La economía retrasa cada vez más la maternidad en España: la edad para tener el primer hijo ya supera los 33 años

Mientras que el 54% de las mujeres nacidas en los años 60 ya habían tenido al menos un hijo a los 29 años, en la cohorte de los años 90 esa proporción desciende al 24%

Guardar
En España, la maternidad tardía es ya una tendencia demográfica. (Montaje Infobae España/Canva)
En España, la maternidad tardía es ya una tendencia demográfica. (Montaje Infobae España/Canva)

¿Los jóvenes no quieren o no pueden tener hijos? En 2024 nacieron 322.034 nuevos bebés en España, un 0,4% más que el año anterior, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Pero este aumento supuso el primer crecimiento de la natalidad en el país en una década.

Este descenso generalizado de los nacimientos en los últimos años ha ido acompañado de un aumento en la edad en la que las mujeres tienen su primer hijo. Es decir, que cada vez tenemos menos hijos, y cada vez más tarde. Y aunque muchos argumenten que el problema es que los jóvenes ya no quieren responsabilidades ni compromisos, la realidad es que la situación económica y social actual dificulta mucho que quienes quieren tener hijos puedan hacerlo.

La nueva normalidad es ser madre después de los 30

En España, la maternidad tardía es ya una tendencia demográfica. Un análisis de la Base de datos sobre fertilidad en España, realizado por Daniel Devolder y Elsa Ortiz de la Universidad Autónoma de Barcelona, y por Kryštof Zeman del Centro Wittgenstein del Instituto de Demografía de Viena en abril de 2025, muestra que las generaciones nacidas en los años 60 y 90 presentan muchas diferencias. Mientras que el 54% de las mujeres nacidas en los años 60 ya habían tenido al menos un hijo a los 29 años, en la cohorte de los años 90 esa proporción desciende al 24%.

Además, la edad promedio para el primer nacimiento ha pasado de situarse en torno a los 25 años en las generaciones de los 60, a acercarse a los 33 años en las cohortes más recientes. Y esto indica no solo que las mujeres son madres más tarde, sino también que tienen menos hijos a lo largo de su vida. Ahora, los españoles, sin importar la clase social o la región, optan por familias más pequeñas.

Un test de embarazo y una ecografía. (Canva)
Un test de embarazo y una ecografía. (Canva)

Los datos del INE muestran que, en 2013, la edad media de las mujeres españolas para ser madre era de 32,2 años, cifra que ha aumentado hasta los 33,1 años en 2023. Para las madres extranjeras residentes en España, la edad media también ronda los 30 años.

Paralelamente, el número de nacimientos de madres de 40 años o más ha crecido exponencialmente: en 2013, el 6,8% de los nacimientos correspondía a este grupo de edad, porcentaje que ascendió hasta el 10,8% en 2023. Esta tendencia se mantuvo en 2024, cuando el 10,4% de los nacimientos fue de madres de 40 o más años.

La falta de recursos, la principal barrera

Diversos factores explican este cambio en los patrones. Por ejemplo, las condiciones económicas, la estabilidad laboral y la dificultad de acceder a una vivienda digna son elementos determinantes en la planificación familiar.

Por otro lado, el acceso a la educación superior y la incorporación de la mujer al mercado laboral han modificado las prioridades y los proyectos vitales de las nuevas generaciones. Asimismo, la disponibilidad de métodos anticonceptivos modernos y los cambios culturales en torno al rol femenino también han influido en la decisión voluntaria de posponer la maternidad.

Para los españoles, las barreras son claras. Según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de septiembre de 2024, el 77,3% identificó la falta de recursos económicos como la principal barrera para tener hijos. La conciliación entre la vida laboral y familiar (44,1%) y el temor a que la maternidad afecte negativamente a la carrera profesional (26,4%) completaban la lista de los motivos más citados.

Baja de maternidad en 2025: cuánto se cobra, cuántas semanas son y requisitos

Por último, el estudio también relaciona el retraso de la maternidad y la reducción del número de hijos por mujer, con un aumento de los partos múltiples, especialmente entre las mujeres que recurren a técnicas de fertilidad a edades más avanzadas. Este fenómeno plantea nuevos retos sociales y sanitarios, al tiempo que refleja las profundas transformaciones que atraviesa la estructura familiar en España.