
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha confirmado la nulidad del despido disciplinario de una trabajadora, al considerar que la empresa no pudo acreditar los hechos que motivaron la expulsión, entre ellos la desaparición de material y supuestos insultos. La sentencia ordena readmitir a la trabajadora, abonarle su salario atrasado y pagarle una indemnización de 11.249,50 euros.
La empresa había despedido en primer lugar a la trabajadora por supuesta “falta muy grave”, acusándola de baja productividad, pero perdió el juicio y tuvo que volver a contratarla. Más tarde volvió a despedirla de nuevo tras acusarla de haberse beneficiado con la desaparición de cuatro bidones de pintura en dos sucursales distintas y de haber insultado al gerente y a un compañero. Según la carta de despido, tras ser acusada del robo, le dijo: “Sinvergüenza, eres un desgraciado, pégame, habla, cobarde, dime qué piensas... Lo vas a pagar caro”.
PUBLICIDAD
Sin embargo, los jueces consideraron que ninguno de estos episodios está demostrado. Sobre el material extraviado, el fallo señala que “ni siquiera se acredita objetivamente la desaparición de los objetos, ni tampoco se justifica por qué se produce esa indagación, y no se ofrece ningún indicio sobre la posible autoría de la demandante, ni una mínima contextualización en orden a poder ejercer su derecho de defensa“. Respecto a los supuestos insultos, el tribunal enfatizó la falta de veracidad de estos relatos, por la parcialidad de los testigos y la ausencia de elementos independientes. Según los jueces, “en todo caso se trataría de una reacción airada e impulsiva, pero nunca injuriosa”, en el contexto de un conflicto generado por una acusación sin pruebas.
Doble despido, denuncia y sanción a la empresa
La empleada fue despedida dos veces. La primera ocurrió por presunta baja en su rendimiento, pero un tribunal ordenó su readmisión, al considerar que el despido tenía un motivo falso. En esa ocasión, el fallo apuntaba: “El despido no se debe a ningún incumplimiento por parte de la trabajadora, así como que el contenido de la carta de despido es un formato estándar que entregan a todos a los que la empresa quiere despedir; y de hecho se afirma que la actora estaba trabajando bien, pero que necesitan a alguien con más disponibilidad horaria”.
PUBLICIDAD
Reincorporada el 25 de septiembre, fue trasladada de manera repentina a la sucursal de Gijón. Dos semanas después, la empresa la volvió a confrontar, ahora con esas acusaciones de robo, que nunca fueron probadas. Según expresa la sentencia, no hubo denuncia penal ni elementos objetivos que acrediten una apropiación. A este clima se sumó la apertura de un proceso de incapacidad temporal por parte de la empleada, derivada de un “trastorno de ansiedad generalizada”.
La empresa apeló la nulidad del despido alegando que había quedado demostrado el comportamiento insultante y la apropiación de bienes. Para el tribunal, la apelación se apoyó exclusivamente en la interpretación subjetiva de testimonios y no en documentos que, según la ley, son indispensables para revisar lo resuelto en primera instancia. El fallo reiteró que la trabajadora logró mostrar suficientes indicios de que la verdadera razón detrás del despido era una represalia por reclamar derechos laborales.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Tipo de cambio dólar-euro y proyecciones de este 28 de octubre
Así se comportó la divisa europea frente a la estadounidense

Prepárese antes de salir: Este es el pronóstico del clima en Zaragoza este 28 de octubre
Los fenómenos meteorológicos y análisis de probabilidad permiten dar información sobre la temperatura, lluvias y vientos para las próximas horas

Bolaños y Albares se quedan sin tiempo para identificar a los 163.020 afectados por la ‘ley de nietos’: el último balance del censo solo recogía 1.278 comprobados
El último balance de la Oficina del Censo Electoral recoge que solo pudo comprobar 1.278 registros del primer listado útil remitido por Exteriores. Los ministros se enfrentan a multas coercitivas de 1.000 euros y a posibles responsabilidades penales

España concentra el 44% de la superficie quemada total de la Unión Europea en 2026, el año que se propagó el incendio más grande y destructivo
El informe de Zero Carbon Analytics sitúa a España como el país más afectado del continente con 301.106 hectáreas arrasadas; por delante de las 114.165 hectáreas quemadas de Italia y las 97.971 hectáreas de Francia

Francia elabora un informe sobre el aumento de los ataques híbridos y apunta a Rusia, China o Irán: “No estamos en guerra, pero ya no estamos en paz”
Según el estudio de la Comisión de Defensa del Parlamento, la confrontación ya no se limita al campo de batalla ni a las fronteras



