Empleo estable, trabajadores más cualificados, pero salarios estancados: por qué los sueldos en España son de media más bajos que en 2019

Entre 2019 y 2015, el 70% de los empleos creados corresponden a personas con estudios universitarios, aunque muchos se encuentran sobrecalificados para sus puestos

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Imagen de archivo de una
Imagen de archivo de una ingeniera trabajando con un brazo robótico (Adobe Stock)

La evolución del empleo en España parece haber dejado atrás los malos números de la pandemia. Entre 2019 y los tres primeros trimestres de 2025, la ocupación creció un 11,9%, lo que augura un nuevo ciclo expansivo del trabajo, aunque esta vez los sectores protagonistas son otros. Si entre 2014 y 2019 la creación la lideraba la industria manufacturera y las áreas intensivas como el comercio, la hostelería o la agricultura, en este nuevo ciclo las ocupaciones las lideran sectores como sanidad, actividades profesionales y científicas y tecnología.

La creación de más puestos de trabajo es un dato positivo para la economía española. Entre 2015 y 2025, el número de ocupados creció de 17,5 millones a aproximadamente 22,3 millones de personas, según el informe de Randstad Research,10 años, 10 transformaciones del mercado laboral. Pero esta evolución no siempre implica que los trabajos creados sean de mayor calidad. Para ello, es necesario analizar varios factores, como la evolución del nivel formativo de los trabajadores, la evolución de la temporalidad y los salarios reales.

Respecto al nivel formativo de los ocupados, la evolución es clara. Entre 2019 y los tres primeros trimestres de 2025, más del 70% del aumento del empleo corresponde a personas con estudios universitarios o equivalentes. Por el contrario, los puestos de trabajo para los que se requiere formación secundaria creció menos que en el periodo 2014-2019, mientras que el de niveles educativos bajos siguió disminuyendo, según ha analizado CaixaBank Research a partir de los datos del Instituto nacional de Estadísticas.

Pese al aumento de contrataciones en el grupo de titulados, lo cierto es que uno de cada tres titulados superiores ocupados en España tiene un trabajo de baja cualificación, muy superior a la media de la Unión Europea, donde ocurre solo le ocurre a dos de cada diez empleados, según el Informe CYD 2025, elaborado a partir de datos oficiales del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Eurostat, el SEPE y la OCDE.

Los contratos temporales se desploman

El siguiente factor que analiza el informe es la estabilidad laboral, en base a la cantidad de contratos temporales que se firman en España. En este apartado, destaca que, tras la reforma de 2012, la proporción de este tipo de contratos ha caído del 26,6% registrado en el periodo 2017-2019 al 15,4% durante los tres primeros meses de 2025, lo que la acerca a la media de la Eurozona del 13,5%.

Según destaca CaixaBank Research, la “drástica” reducción de la temporalidad entre 2019 y 2025 encuentran su explicación en los márgenes intensivos, es decir, las empresas de cada sector están decantándose cada vez más por los contratos fijos frente a los temporales, por lo que todos los sectores han reducido sustancialmente su tasa de temporalidad.

Antes de la reforma laboral, España era el segundo país con más tasa de temporalidad, solo por detrás de los Países Bajos, y según los últimos datos disponibles en Eurostat (del tercer trimestre) se encuentra en tercera posición y a unos tres puntos de la media de la UE, el 14,5%.

Los salarios reales se contraen en 2025

El factor más importante para saber si los empleos creados en el periodo 2019-2025 han sido de mejor calidad que los creados en la anterior expansión es la evolución de los salarios reales. En este sentido, entre el promedio de 2019 y los tres primeros trimestres de 2025, el salario medio real se redujo un 0,3%, en base a los datos de la Encuesta trimestral de coste laboral y su ajuste por el Índice de precios al consumidor (IPC).

Durante el periodo 2019 a
Durante el periodo 2019 a 2025 los salarios reales se redujeron de media un 3% respecto al periodo 2014 a 2019 (CaixaBank Research)

Según el informe, esta reducción en los salarios se debe a “dos fuerzas contrapuestas”. Por un lado, el efecto composición ha sido positivo. Es decir, el empleo creado se ha concentrado en sectores con salarios más altos, lo que aportó un aumento del 3% al crecimiento del salario medio. Entre 2014-2019, la creación de empleo se concentró en sectores con salarios bajos, por lo que se restó un 8% el crecimiento salarial.

Por otro lado, el margen intensivo ha sido negativo, ya que dentro de gran parte de los sectores estos salarios no han crecido al ritmo de la inflación, restando así un 6% al crecimiento, por lo que, según los investigadores, el crecimiento del empleo en España durante los últimos cinco años ha sido, en conjunto, de mayor calidad, pero es destacable la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.