Qué es la miliaria, el sarpullido que aparece en la piel por el calor y que provoca picor e inflamación

Llevar ropa transpirable y mantenerse adecuadamente hidratado son algunas medidas de prevención

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Un hombre con picores en el brazo por un sarpullido (AdobeStock)
Un hombre con picores en el brazo por un sarpullido (AdobeStock)

Con la llegada de las altas temperaturas, muchas personas comienzan a experimentar molestias en la piel que se manifiestan como pequeñas ronchas, picor e irritación. Este problema, conocido comúnmente como sarpullido por calor o miliaria, es una afección cutánea frecuente durante los meses de verano, especialmente en climas cálidos y húmedos. Aunque suele ser benigna, puede resultar muy incómoda, sobre todo en bebés y personas que sudan en exceso.

La miliaria ocurre cuando los conductos del sudor se obstruyen y este, en lugar de evaporarse, queda atrapado debajo de la piel. Esta acumulación desencadena inflamación, enrojecimiento y, en ocasiones, pequeñas ampollas. Según la Clínica Mayo, este trastorno afecta principalmente a quienes están expuestos a ambientes muy calurosos o visten ropa ajustada que impide la correcta ventilación de la piel.

Existen distintos tipos de miliaria, dependiendo de la profundidad del bloqueo de las glándulas sudoríparas. La forma más leve es la miliaria cristalina, que se presenta como diminutas vesículas transparentes y sin dolor. En cambio, la más común es la miliaria rubra, que genera pequeñas pústulas rojas acompañadas de picor o una sensación de ardor. En casos más graves, puede evolucionar a miliaria pustulosa, con ampollas llenas de pus, o miliaria profunda, que afecta capas más internas de la piel y forma bultos firmes de color carne.

Brote de miliaria en el estómago (AdobeStock)
Brote de miliaria en el estómago (AdobeStock)

Los síntomas varían, pero los más frecuentes incluyen picor, sensación de hormigueo, enrojecimiento y la aparición de pequeños granitos o ampollas. Las zonas más afectadas suelen ser aquellas con pliegues o fricción, como el cuello, el pecho, la espalda, la ingle y la parte interna de los muslos. En los bebés, también es común en la zona del pañal o en la espalda, sobre todo si pasan mucho tiempo acostados.

El diagnóstico de la miliaria se basa en una evaluación visual por parte del médico, y rara vez se necesitan pruebas adicionales. Es importante diferenciarla de otras afecciones cutáneas como infecciones, dermatitis o alergias. En general, se trata de una condición autolimitada, es decir, tiende a desaparecer por sí sola en pocos días si se toman las medidas adecuadas.

El calor extremo en verano aumenta en España, con riesgos como golpes de calor y cáncer de piel. Sanidad recomienda hidratación, protección solar y prevención para evitar complicaciones, especialmente en vulnerables.

Cómo tratar los sarpullidos por calor

El tratamiento recomendado por la Clínica Mayo se enfoca en enfriar la piel y evitar la exposición al calor. Por ello, se aconseja tomar baños frescos, utilizar ropa suelta y de algodón, y mantener los ambientes bien ventilados. También se pueden aplicar lociones suaves como calamina, o productos con mentol para aliviar el picor. En casos más inflamatorios, pueden utilizarse cremas con corticoides suaves bajo supervisión médica. Si hay signos de infección, como pus o fiebre, puede ser necesario recurrir a antibióticos.

Una medida fundamental es evitar el uso de cremas y lociones pesadas que obstruyan los poros. Además, se recomienda limitar la actividad física intensa durante las horas más calurosas del día. Las personas encamadas o con movilidad reducida deben ser vigiladas de cerca, ya que tienen mayor riesgo de desarrollar miliaria.

La prevención juega un papel clave. De esta manera, vestir ropa transpirable, mantenerse en lugares frescos, hidratarse adecuadamente y ducharse con regularidad son estrategias efectivas para evitar el sarpullido por calor. También se debe tener precaución con los bebés, procurando que no estén demasiado abrigados y cambiando su posición con frecuencia.