La empresa española Indra gestionará los accesos al transporte público de Londres con un acuerdo de 1.000 millones de euros

Según ha comunicado la compañía, el contrato incluye la dirección operativa, el mantenimiento y la evolución tecnológica hasta 2034, con posibilidad de prórrogas

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Fachada de la sede de
Fachada de la sede de Indra, a 25 de noviembre de 2025, en Alcobendas, Madrid (España). (Eduardo Parra / Europa Press)

La empresa española Indra Group ha conseguido adjudicarse uno de los contratos más relevantes de su trayectoria empresarial tras ganar el concurso público convocado por Transporte de Londres para gestionar y evolucionar el sistema de venta y control de accesos de toda la red de transporte público de Londres y su área metropolitana. Este proyecto representa no solo el mayor acuerdo de su historia, sino también una responsabilidad tecnológica de primer orden, ya que el sistema londinense se considera actualmente el más avanzado e innovador del mundo occidental.

Según ha comunicado la compañía, esta operación está valorada en 605 millones de euros, aunque la cifra podría ampliarse hasta 975 millones de euros si se ejecutan las opciones adicionales previstas hasta el año 2039. Además, este contrato incluye la gestión operativa, el mantenimiento y la evolución tecnológica hasta 2034, con posibilidad de prórrogas.

Con este acuerdo entre Indra y la ciudad de Londres, la empresa española liderará la transformación digital del mayor sistema de ticketing del mundo, que da soporte a más de 8,6 millones de desplazamientos diarios y supera los 3.600 millones de viajes anualmente en una de las redes de transporte más extensas y complejas del planeta.

Un sistema integral para una de las redes más amplias del planeta

Según ha detallado la compañía, la transición del servicio se desarrollará a lo largo de casi dos años, tras lo cual Indra quedará como proveedor único del sistema de ticketing que da cobertura a más de 8.500 autobuses, casi 400 estaciones de metro y alrededor de 300 estaciones adicionales distribuidas entre el Overground, DLR, Elizabeth Line y tren suburbano. Esta infraestructura se completa con 4.000 puntos de venta de la tarjeta Oyster, siete centros de atención al cliente y 24 puntos de embarque de ferry.

Indra ha especificado también que, entre los sistemas a gestionar, figuran controles de acceso, validadores, máquinas expendedoras, terminales de venta en comercios, equipos de inspección portátiles y toda la infraestructura tecnológica asociada, apoyada en un back office avanzado con funciones de ciberseguridad, gestión de datos, generación de informes y coordinación con otros agentes del transporte.

Despliegue internacional y consolidación en Reino Unido

La compañía ha señalado que este acuerdo fortalece su estrategia de crecimiento en Reino Unido, donde se encuentra presente desde hace veinte años, además de impulsar el cumplimiento de los objetivos recogidos en su plan estratégico para avanzar también en los mercados de Irlanda y Norteamérica. Actualmente, dispone de más de 200 profesionales en Reino Unido, con previsión de elevar la plantilla a más de 1.000 empleados en los próximos años.

Por su parte, Ángel Escribano, presidente ejecutivo de Indra Group, ha destacado: que están “muy orgullosos” de convertirse en el socio tecnológico de Transporte de Londres para un proyecto tan ambicioso y transformador para el transporte de Londres. “Estamos preparados y deseosos de asumir el reto con responsabilidad y con el objetivo de superar las expectativas del cliente y de contribuir a mejorar la movilidad de todas las personas que viven o visitan la capital del Reino Unido”, ha subrayado.

La dimensión internacional de la empresa se refleja en la ejecución de más de 2.500 proyectos en 50 países y en más de 100 ciudades. Según remarca la compañía, la tecnología de Indra facilita la movilidad diaria de más de 78 millones de personas y contribuye al ahorro de más de 10 millones de toneladas de CO₂ cada año. En cuanto a la dimensión financiera, también se ha visto reforzada. Transporte de Londres ha adjudicado a Indra el proyecto por un importe de 605 millones de euros, extensible hasta cerca de 1.000 millones de euros si se aplican todas las opciones del contrato.