Unos investigadores de Córdoba han encontrado los restos de la ruta más importante del Imperio Romano en España

Las últimas excavaciones revelan un espacio funerario extravagante y una calzada romana que recorre más de un kilómetro

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Unos investigadores de Córdoba han
Unos investigadores de Córdoba han encontrado los restos de la ruta más importante del Imperio Romano en España. (Itiner-e)

La última campaña de excavaciones en Mellaria, iniciada en 2022 y desarrollada durante 2024, ha permitido identificar un tramo de 1.160 metros de la vía romana Corduba-Emerita, considerada uno de los principales ejes de comunicación del Imperio Romano en Hispania. Este proyecto, coordinado por la Universidad de Córdoba y el Ayuntamiento de Fuente Obejuna, constituye un avance decisivo en el conocimiento de la red viaria romana en el sur peninsular.

El hallazgo es especialmente relevante porque, por primera vez, se ha logrado situar con precisión más de un kilómetro del trazado de la calzada a su paso por Mellaria, gracias al empleo de prospecciones aéreas y técnicas geofísicas, que permiten mapear estructuras subterráneas sin necesidad de excavar todo el terreno. Esta combinación de métodos modernos ha permitido reconstruir con exactitud cómo discurría la vía a través de la ciudad y sus alrededores.

La Corduba-Emerita conectaba Corduba (Córdoba) con Emerita Augusta (Mérida), la capital de la provincia romana de Lusitania, y era uno de los itinerarios más importantes de Hispania para el transporte de personas, mercancías y tropas. En Mellaria, la calzada entraba por el oeste, procedente de Córdoba, y salía por el este en dirección a Medellín, en la actual provincia de Badajoz.

Según los investigadores, bajo la codirección del profesor Antonio Monterroso Checa y del doctor Santiago Rodero Pérez, la vía desempeñaba un papel estratégico y simbólico: no solo facilitaba el tránsito, sino que también estructuraba la ciudad, influyendo en la disposición urbana y en la ubicación de monumentos funerarios a lo largo de sus márgenes, como era habitual en las ciudades romanas.

La necrópolis oriental y los monumentos funerarios

En el sector oriental de la necrópolis de Mellaria, los arqueólogos han documentado al menos 450 metros de la vía, flanqueados por monumentos funerarios y edificios con diversas funciones. Uno de los espacios más destacados es un recinto de aproximadamente 1.000 metros cuadrados, donde se han concentrado las excavaciones más recientes de 2024.

En este recinto se ha localizado una edícula o camarín funerario, junto a fragmentos de una estatua marmórea de tamaño superior al natural. Pese a su monumentalidad, no se han hallado urnas ni cámaras funerarias que indiquen un enterramiento ‘in situ’, lo que apunta a un uso ceremonial y conmemorativo, más que práctico.

Rutas de comercio de animales
Rutas de comercio de animales salvajes en la antigüedad mediterránea. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Banquetes rituales y costumbres romanas

Uno de los hallazgos más llamativos son dos klinai (reclinatorios de piedra utilizados en banquetes funerarios) de un total de cuatro detectados mediante estudios geofísicos. Estos elementos servían para celebrar banquetes rituales en honor a difuntos ilustres, donde familiares y allegados se reunían para conmemorar la memoria del fallecido mediante comidas y ceremonias simbólicas.

El recinto, de casi 30 por 30 metros, contaba con un amplio jardín posterior. En él se han documentado fosas con ajuar funerario relacionado con los rituales en honor a los muertos, así como otras fosas vacías que probablemente alojaban vegetación ornamental, creando un espacio que combinaba el homenaje, la naturaleza y la monumentalidad.

Uno de los hallazgos arqueológicos más importantes a nivel estatal.

Un monumento excepcional en Hispania

Aunque aún no se ha podido identificar al destinatario del monumento, los arqueólogos lo consideran un “extravagante monumento celebrativo”, excepcional por su singularidad en Córdoba y muy poco frecuente en Hispania. La combinación de edícula, estatua, klinai y jardín ritual convierte este hallazgo en una rareza dentro del patrimonio romano español, ofreciendo información inédita sobre las prácticas funerarias y conmemorativas de la élite local.

Además de su valor funerario y artístico, este descubrimiento refuerza la importancia histórica de Mellaria dentro de la red viaria romana, confirmando su papel como enclave estratégico y nodo de comunicación en la región. El hallazgo amplía el conocimiento sobre cómo las vías romanas no solo servían para el transporte, sino también como espacios de representación urbana y ritual.