Francisco Fernández Yuste, orientador laboral: “Es ilegal que te pregunten si quieres tener hijos o si estas casado en una entrevista de trabajo”

En España, la normativa laboral y de igualdad prohíbe expresamente cualquier discriminación por razón de sexo, estado civil o situación familiar

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Francisco Fernández Yuste, orientador laboral: “Es normal que tus problemas personales afecten a tu trabajo y deberían darte flexibilidad”
Imagen de archivo del orientador laboral Francisco Fernández Yuste (@mejoratuexitolaboral)

Las entrevistas de trabajo suelen ser momentos de tensión para cualquier candidato. En pocos minutos se decide buena parte del futuro profesional, y muchas personas aceptan dinámicas incómodas por miedo a perder una oportunidad. Sin embargo, no todo vale en un proceso de selección. Francisco Fernández Yuste, orientador laboral, lanza una advertencia clara: es ilegal que te pregunten si quieres tener hijos o si estás casado en una entrevista de trabajo.

Según explica Fernández, este tipo de preguntas no tienen ninguna relación con la capacidad profesional. El estado civil, los planes de maternidad o paternidad o la situación familiar pertenecen al ámbito estrictamente personal. En España, la normativa laboral y de igualdad prohíbe expresamente cualquier discriminación por razón de sexo, estado civil, situación familiar o intención de tener hijos. Por tanto, utilizar esta información para decidir una contratación sería discriminatorio.

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El orientador laboral subraya que, más allá de la ilegalidad, estas preguntas suelen revelar una determinada cultura empresarial. En su opinión, cuando una compañía quiere saber si estás casado o si planeas tener hijos, lo que realmente está intentando averiguar es cuánto tiempo y disponibilidad total podrá exigirte. Es decir, busca trabajadores sin “interferencias” en su vida personal que puedan dedicar la mayor parte de su energía al empleo.

Fernández critica precisamente esa expectativa de disponibilidad permanente. Hay empresas que esperan que el empleado esté siempre localizable, que pueda alargar su jornada sin rechistar y que no tenga compromisos familiares que limiten su dedicación. Desde esta perspectiva, una persona con hijos o con intención de formar una familia puede ser vista como “menos rentable”, lo cual supone una discriminación directa.

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El problema es que muchos candidatos, por miedo o inseguridad, responden igualmente a estas preguntas. El experto recuerda que no existe obligación de contestarlas. Si en una entrevista te plantean si estás casado o si quieres tener hijos, puedes reconducir la conversación hacia tu perfil profesional o incluso señalar que se trata de una cuestión personal no relacionada con el puesto.

Además, este tipo de prácticas suelen afectar especialmente a las mujeres. Históricamente, la maternidad ha sido uno de los factores que más discriminación ha generado en el acceso al empleo. Preguntar a una candidata si quiere tener hijos no solo es irrelevante para su desempeño profesional, sino que puede utilizarse para descartarla anticipando posibles bajas o reducciones de jornada. Esa lógica, insiste Fernández, es contraria al principio de igualdad de oportunidades.

El orientador también pone el foco en otro aspecto: la idea de que el trabajador no debe tener motivaciones externas al empleo. Algunas compañías parecen desconfiar de quienes valoran su tiempo libre, su familia o sus proyectos personales. Sin embargo, una vida equilibrada suele traducirse en mayor bienestar y, a medio plazo, en mejor rendimiento. Pretender que alguien viva exclusivamente para trabajar no solo es poco realista, sino que puede derivar en desgaste, estrés y abandono del puesto.

Por eso, cuando en una entrevista surgen preguntas que invaden la esfera privada, no se trata solo de un detalle anecdótico. Puede ser el reflejo de un entorno laboral donde se prioriza la disponibilidad absoluta por encima de los derechos y la conciliación. Detectar estas señales a tiempo permite al candidato tomar decisiones más informadas sobre dónde quiere desarrollar su carrera profesional y qué tipo de cultura está dispuesto a aceptar en su día a día.

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