Un nuevo brote de la viruela del mono deja siete casos en Galicia: dos de ellos se contagiaron en una sauna

Galicia habría registrado ya nueve casos entre el 15 de diciembre de 2025 y el 25 de enero de 2026

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Un nuevo brote de la viruela del mono en A Coruña (Canva)
Un nuevo brote de la viruela del mono en A Coruña (Canva)

La Consellería de Sanidad ha informado sobre un brote de viruela del mono en la provincia de A Coruña, con siete casos confirmados. Por el momento el origen de este brote “no está claro”. Los diagnósticos de hoy sumarían la cifra de contagiados en Galicia a nueve entre el 15 de diciembre de 2025 y el 25 de enero de 2026, de los cuales la mayoría se localizan en A Coruña.

Según el departamento dirigido por Antonio Gómez Caamaño, dos de los casos presentan relación con una sauna ubicada en A Coruña. El resto mantiene vínculos con establecimientos situados fuera de Galicia, lo que dificulta la identificación de un foco común y mantiene la incertidumbre sobre el origen del brote.

Ante esta situación, la institución ha puesto énfasis en la importancia de prevenir la transmisión a través de la adopción de prácticas sexuales seguras. Asimismo, se recomienda el uso de preservativo, vacunarse contra la viruela del mono si se pertenece a un grupo vulnerable y acudir al médico en caso de presentar síntomas o lesiones que puedan asociarse a la enfermedad.

La detección precoz de nuevos casos es clave para interrumpir las cadenas de transmisión. Por este motivo, tras la notificación de un caso sospechoso o confirmado, el Sergas procede a la recogida de muestras para confirmar la infección y determinar la variante, como ha sucedido en este nuevo brote.

mpox
La infección Mpox se caracteriza por una erupción dolorosa, ganglios linfáticos agrandados y fiebre. Las lesiones en la piel pueden pasar por diferentes etapas de desarrollo/Gráfico Marcelo Regalado Infobae

Además, se proporcionan indicaciones de aislamiento e higiene a quienes resultan positivos y se rastrea a los contactos estrechos para realizar un seguimiento y valorar la necesidad de vacunación. Ante esta alerta, las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de la vigilancia y la colaboración ciudadana para controlar la propagación de la viruela del mono en Galicia.

Síntomas de la viruela del mono

La viruela del mono es una enfermedad de origen vírico producida por un Orthopoxvirus, emparentado con el virus responsable de la viruela humana. El contagio puede producirse a través de cualquier contacto físico estrecho con una persona infectada. De esta forma, los expertos insisten en que el traspaso del virus no tiene por qué ser necesariamente de carácter sexual, lo que amplía el riesgo de transmisión en distintos contextos sociales y familiares.

Los primeros síntomas de la viruela del mono suelen recordar a los de la gripe: el paciente puede presentar fiebre, dolor de cabeza y molestias musculares. Conforme la fiebre disminuye, aparecen las erupciones características de la enfermedad, que tienden a localizarse inicialmente en la cara y que pueden extenderse posteriormente a otras zonas del cuerpo, especialmente en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Aunque estas marcas son clave para su diagnóstico, la confirmación definitiva requiere la realización de una prueba PCR.

El Secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, explica las primeras medidas frente a la viruela del mono (Ministerio de Sanidad)

Así, una vez confirmado el diagnóstico, se aconseja notificar a los contactos estrechos para que permanezcan atentos a la aparición de síntomas. El tratamiento se centra en aliviar las molestias porque no existe una terapia específica para la viruela del mono. En algunos casos pueden emplearse antivirales como el tecovirimat (TPOXX) o el brincidofovir (Tembexa), ambos utilizados también en el tratamiento de la viruela tradicional.

En estos casos es indispensable mantener una higiene rigurosa de las manos y desinfectar los objetos personales del paciente. Además, hay que evitar tocar los sarpullidos y marcas, ya que puede ser una fuente de transmisión del virus. Normalmente, la evolución de la enfermedad es favorable y la mayoría de los pacientes se recuperan en un plazo de dos a cuatro semanas.