Antelm Pujol, doctor: “El problema del cortisol no es que lo tengas alto. Es importante que tengas picos altos”

El doctor aclara que el valor aislado en una analítica no determina si existe un problema

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El problema del cortisol no es que esté alto
Montaje de Infobae en el que aparece Antelm Pujol

El estrés y la ansiedad son dos problemas muy frecuentes en nuestra sociedad. Aunque estas herramientas son recursos naturales de nuestro organismo, el problema radica en cuando se convierten en parte de la rutina, afectando a nuestra salud física y mental.

En estas situaciones, el cuerpo libera de forma continua cortisol, conocida popularmente como la hormona del estrés. Cuando esta se mantiene alta durante largos periodos, puede interferir en el sueño, aumentar la sensación de cansancio y dificultar la concentración.

Sin embargo, mucha gente asocia la subida de esa hormona a algo negativo, cuando realmente no es así. De hecho, el doctor Antelm Pujol ha profundizado sobre esta cuestión en uno de los últimos vídeos que ha publicado en su cuenta de TikTok (@thefitmedstudent).

El problema no es el cortisol alto

El especialista explica que el verdadero problema no es tener el cortisol elevado de manera puntual, ya que se trata de una hormona esencial para la vida y nuestro rendimiento. De hecho, subraya que los picos de cortisol son necesarios para que el organismo responda correctamente ante situaciones de demanda, esfuerzo o desafío. Según señala, esta respuesta forma parte del funcionamiento normal del cuerpo y permite activar la energía, mejorar la atención y prepararnos para actuar cuando es necesario.

Cuándo aparece el problema

El aspecto clave, insiste el doctor, no es el valor aislado que pueda verse en una analítica, sino el contexto en el que se encuentra la persona. No es lo mismo atravesar una etapa de alta exigencia laboral o deportiva que estar en un periodo de descanso o vacaciones.

En cada caso, los niveles esperables de cortisol pueden variar, y lo importante es que esa variación sea coherente con la situación vital. Por ello, advierte que no basta con fijarse en si una cifra aparece marcada como alta o baja, sino que es imprescindible analizar la evolución en el tiempo y el conjunto de la evaluación médica.

El problema surge cuando el cortisol permanece elevado de forma crónica, sin que exista una demanda real que lo justifique. Este estado de activación constante puede deberse a un estrés sostenido, a la falta de descanso o a una exposición continuada a situaciones de presión.

Cuando el organismo no tiene momentos de recuperación, se mantiene en alerta permanente, lo que puede alterar el equilibrio hormonal y afectar a diferentes sistemas del cuerpo. Un claro ejemplo de esto es la gente que no es capaz de relajarse y desconectar en vacaciones, manteniendo los niveles de estrés altos.

Cómo actuar ante esta situación

Si notas que tus niveles de cortisol se mantienen elevados en periodos de descanso, es fundamental aprender a evadirte. Prioriza actividades relajantes como caminar al aire libre, practicar meditación o ejercicios de respiración, y establece horarios regulares de sueño.

Evita la sobreexposición a correos electrónicos, tareas laborales o redes sociales y reduce la estimulación digital innecesaria. Por último, es importante mantener una alimentación equilibrada y realizar ejercicio moderado, ya que ayuda a regular el organismo. Si sientes que la situación te sobrepasa, es importante que pidas ayuda profesional.