Paula Orell, psicóloga: “Si me hablo mejor a mí misma, voy a tener más seguridad y permitiré menos relaciones que me hagan daño”

En una entrevista con ‘Infobae’, la autora de ‘Quiérete bonito’ habla sobre la importancia del autocuidado y el amor propio

Guardar
La psicóloga Paula Orell, autora
La psicóloga Paula Orell, autora de 'Quiérete bonito'. (Cedida)

Desde la infancia, la sociedad nos enseña a cuidar del resto: escuchar, agradar, acompañar, ayudar. Esto, cuando se lleva al extremo —cuando se entiende que solamente a través de estas dinámicas es posible merecer y recibir amor—, lleva a situaciones de sobrecomplacencia en las que se anteponen siempre las necesidades de los demás a las propias.

Sin embargo, ¿nos han enseñado a cuidar de nosotros mismos? El autocuidado, en un contexto marcado por la desconexión interna, la hiperexigencia y la necesidad de producción constante, ha quedado relegado a un segundo plano, potenciando que sean cada vez más las personas que ni se conocen ni se quieren a sí mismas.

Paula Orell, psicóloga y divulgadora en redes sociales (@paulaorellpsico), ahonda en la importancia del amor propio en su recién publicado libro, Quiérete bonito (Alfaguara, 2026), atravesando cuestiones como los límites, el diálogo interno o el perfeccionismo. En una entrevista con Infobae, la especialista afirma que aprender a quererse bonito no solo potencia una relación más saludable con uno mismo, sino también con los demás.

-Pregunta: ¿Estamos empezando ahora a tomar más conciencia del autocuidado? ¿Había antes una mayor importancia de cuidar y complacer al resto por encima de uno mismo?

-Respuesta: Sí, por diferentes motivos. Uno de ellos, principalmente, es el hecho de que hace algunas décadas era más complicado cubrir unas necesidades básicas, como alimentarnos o trabajar. Entonces, había menos tiempo para esa parte más de introspección o de mirar hacia uno mismo. Además, también por la cultura en la que estamos, el machismo del que venimos y que todavía sigue existiendo: en la mujer, el rol de cuidadora ha estado muy marcado en toda nuestra historia. En el momento en el que la mujer también se incorpora al mundo laboral y empieza a tener otras posibilidades, comienza a verse como un individuo más allá de ser utilitario para otro. Ahí entramos en la posibilidad de poder mirarnos, de poder escucharnos y de poder cubrir nuestras necesidades y deseos más allá de ese rol de estar para los demás.

El libro 'Quiérete bonito' de
El libro 'Quiérete bonito' de Paula Orell salió a la venta el pasado 12 de febrero. (Cedida)

-P: ¿Percibes que las mujeres se enfrentan más a situaciones como bucles de pensamiento, autoexigencia, creer que no son capaces de hacer algunas cosas...?

-R: Las exigencias las tienen todas las personas, pero culturalmente las mujeres tienen unas diferentes a los hombres: tienen más peso o más exigencias sociales con respecto al cuidado en todos los sentidos; también en la parte estética. La sociedad le exige más a la mujer, pero también le exige al hombre ser fuerte, tener que llevarlo todo para adelante. Al final, secuelas y daños sufrimos todos. En la parte de la desconexión con una misma, la mujer suele sufrir más consecuencias porque tiene que estar más para los demás y eso le hace olvidarse de ella; y el hombre, por ejemplo, sufre las consecuencias del impedimento de poder conectar con sus emociones porque se confunde la fortaleza con la frialdad. En la parte de la educación emocional, los hombres tienen más limitaciones que las mujeres.

-P: Para muchas personas, el autocuidado o el amor propio es sinónimo de egoísmo. ¿Por qué esto no es así?

-R: Sí, muchas personas lo confunden como si estuviéramos hablando de un mismo espacio. Imagínate una silla, que es ‘o siento a la otra persona o me siento yo’, cuando la realidad no es esa. No es solo un lugar en el que cabe una persona u otra, sino que hay muchos momentos en los que puedo estar compartiendo. Obviamente, habrá momentos en los que estar para los demás signifique no estar para mí o al contrario, pero la realidad es que esto es importante mirarlo en un conjunto, que podamos ir intercalando; de esa manera, estamos haciendo compatible el querer dedicar tiempo a otras personas y cuidarnos a nosotros.

Al final, cuanto más o mejor sé escucharme a mí misma, sé tenerme en cuenta, sé lo que necesito y lo que no necesito, más me ayuda a poder conectar con el otro de una manera distinta, incluso a ver también las necesidades de los demás.

