Anhedonia, uno de los síntomas más peligrosos de la depresión: qué es, diferentes tipos y cómo detectarla

Identificarla a tiempo es fundamental para recibir el apoyo de expertos en salud mental

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No sentir nada es una de las cosas más frustrantes que existen, por eso la anhedonia es muy peligrosa
Persona que sufre anhedonia. (Freepik)

La depresión es uno de los problemas de salud mental que más afecta a los españoles. Según los datos del Ministerio de Sanidad, en España se diagnostican 2,5 millones de casos al año, tendencia que ha crecido exponencialmente después de la pandemia del covid.

Este trastorno suele manifestarse con ciertos síntomas, como pueden ser la dificultad para concentrarse, la pérdida del apetito o la tristeza persistente. Aunque todos son muy graves, los pacientes que manifiestan la anhedonia la encuentran especialmente difícil de sobrellevar, por lo que es importante saber actuar ante esta situación.

Qué es la anhedonia

La anhedonia es un síntoma común de la depresión que consiste en la incapacidad de sentir placer o interés por actividades que antes resultaban gratificantes, como hobbies o relaciones sociales. A diferencia de lo que muchos creen, no consiste simplemente en estar desanimado, sino que supone que quien la padece está experimentando una depresión mayor.

Tipos de anhedonia

Según explica la Clínica Universidad de Navarra en su página web, la anhedonia se puede manifestar de diferentes formas según su naturaleza. Una de las formas más comunes es la anhedonia física, que se refleja en la pérdida de placer en sensaciones corporales básicas. Comer, tocar o tener relaciones sexuales deja de generar satisfacción, y actividades que antes resultaban agradables se sienten vacías.

Otra forma es la anhedonia social, que hace que las interacciones con amigos, familiares o conocidos pierdan interés. Las personas que la sufren suelen evitar reuniones o conversaciones, a pesar de que antes disfrutaran de la compañía de otros.

La anhedonia anticipatoria afecta la motivación por actividades futuras. Planear un viaje, organizar un evento o esperar algo que antes resultaba emocionante deja de generar ilusión. Por último, la anhedonia consumatoria consiste en no disfrutar del momento presente. Aunque la persona participe en actividades que antes le gustaban, no siente placer en tiempo real, como si todo ocurriera de manera automática o en tercera persona.

Cómo se diagnostica la anhedonia

El diagnóstico de la anhedonia requiere una evaluación médica y psicológica detallada. No basta con que la persona crea que no disfruta de las cosas, sino que es necesario analizar cómo afecta a su vida diaria y en qué áreas se manifiesta.

El especialista suele comenzar con una entrevista clínica estructurada, donde pregunta sobre el grado de interés, motivación y disfrute en distintas actividades. Esto permite entender qué aspectos de la vida de la persona se han visto más afectados.

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Además, se utilizan herramientas verificadas, como la Escala de Placer de Snaith-Hamilton (SHAPS) o el Inventario de Depresión de Beck, que ayudan a cuantificar la intensidad de la anhedonia y compararla con niveles normales.

Por último, se realiza una evaluación funcional en diferentes esferas: laboral, familiar, social y afectiva. Esto permite identificar cómo la anhedonia está influyendo en la vida cotidiana y qué áreas necesitan intervención prioritaria.

En estos casos, se suele derivar al psiquiatra, aunque también puede ser tratado por psicólogos. Lo importante es recurrir a la ayuda de un profesional de la salud mental y seguir sus indicaciones.