Así es como puedes cortar los bucles de pensamiento por la noche, según un psicólogo: “Intentar dejar la mente en blanco no funciona”

En estos momentos de tranquilidad es cuando a muchas personas les aborda la ansiedad, ya que hay menos distracciones y ruido

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Una mujer sentada en el suelo, mientras se abraza las rodillas, frente a una cama deshecha
Durante la noche es frecuente que aparezcan bucles de pensamiento que generan insomnio. (Freepik)

La mente no se apaga cuando termina el día. De hecho, para muchas personas, ocurre justo lo contrario. En cuanto el ruido exterior disminuye y el cuerpo se detiene, aparece una actividad interna difícil de controlar: pensamientos que se encadenan, preocupaciones que crecen y una sensación de alerta que parece no tener fin.

Este fenómeno, conocido como bucle de pensamiento, describe esa repetición constante de ideas que giran sobre sí mismas sin llegar a una conclusión clara. No siempre responde a problemas reales o urgentes; muchas veces, simplemente se alimenta del silencio y la falta de distracciones. Es un mecanismo mental habitual, pero, cuando se intensifica, puede afectar al descanso y al bienestar emocional.

En paralelo, el ritmo acelerado de la vida diaria contribuye a que muchas personas vivan en una especie de desconexión constante. Las jornadas se llenan de tareas, estímulos y obligaciones que dejan poco espacio para procesar lo que ocurre internamente. Así, no es extraño que el único momento de pausa real llegue al final del día, cuando ya no queda nada por hacer salvo intentar dormir. Es precisamente ahí cuando comienza el diálogo interno tan difícil de parar.

insomnio en formato portada
Los bucles de pensamiento durante la noche pueden provocar dificultad para conciliar el sueño. (Freepik)

“Si te pasa que durante el día más o menos vas sobrellevando y manteniendo tu ansiedad a raya, pero llega la noche y al meterte en la cama tu cabeza empieza con pensamientos que no paran, con preocupaciones, dándole vueltas a todo, entonces escucha esto porque es más común de lo que crees”, explica el psicólogo Iván Martín (@ivanmartinpsicolo en TikTok).

La técnica para evitar las rumiaciones mentales

Lejos de ser un indicio de que los problemas aumentan con la noche, el experto señala que lo que cambia es el contexto. “No es que tengas más problemas por la noche, es que en las noches hay menos distracciones, menos ruido y tu mente tiene más espacio para soltarte todo lo pendiente”. La ausencia de estímulos externos deja al descubierto aquello que durante el día queda en segundo plano.

A este factor se suma otro elemento clave: el estado físico. “Además, pasa algo clave, y es que tu cuerpo está más cansado y, por tanto, tu mente tiene menos recursos para gestionar lo que aparece”, explica Martín. “Por eso todo se siente más intenso, más real y más difícil por las noches”. La fatiga reduce la capacidad de regulación emocional, amplificando la percepción de los pensamientos negativos.

Algunas actitudes que tenemos, pueden ser señales de lo que somos según los psicólogos

Intentar frenar este proceso de forma abrupta, sin embargo, suele ser contraproducente. “Te propongo algo muy concreto para empezar a cortar ese bucle. En vez de intentar dejar la mente en blanco, que no funciona, prueba esto”, plantea Martín.

La estrategia que propone es sencilla, pero apunta directamente al origen del problema: la necesidad de cierre. “Antes de meterte en la cama, dedica cinco minutos a quitarte las preocupaciones. Coge el móvil o un papel y escribe todo lo que te esté preocupando en ese momento. Cosas pendientes, miedos, pensamientos... Y al lado de cada uno de ellos vas a escribir: ‘Me puedo ocupar mañana’”.

Según el psicólogo, este gesto actúa como una señal para la mente. Permite diferenciar entre lo urgente y lo aplazable, y evita que el cerebro intente resolver asuntos en un momento poco adecuado. “Muchas veces no es que pienses demasiado, es que tu mente está intentando resolver cosas a las dos de la mañana y ese no es el momento”.