El Ministerio de Ciencia solicita destituir al gerente del CNIO por un presunto caso de acoso del gerente a la entonces secretaria general

La denuncia presentada en 2025 describe mensajes personales y cambios laborales que generaron incomodidad y temor a represalias, según ‘ABC’

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La ministra de Ciencia, Diana
La ministra de Ciencia, Diana Morant, llega a una reunión con el nuevo director científico del CNIO, Raúl Rabadán (E. Parra. POOL / Europa Press)

El Ministerio de Ciencia solicitará este viernes el cese del gerente del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), José Manuel Bernabé, tras conocerse la denuncia presentada por la entonces secretaria general del organismo, Laura Muñoz, por un presunto caso de acoso. El departamento que dirige Diana Morant ha condenado “de forma rotunda” unos hechos que considera impropios de una institución científica de referencia y elevará la petición al Patronato del centro.

Fuentes ministeriales han explicado a Europa Press que la decisión se adopta tras conocer el contenido de la denuncia y las informaciones publicadas sobre el caso. “Tras las informaciones publicadas y tras conocer los hechos descritos, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades condena de forma rotunda lo que consideramos unos hechos impropios de una institución como el CNIO”, han señalado desde el departamento. La solicitud formal de cese se presentará en la reunión prevista del Patronato.

La denuncia fue presentada el 11 de noviembre de 2025 ante el área de Recursos Humanos del centro. En el escrito, al que ha tenido acceso ABC, Laura Muñoz exponía su situación laboral y pedía amparo ante posibles represalias, subrayando que no pretendía generar conflicto ni promover actuaciones disciplinarias. “Lo único que pretendo es solicitar amparo en caso de que, al tratar de normalizar mi situación laboral o marcar límites razonables, se produzcan consecuencias negativas”, señalaba.

Deterioro progresivo de su situación laboral

Muñoz había trabajado durante doce años en el CNIO como secretaria ejecutiva de gerencia a través de una empresa externa y pasó a integrarse en la plantilla de la fundación el 26 de febrero de 2025 como secretaria general. Según su relato, que recoge ABC, la situación cambió pocos meses después, tras la incorporación de José Manuel Bernabé como gerente el 1 de septiembre de ese mismo año.

En su denuncia, a la que ha tenido acceso el citado diario, la entonces secretaria general describía un progresivo deterioro de su situación laboral. Según explicaba, tras la llegada del nuevo gerente se produjeron cambios en su dinámica profesional y un trato personal que calificaba de poco habitual, lo que con el paso de las semanas le hizo sentirse cada vez más incómoda e insegura en el ejercicio de sus funciones.

Muñoz relataba que, como el resto del personal, disfrutaba de un horario flexible de entrada entre las siete y las diez de la mañana. Sin embargo, aseguraba que el gerente mostró su desacuerdo con este sistema y le transmitió que necesitaba trabajar “codo con codo” con ella y poder despachar de manera constante. Aunque modificó su horario para coincidir con la jornada del responsable —llegando incluso antes que él—, sostenía que la situación no mejoró y que no le constaba que se hubiera aplicado el mismo criterio a otros trabajadores.

Detalle de una de las
Detalle de una de las batas del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (Ricardo Rubio / Europa Press)

Paralelamente, afirmaba haber sido apartada de reuniones y de información organizativa relevante, lo que interpretaba como una pérdida progresiva de funciones. Según el escrito, mientras su papel profesional disminuía, aumentaban las comunicaciones personales con el gerente, una circunstancia que describía como generadora de ansiedad y de un clima de incertidumbre permanente.

Desde el CNIO señalaron en su momento que cualquier queja presentada ante Recursos Humanos se tramita con la máxima confidencialidad y exige preservar el anonimato hasta que la investigación permite llegar a conclusiones.

Temor a represalias

Uno de los aspectos centrales de la denuncia se refiere a los mensajes intercambiados a través de WhatsApp entre Bernabé y Muñoz. Según la entonces secretaria general, el canal comenzó utilizándose para cuestiones estrictamente laborales, pero con el tiempo derivó hacia conversaciones de carácter personal que consideraba inapropiadas dentro de una relación jerárquica.

En su escrito explicaba que el gerente le enviaba con frecuencia fotografías, vídeos y comentarios relacionados con su vida privada. Entre otros ejemplos, mencionaba mensajes enviados desde el gimnasio acompañados de imágenes o referencias a sus relaciones sentimentales. En una conversación, el gerente hablaba de una serie de televisión y del número de relaciones que había mantenido tras una ruptura, comentarios que la denunciante calificaba de incómodos.

Muñoz señalaba que respondía con rapidez y cordialidad por prudencia y por temor a que el silencio pudiera interpretarse como descortesía. Según explicaba, intentaba mantener un tono neutral y recurría en ocasiones al humor o a menciones a su marido para marcar distancia. Aseguraba que no se veía en disposición de contrariarle, especialmente en un contexto en el que percibía cambios en sus funciones y condiciones laborales.

La denunciante relataba también que llegó a consultar de manera informal con algunos compañeros si recibían mensajes similares del gerente. Según indicaba, estos le respondieron que apenas mantenían comunicaciones con él fuera de cuestiones laborales.

En el escrito señalaba haber llegado a sentirse desconcertada e incluso asustada por el contraste entre la aparente normalidad de las conversaciones profesionales y el contenido personal de algunos mensajes o correos electrónicos enviados sin causa aparente.

La situación fue puesta también en conocimiento del Patronato del CNIO, cuya presidenta de honor es la ministra de Ciencia. Según fuentes consultadas por ABC, el expediente interno se aceleró tras esta comunicación y el siguiente paso previsto era una entrevista con la denunciante, que finalmente no se produjo porque no se encontraba en condiciones para comparecer.

Unas dos semanas después de presentar la queja, Muñoz fue despedida del CNIO en paralelo a otra denuncia presentada ante la Fiscalía Anticorrupción por un exdirectivo del organismo sobre contratos por valor de 25 millones de euros. El denunciante señalaba a antiguos responsables de la gerencia y situaba a la ex secretaria general entre las personas de su confianza.