Conocerse mejor a uno mismo
Conocerse mejor a uno mismo permite saber los límites y las necesidades propias. (Freepik)

-P: Si no hay un equilibrio, a largo plazo esto tiene consecuencias. ¿Qué efectos tiene no quererse bien a uno mismo o anteponer siempre las necesidades de los demás?

-R: Podemos verlo cuando una persona se siente triste, agotada... La ansiedad es uno de los chivatos que tenemos en el cuerpo porque nos dice que hay algo que nos está dañando. Cuando todos estos síntomas aparecen, en muchas ocasiones es porque está habiendo un descuido de nosotras mismas. Las consecuencias pueden ser vivir pegada a unas emociones que son desagradables y que dificultan la vida; no saber lo que necesito o quiero porque, como no me escucho, no sé dármelo; dirigirme a mí con un diálogo interno destructivo que debilita mi autoestima... Eso va a hacer que yo tenga más limitaciones porque tener desconfianza nos hace sentir más pequeñitas y que nos atrevamos a menos cosas; ya no solo en cuanto a logros, sino que no nos atrevemos a decir lo que nos ha molestado y tenemos menos recursos para poder cuidarnos. En las relaciones también.

Si yo no me quiero bonito, puedo estar incubando en mí una idea de que no valgo lo suficiente, por lo que me muevo por la vida aceptando comportamientos irrespetuosos de otras personas. Al final, nos quedamos donde creemos que merecemos: si yo la imagen que tengo de mí es deteriorada, creo que merezco poco o que merezco una mierda. Después, si me encuentro con una persona que me da ese poco o esa mierda, me quedo ahí. Esto retroalimenta más que me quiera menos, que me cuide menos, que me respete menos, y por eso en todos los sentidos es importantísimo aprender a querernos bonito.

-P: ¿En qué medida influye nuestra infancia en los adultos que somos en el futuro, en nuestra manera de querer a otros y de querernos a nosotros mismos?

-R: Pues influye muchísimo. Obviamente, hay una base genética, pero después, conforme vamos andando en la vida, va a ir influyéndonos lo que vamos viendo y lo que vamos viviendo. Nacemos como un folio en blanco y vamos desarrollando cualidades y estrategias para intentar adaptarnos a este mundo con el fin de sobrevivir y de recibir amor. Lo que hemos vivido a lo largo de nuestra infancia y lo que seguimos viviendo en nuestro día a día va llevándonos hacia una dirección u otra. Aparte, es muy importante entender que el contexto en el que hemos nacido influye mucho en que tengamos más o menos recursos. Por ejemplo, si yo he nacido en una familia donde no había que preocuparse por si comíamos mañana o no, puedo tener más espacio para poder pararme a mirar si me quiero.

También las personas que nos vamos encontrando por el camino sirven de ejemplo para después desarrollar quiénes somos nosotras mismas. Por eso hablamos de la importancia que tienen las figuras de apego: la madre, el padre o las personas que hayan ejercido como tal, porque a través de ellas aprendemos a mirar el mundo.

Las personas con un diálogo
Las personas con un diálogo interno destructivo pueden incubar la creencia de que no son merecedoras de respeto y amor. (Freepik)

-P: Un asunto del que hablas bastante en tu libro es que quererse bien implica conocerse. Sin embargo, cada vez nos hablamos menos a nosotros mismos. ¿A qué se debe esto?

-R: La desconexión interna no solo viene de ahora, lo que pasa es que la sociedad actual alimenta mucho más esta parte: el consumismo inmediato, las redes sociales... Pero realmente la desconexión también es fruto de la falta de herramientas. Si yo, por ejemplo, tengo tristeza y sé qué hacer con ella, me va a ser más fácil tocarla; si yo no sé qué hacer con ella, voy a usar el recurso de la evitación, que es la desconexión. Por eso también es tan importante darnos la oportunidad de aprender a conectar, a pesar de que a lo mejor nuestros padres no nos lo supieron enseñar, ya que a lo largo de nuestra historia ha habido mucha desinformación de toda la parte emocional, de la gestión de la relación con una misma y de la parte de la psicología.

-P: Y, cuando nos hablamos a nosotros mismos, muchas veces lo hacemos desde un diálogo interno destructivo. ¿Por qué es tan importante aprender a hablarnos bien?

-R: Esto suele venir de una educación basada en el castigo. Si nosotros aprendemos a relacionarnos con nosotros mismos como hemos visto que las personas de nuestro alrededor lo han hecho, al final esos han sido nuestros mayores referentes y, cuando yo me tengo que poner a hablar conmigo misma, lo hago de esta manera. Mi intención es protegerme y cuidarme. A lo mejor tengo miedo de sentir rechazo, pues lo que hace mi mente es, en vez de fortalecer la confianza para combatir ese miedo, frenarme a exponerme a esa situación: ‘A lo mejor no voy a ser capaz, a lo mejor no voy a gustar...’ La intención es superbuena, pero la realidad es que nos hace mucho daño porque tú imagínate estar todo el día escuchando a una persona que está disminuyendo nuestra autoestima, creándonos más inseguridad, más desconfianza... Eso genera más miedo y al final termino creyéndome estas cosas.

