
Prácticamente cualquier persona que deseara viajar a Nueva Gales del Sur durante los primeros 30 años de la colonización británica en Australia, consultaba a Sir Joseph Banks. Él fue el único que se mantuvo constante en esa época, durante los cambios constantes de gobernadores, administración y políticas de asentamiento.
Sir Joseph Banks fue un explorador, naturalista y presidente durante mucho tiempo de la Royal Society británico, conocido por su promoción de la ciencia.
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El pionero naturalista y botánico, quien transformó el conocimiento europeo del mundo natural en general, nunca olvidó sus raíces en Lincolnshire.
La fascinación por la naturaleza
Nacido en 1743, Banks creció en la propiedad de su padre, Revesby Abbey, cerca de Horncastle. Allí, quedó fascinado con la naturaleza, según el podcast Secret Lincolnshire de BBC Sounds: “Habría visto todos los pantanos de Lincolnshire antes de que los desecaran”, afirma Paul Scott, quien trabaja en la Sociedad Sir Joseph Banks en Horncastle.
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Banks desarrolló su interés por la botánica mientras estudiaba en Eton: “Se fijó en unas ancianas recogiendo plantas”, cuenta Paul en el pódcast. “Le dijeron que las recolectaban para boticarios y curanderos, para medicinas”.
Así, Joseph empezó a pagar a las ancianas unos cuantos centavos cada vez para que le contaran qué eran las plantas y para qué se usaban. Pero no fue hasta que se embarcó en un viaje a través del Atlántico a Terranova y Labrador, en el norte de Canadá, en 1766, cuando Banks profundizó su amor por la exploración.
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En el pódcast, Paul cuenta que a Joseph “le interesaba todo” lo que encontraba en estas tierras: la forma en que vivían los pueblos indígenas, la ropa que vestían, la comida que comían y las herramientas que utilizaban.
Una vida llena de aventuras
Sir David Attenborough, el patrocinador de la sociedad, ha contado en el pódcast cómo Banks recolectaba metódicamente objetos comunes, como un anzuelo, hechos por personas que no tenían conocimiento de la tecnología europea.
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Sin embargo, a pesar de que a Banks le apasionaba la exploración, el mar no era su amigo: “Estuvo muy mareado la mayor parte del tiempo de ese viaje, que debió haber sido bastante miserable”, afirma Paul.
A pesar de ello, en 1768, Banks se unió al viaje del Capitán James Cook al Pacífico Sur en el HMB Endeavour. Según el experto, esta fue la primera misión científica que se lanzó desde el Reino Unido con un propósito: “Dar la vuelta al mundo era algo bastante usual, aunque muy peligroso, pero nadie había equipado nunca un barco con material científico y científicos para ir a hacer ciencia”.
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La primera misión científica con propósito
El objetivo de la misión era presenciar el tránsito de Venus en Tahití. Duraría tres años y el Endeavour, un antiguo carguero de menos de 30 metros de eslora, albergaba a 98 personas.
Cuando llegaron a Río de Janeiro, Brasil, el gobernador les prohibió desembarcar. Sin embargo, esto no detuvo a Banks, afirma Paul durante la entrevista con la BBC. “Enviaba a sus sirvientes por la noche en un bote de remos a recoger plantas río arriba… ante las narices del gobernador”.
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Desde allí se dirigieron más al sur, rodeando el Cabo de Hornos, en la punta de América del Sur, antes de llegar a Tahití: “Hubo relaciones entre algunos miembros de la tripulación y algunas mujeres tahitianas”, cuenta Paul. “Banks también participó en eso. Tenía una relación con la princesa o la reina de Tahití”.
Según una anécdota divertida, una noche que Joseph pasó con ella, se quedó dormido y ella le robó los pantalones. Así, tuvo que volver al Endeavour sin ellos, lo que debió ser divertidísimo para la tripulación.
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Después, el Endeavour se dirigió a Nueva Zelanda y Australia, donde la tripulación encontró plantas y animales, como canguros, que ningún europeo había visto antes.
Sin embargo, no fue un viaje fácil.
Una expedición, no un crucero
“La mitad de la tripulación murió en este viaje”, cuenta Paul en el pódcast. “Este no fue un crucero de Thomas Cook, fue una expedición de James Cook”.
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Nueve maoríes murieron durante su primer encuentro con Cook en lo que hoy es la ciudad de Gisborne, Nueva Zelanda. Se trata de un incidente que sigue causando controversia hasta hoy en día, y que provocó una “declaración de pesar” del gobierno del Reino Unido en 2019.
Y la celebración tradicional de Cook como el “descubridor” de Australia se ha vuelto cada vez más controvertida porque los aborígenes vivieron en esa tierra durante decenas de miles de años antes de su llegada.
En 2023, se anunció la devolución de las lanzas pertenecientes a aborígenes, que la tripulación de Cook se llevó a su llegada a Botany Bay (Australia), tras un violento encuentro con miembros del clan Gweagal.
Mientras tanto, se ha destacado el papel que tuvieron los pueblos indígenas, incluidas las sociedades polinesias y maoríes, para ayudar a Banks a identificar y describir cientos de especies de plantas, en una investigación del académico de Cambridge Dr. Edwin Rose.
Sin embargo, en 1771, cuando la tripulación del Endeavour regresó a Gran Bretaña, Paul cuenta que la gente no podría creer todo lo que habían descubierto durante la expedición: “Todos en Londres querían invitarlos a cenar, incluido el rey. Eran famosos.”
Los mejores jardines botánicos del mundo
A posteriori, el rey Jorge III encargó a Banks la creación de los mejores jardines botánicos del mundo, en Kew. Joseph también fue presidente de la Royal Society durante más de 40 años, hasta que falleció en 1820 a los 77 años.
Paul afirma que era un hombre de enorme riqueza e influencia: “Nuestro imperio se estaba expandiendo, el mapa estaba cambiando y la importancia de Gran Bretaña en el mundo estaba creciendo, y Banks estaba en el centro de todo eso”.
En la actualidad, Banks es honrado en todo el mundo en nombres de lugares como las Islas Banks, en Vanuatu, y las plantas con flores conocidas como Banksia. Sin embargo, los últimos años han sido marcados por controversias sobre algunos legados coloniales.
Joseph Banks tuvo un papel decisivo al recomendar el establecimiento de la colonia penal en Botany Bay, afirmando que habría “poca probabilidad de oposición por parte de los nativos”. Esto resultó ser incorrecto, según la Universidad de Nueva Gales del Sur.
El guerrero aborigen Pemulwuy lideró la resistencia contra los colonos de Sídney, pero fue asesinado a tiros en 1802. Su cabeza cercenada fue enviada a Banks para su colección. En 2010, durante una visita del príncipe Guillermo a Australia, se renovó la petición de que se devolvieran los restos, aunque actualmente se desconoce su paradero.
Más allá de su legado imperial, Banks también tuvo un gran impacto en su condado natal de Lincolnshire: “Toda esa tierra es quizás una de las mejores tierras de cultivo del país y fue Banks quien contribuyó decisivamente a drenar esos pantanos”.
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