto de las mujeres jóvenes, el estudio divulgado por The Lancet Oncology ha descrito una panorámica mundial del cáncer de mama y alerta sobre las profundas desigualdades existentes. En 2023, se han registrado 2,3 millones de nuevos diagnósticos y 764.000 fallecimientos a causa de esta enfermedad.

La distribución de los casos no es homogénea: los países de rentas altas presentan tasas de incidencia estables y mortalidad descendente (con supervivencia a cinco años de entre el 85% y el 90%), reflejo de la eficacia en los sistemas de detección precoz y tratamiento. Por el contrario, en regiones con menos recursos, el incremento de casos ha venido acompañado de una mortalidad elevada, con supervivencia a tres años que apenas llega al 50%, según estudios realizados en África.

Las diferencias entre países resultan especialmente marcadas. Por ejemplo, en España, la incidencia ha crecido un 65% en los últimos 30 años, mientras que la tasa de mortalidad ajustada por edad ha descendido un 42% en el mismo periodo. Sin embargo, en países como Angola, la incidencia se ha disparado un 915% y la mortalidad ajustada por edad ha subido un 104%.