¿Bajan los divorcios o solo se retrasan? “Antes ponías la demanda directamente, ahora tenemos que iniciar una negociación previa”

El CGPJ ha registrado unas 84.000 demandas de disolución matrimonial, 11.000 menos que en 2024

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Una pareja firma los papeles de su divorcio.
El CGPJ ha registrado unas 84.000 demandas de disolución matrimonial, 11.000 menos que en 2024. (Canva)

Más de 200 matrimonios deciden separarse cada día en España. La cifra parece alta, pero supone una caída considerable: según los últimos datos difundidos por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), las demandas por disolución matrimonial han descendido un 11,7% en el último año. El 2025 ha recuperado una tendencia a la baja que se extendía desde el 2022, después de que en el 2024 los divorcios y separaciones se incrementasen en un 3,6%.

Los últimos datos del INE muestran, a su vez, un incremento en los enlaces matrimoniales: 175.364 parejas se habrían casado en el 2024, un 1,7% más que en el año anterior. Con estas cifras, uno podría pensar que las bodas vuelven a tener tirón y que los españoles apuestan por las relaciones duraderas. De hecho, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) afirma que más de la mitad de los españoles opina que el amor verdadero dura toda la vida. Sin embargo, los juristas no están tan de acuerdo y apuntan a que el descenso de divorcios podría deberse más a retrasos administrativos que a un verdadero impulso del matrimonio.

Para Felipe Fernando Mateo Bueno, abogado especializado en Derecho de Familia, las causas de este descenso podrían estar en la Ley Orgánica 1/2025 del 2 de enero. Esta normativa introducida a principios del año pasado añadía un trámite extra antes de presentar una demanda de divorcio: los medios adecuados de solución de controversias en vía no jurisdiccional (MASC).

Desde el Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM), comparten este análisis. “Muchos de los procedimientos que no se presentaron en 2025 se han trasladado a 2026. La exigencia de acreditar la realización previa de un MASC ha supuesto, en la práctica, una dilación añadida de los procedimientos, incluso en aquellos asuntos en los que no existe un margen real para el acuerdo”, apunta Paloma Zabalgo, presidenta de la sección de Derecho de Familia del ICAM.

Resolver el divorcio antes de pasar por el juez

“Antes, te llamaba una persona y te decía: ‘Me quiero divorciar’. Tú podías poner la demanda directamente, pero ahora tenemos que iniciar una negociación previa”, explica el letrado. Los MASC se aplican tanto a asuntos civiles como mercantiles y la ley los establece como requisito previo antes de presentar una demanda judicial.

El objetivo de esta negociación previa es, justamente, buscar una resolución del conflicto sin que sea necesario acudir a los tribunales. Se pretende así ser más ágil en la solución de controversias, como puede ser un divorcio, con un menor coste económico y temporal.

En la práctica, significaría que las separaciones siguen ocurriendo, pero se solucionan sin tener que pasar por el juez. No obstante, los MASC solo son un retraso momentáneo, pues la demanda terminará llegando a los juzgados. “La abogacía de familia ya venía trabajando desde hace años en la búsqueda de soluciones consensuadas cuando eran viables, por lo que esta exigencia no aporta valor y sí introduce obstáculos adicionales. A ello se suma el incremento de los casos con componente internacional, en los que con frecuencia la competencia termina desplazándose a otros países, lo que también impacta en las cifras nacionales”, explica Zabalgo.

“¿Qué pasará después? Pues que lo que se ha conseguido demorar unos meses, luego llegará de golpe a los juzgados. Con lo cual, yo creo que esto es una bajada puntual”, opina Mateo Bueno. Desde el ICAM, piden esperar a las estadísticas del 2026 para saber si el descenso es puntual debido a los MASC o una tendencia establecida.

Una cuestión de dinero

El precio de la vivienda puede ser un impedimento para romper un matrimonio. (Europa Press)
El precio de la vivienda puede ser un impedimento para romper un matrimonio. (Europa Press)

Zabalgo apunta, además, a la variable económica como “uno de los principales frenos a la hora de tomar la decisión de separarse”. “Hay mucha gente que no se puede divorciar y que sigue viviendo junta, aunque hagan vidas totalmente independientes”, concuerda Mateo Bueno.

“Un divorcio implica, en la práctica, duplicar estructuras: donde antes había una vivienda sostenida por dos ingresos, pasan a existir dos viviendas que, en muchos casos, tienen que sostenerse con economías mucho más ajustadas. Eso genera una barrera real", explica la portavoz del ICAM.

En este punto, influye especialmente el precio de la vivienda. Los últimos datos del Consejo General del Notariado evidencian un aumento del 7,5% en el coste medio del metro cuadrado en 2025, que ha alcanzado los 1.902 euros. En el mercado del alquiler, el panorama no es mucho mejor: el mes de febrero cerró con un crecimiento interanual del 6,8%, con un coste de 14,46 euros por metro cuadrado, según datos de Fotocasa. “Lo que estamos viendo en la práctica es que muchas parejas retrasan la ruptura no por falta de conflicto, sino por imposibilidad de asumir el coste económico que conlleva”, explica Zabalgo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la aprobación de un Real Decreto Ley con tres medidas 'urgentes y contundentes' para regular el mercado del alquiler.

Crece la nulidad matrimonial

Los datos publicados por el CGPJ han dejado una sorpresa: pese a que los divorcios hayan disminuido, la nulidad matrimonial se ha incrementado un 13%. Así, en 2025 se han declarado nulos 72 matrimonios, frente a los 63 del año 2024. Para Mateo Bueno, esta subida ha sido inesperada. “La nulidad es como si ese matrimonio no se hubiera llegado a celebrar”, explica el letrado, que añade que “va más asociada a un tema religioso”.

A diferencia del divorcio, donde solo hay que demostrar que se lleva más de tres meses casado, la nulidad matrimonial exige entrar en profundidad sobre las causas de la separación, como la existencia de infidelidades o la falta de consentimiento.