Si me hablo mejor, voy a tener más confianza en mí, voy a tener más seguridad, me va a llevar a poder moverme por la vida de otra manera, a tener relaciones más agradables, a permitir menos relaciones que me hagan daño...

-P: Una parte muy importante del autocuidado implica rodearnos de personas que realmente nos hagan bien. ¿Cuánto es el momento de alejarse de una relación, tanto de amistad como de pareja? ¿Habría algún momento en el que a un paciente le dirías que quizá es mejor desvincularse o reordenar ese vínculo?

R: Yo nunca le diría ni le he dicho a un paciente cuándo es el momento porque yo no lo sé. Yo puedo saber si está más o menos cerca porque esté más cansado, porque tenga más dolor en su interior, porque tenga más recursos para poder salir de ahí... Estos son los indicadores, pero no hay un momento indicado y esto es importante remarcarlo porque muchas veces creemos que tiene que llegar ese momento. Ojalá fuera tan fácil porque sé que ayudaría, pero ahí el mejor recurso es aprender a escucharnos porque esto es la base de todo. Si yo me escucho, sé si puedo más, si esto me está doliendo lo suficiente para dejarlo ya o si puedo seguir un poquito más. No hay un momento indicado: cada persona, cada relación, cada circunstancia de su vida va a ser diferente y lo mejor que pueden hacer es aprender a escucharse, ya que desde ahí van a encontrar esa fecha que quieren saber.

Algunas actitudes que tenemos, pueden ser señales de lo que somos según los psicólogos

La teoría es la teoría. La práctica tiene que ver muchísimo con lo que es la parte emocional. Entonces, hay una parte de mí que puede saber que ahí no me conviene, pero hay otra parte de mí que a lo mejor tiene miedo a quedarse sola, que se ha sentido vista por esta persona y siente deuda por ella, que le encanta el sexo con esta persona y siente que no va a conseguir nada igual. ¿Qué hacemos con esas partes que también existen?

Todos lo hemos vivido. Muchas veces desde fuera, para tus familiares o para tu amiga, el momento fue hace dos años. Pero es que esa persona no está ahí, no está en el momento de la vida en el que estoy yo, no tiene estos sentimientos que tengo yo hacia esa persona. Los tiempos no son iguales para todo el mundo y los nuestros son válidos, porque salir de una relación que nos hace daño es de las cosas más difíciles.

Últimas Noticias

‘Cumbres borrascosas’ no es tan mala como parecía: una visión distinta, provocadora y ‘sexy’ del clásico literario, con un magnético Jacob Elordi

La adaptación de la novela de Emily Brontë a cargo de Emmerald Fennell, es una película en la que estalla el binomio amor y muerte y se convierte en un delirio estético que reinventa el melodrama

‘Cumbres borrascosas’ no es tan

Una inmobiliaria aragonesa ofrece 6 millones por las 44 propiedades del líder de la trama Gürtel: incluido un chalé de lujo en Ibiza pagado con dinero desviado de la visita del Papa

Ofrece 194.000 euros por una vivienda y unos terrenos en Ibiza que pueden costar dos millones. En el listado hay viviendas en Madrid, fincas en Tarifa, garajes en Marbella y pisos de lujo en Marbella y Sotogrande. La Audiencia Nacional debe autorizarlo

Una inmobiliaria aragonesa ofrece 6

Todo lo que debes saber sobre el Benidorm Fest 2026 antes de la final si no te has enterado de nada hasta el momento: los favoritos, los premios y cómo votar

Esta edición habrá más premios que de costumbre, pese a que convertirse en representante de Eurovisión ya no sea uno de ellos

Todo lo que debes saber

Si se parece a Sumar, habla como Sumar y lo lidera Yolanda Díaz: la izquierda vuelve a enredarse y apunta a las generales más fragmentada que en 2023

Los liderazgos y las listas vuelven a ser los mayores impedimentos para fuerzas que comparten programa electoral en asuntos centrales

Si se parece a Sumar,

Javier Ambrossi, sobre el ‘Benidorm Fest’ como plataforma para nuevos talentos: “Los artistas que han salido tienen carreras grandísimas”

El también director de cine debuta como presentador del festival de RTVE y cuenta a ‘Infobae’ su estrecho vínculo con la música

Javier Ambrossi, sobre el ‘Benidorm
MÁS NOTICIAS