La familia Franco devuelve al Ayuntamiento de Santiago de Compostela dos estatuas medievales del Pórtico de la Gloria expoliadas durante la dictadura

El fallo del Tribunal Supremo obliga a los descendientes de Franco a asumir los gastos de traslado de las esculturas

Guardar
Un grupo de operarios en
Un grupo de operarios en la capilla del Pazo de Meirás preparando el traslado de las estatuas de Isaac y Abraham a Santiago de Compostela (Concello de Santiago)

Santiago de Compostela ha recuperado este lunes las dos estatuas románicas atribuidas al Mestre Mateo que formaron parte de la desaparecida fachada del Pórtico de la Gloria y que permanecieron durante más de siete décadas en el pazo de Meirás, la antigua residencia estival del dictador Francisco Franco en Sada (A Coruña). Las piezas, que representan a los profetas bíblicos Abraham e Isaac, fueron trasladadas desde el inmueble coruñés en dos cajas especialmente diseñadas para su protección y han llegado a la capital gallega cumpliendo la sentencia del Tribunal Supremo que reconoce su propiedad municipal.

A su llegada, las figuras fueron recibidas e inspeccionadas por personal técnico de Patrimonio en un acto abierto a los medios. Antiguas integrantes del conjunto escultórico creado entre los siglos XII y XIII por el Mestre Mateo para la catedral compostelana, las estatuas regresan así, por primera vez desde 1954, a una institución pública después de que Carmen Polo, esposa de Franco, decidiese llevárselas al pazo sin procedimiento administrativo alguno que avalase la operación.

Una devolución que el Ayuntamiento considera “victoria contra la impunidad”

La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, presenció la apertura de las cajas y definió la jornada como “feliz” y de “celebración”, asegurando que el retorno de las estatuas simboliza una victoria frente a la “impunidad” con la que, a su juicio, la familia Franco ha mantenido durante décadas bienes del patrimonio gallego. “Que hubiese que esperar tantas décadas para recuperarlas da buena muestra de la impunidad con la que sobrevivió el franquismo entre nosotros”, afirmó al valorar un proceso que se ha prolongado durante años.

Las estatuas procedentes del Pórtico
Las estatuas procedentes del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago (EFE/Lavandeira jr)

La dirigente municipal destacó que esta es “la primera vez” que los descendientes del dictador se ven obligados judicialmente a devolver bienes incautados y subrayó el “carácter pionero” de la resolución del Supremo. Para Sanmartín, la recuperación de las esculturas abre un camino que podría permitir, en un futuro, la devolución de otros bienes cuya propiedad pública reivindican distintas instituciones gallegas, entre ellos la Casa Cornide en A Coruña o las pilas bautismales de Moraime, procedentes de Muxía y utilizadas como maceteros en el exterior del pazo de Meirás.

La inspección técnica realizada este lunes marca el inicio de una nueva etapa para las dos esculturas, que serán expuestas al público el próximo 11 de diciembre en el Museo do Pobo Galego. El Ayuntamiento pretende que la muestra permita subrayar no solo el valor histórico y artístico de las piezas, sino también su papel como elementos de “memoria viva e historia colectiva”, según remarcó la regidora.

Proceso judicial y recuperación institucional

La lucha por la recuperación de las estatuas comenzó en 2017, durante el mandato de Martiño Noriega al frente del Ayuntamiento, cuando se impulsaron las primeras acciones para reclamar formalmente la devolución. Tras varios años de litigios en diferentes instancias, el Tribunal Supremo resolvió en el verano de 2025 que las esculturas pertenecían al consistorio compostelano y no a la familia Franco, que defendía haberlas adquirido legítimamente.

La sentencia estableció como hecho probado que Abraham e Isaac eran las mismas figuras que el Ayuntamiento había comprado en 1948 por 60.000 pesetas. El tribunal concluyó que su traslado al pazo de Meirás en 1954 se produjo “sin adoptar acuerdo alguno” y por una actuación “de hecho”, motivada únicamente por el deseo del entonces alcalde de agasajar a la esposa del jefe del Estado.

La Xunta de Galicia también participó en el proceso de protección de las piezas al incluirlas, junto a otras esculturas del antiguo conjunto del Mestre Mateo, en la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC). Esta catalogación reforzó la posición administrativa y patrimonial de las instituciones gallegas frente a los argumentos de los herederos del dictador.

Activistas de Femen irrumpen en la entrada de la misa por el 50 aniversario de la muerte de Franco. (EFE)

Por el momento, y al menos hasta mayo del próximo año, las dos figuras permanecerán en el Museo do Pobo Galego, donde se organizará un programa específico de actividades centrado en la memoria histórica y en la divulgación del proceso de restitución. La ubicación definitiva de las esculturas se decidirá durante los próximos meses tras consultar a expertos e historiadores que estudiarán cuál es el destino más adecuado dentro del patrimonio público compostelano.

El Ayuntamiento de Santiago pretende que estas actividades permitan explicar con detalle “la verdad de lo que fue todo este proceso” y contribuyan a su difusión. El objetivo municipal es que este episodio sirva para avanzar hacia la “justicia y reparación” reclamadas desde distintas organizaciones cívicas y patrimoniales gallegas.