Interior paga 2,2 millones de euros al gigante francés de la ciberseguridad para que instale un radar en Formentera para localizar pateras

El Grupo Atos colocará un nuevo dispositivo del SIVE en esta isla, en el Faro de Mola. En lo que va de año 2026 la llegada de personas por mar ha crecido un 13,6%

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El faro de la Mola en Formentera
El faro de la Mola en Formentera

El Ministerio del Interior ha desembolsado 2,2 millones de euros (IVA incluido) para que la empresa ‘Atos It Solutions and Services Iberia’, filial española del Grupo Atos, gigante francés de la ciberseguridad y tecnologías de la información, instale un radar de la red SIVE en la isla balear de Formentera. El contrato, formalizado el pasado 21 de mayo, ha sido tramitado por emergencia y mediante un “procedimiento negociado sin publicidad acelerado” justificado por una situación de “extrema urgencia”. El radar se colocará en el Faro de Mola, situado en el borde de un acantilado a 120 metros sobre el nivel del mar, el punto más alto de la isla.

Con este nuevo radar en el faro, en el este de la isla, Interior quiere reforzar el dispositivo de vigilancia en Formentera en un contexto muy complicado, marcado por el aumento de la llegada de pateras y cayucos con migrantes a bordo. Del 1 al 31 de mayo de este año, 2.166 personas han arribado a las costas baleares en 114 embarcaciones, un 13,6% más que en el mismo periodo del año anterior. Si se analizan los datos de 2025, el número de migrantes (7.353) que llegaron a Ibiza y Formentera creció un 19% respecto a 2024. El ministerio de Política Territorial, por ejemplo, ha tenido que triplicar el gasto para destruir las embarcaciones que quedan varadas en las costas baleares.

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Y ahora Interior ha tenido que mejorar los medios de control en las zonas costeras. El plazo para instalar el nuevo radar es de seis meses, aunque no hay fecha de su entrada en funcionamiento. El SIVE no es solo un radar, sino un complejo sistema de vigilancia marítima gestionado por la la Guardia Civil que combina estaciones sensoras fijas y móviles, radares, cámaras optrónicas, visión infrarroja, centros de mando y una red de comunicaciones en tiempo real. El sistema es sencillo: cuando un radar identifica un eco no esperado, las cámaras se orientan de inmediato hacia el punto detectado y el personal especializado, apoyado por alta tecnología, evalúa el objetivo: desde una narcolancha hasta un patera con migrantes a bordo. Una vez que se fija su trayectoria, se coordinan medios terrestres, marítimos o aéreos.

Una patera en la playa de Magaluf, en el municipio mallorquín de Calvià
Una patera en la playa de Magaluf, en el municipio mallorquín de Calvià

Puesto en marcha en el año 2002 en la zona de Algeciras, en 2009 se amplió a la costa de Tarragona y Pontevedra. Desde entonces se ha extendido por distintas comandancias costeras de la Guardia Civil, incluidas Baleares y Canarias. Actualmente, el sistema cuenta con 87 estaciones de vigilancia controladas desde centros de mando. La mayoría consiste en una torre o estructura elevada donde se sitúan un radar, equipos optrónicos y de comunicaciones. Todos los equipos optrónicos incorporan cámaras de espectro visual e infrarrojo (IR). En la base de la torre se sitúa un pequeño centro de mando y control. El conjunto se encuentra dentro de un perímetro vallado y protegido con su propio sistema de seguridad.

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Primero a Ibiza

En las islas Pitiusas, el SIVE llegó primero a Ibiza, donde se inició su despliegue en 2008. En ese año, Interior seleccionó a la empresa Indra para implantar el sistema en las costas de la isla y Murcia por 7,1 millones de euros. Ahora llega el radar de Formentera. La elegida ha sido la filial española de la francesa Grupo Atos, especializado en computación de alto rendimiento, IA y ciberseguridad. Este último fin de semana, Ibiza y Formentera registraron la llegada de 236 migrantes irregulares interceptados en 16 pateras. En cuanto a los orígenes de los inmigrantes, ya se empezó a detectar en 2025 que los argelinos vuelven a ser el origen predominante. De los de origen subsahariano, destacan los malienses, los somalís y los guineanos.

Interior lleva ya un año intentado licitar otro contrato, valorado en 63 millones de euros, para el “mantenimiento integral para los despliegues fijos del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE)”. Una licitación que por errores en el pliego y otras correciones ya se prolonga durante 11 meses. El contrato se divide en cinco lotes: Canarias (lote 1); Atlántico-Estrecho (lote 2); Málaga, Granada, Almería y Murcia (lote 3); Alicante, Valencia, Castellón, Tarragona y Baleares (lote 4); y un servicios de apoyo a la gestión logística del contrato (lote 5).

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