Los escalofriantes datos que demuestran por qué los jóvenes no tienen hijos

El INE ha publicado este miércoles el informe relativo al último año, que ha registrado la cifra de nacimientos más baja de toda la serie histórica

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Los nacimientos han registrado un nuevo mínimo histórico en 2023. (EFE)
Los nacimientos han registrado un nuevo mínimo histórico en 2023. (EFE)

La natalidad en España no toca fondo. El año pasado hubo un total de 322.075 nacimientos en todo el país, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta es la cifra más baja desde que existen registros y supone un descenso del 2% con respecto a los datos de 2022. La caída en la última década ha sido del 24,4%. Los nacimientos bajaron en todas las regiones, excepto en Madrid y Extremadura, donde han aumentado un 2,7% y un 0,6%, respectivamente. La evolución de la tasa ha venido acompañada de un retraso en la edad de maternidad.

El número de nacimientos entre las madres que pasan de los 40 años ha crecido un 19,3% en la última década. La tasa entre las madres de más de 50 años se ha triplicado en el mismo período de tiempo, pasando de los 82 partos contabilizados en 2013 hasta los 288 registrados el año pasado. Los nacimientos entre mujeres de menos de 25 años han evolucionado de forma inversamente proporcional y tan solo suponen el 9,4% del total. En la última década, han caído un 26%. ¿Por qué las personas jóvenes cada vez tardan más en tener hijos?

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Los bajos salarios, la falta de conciliación, el problema de la vivienda y el encarecimiento de la vida pueden estar detrás de esta tendencia. Los cambios en la forma de ser de la población, que prioriza su carrera profesional y sus motivaciones personales por encima de la natalidad, tampoco favorecen el cambio de rumbo. La emancipación de los jóvenes no se produce en nuestro país hasta los 30 años, mientras que la media de edad de las personas que deciden comprar una casa asciende hasta los 41 años. El cóctel que conforman todos estos elementos retrasa considerablemente las opciones reales de formar una familia.

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El retraso de la emancipación se debe principalmente a dos motivos: la precariedad laboral y los altos precios del mercado inmobiliario. Los españoles que pertenecen a la generación del baby boom —que ahora tienen entre 50 y 65 años— han vivido un contexto económico y social bastante diferente al de sus hijos. Las personas de entre 45 y 65 años tienen una renta neta media de 14.225 euros anuales, mientras que los menores de 30 años apenas superan los 12.000 euros al año, según datos de la Seguridad Social.

El acceso de los jóvenes españoles al mercado inmobiliario es uno de los problemas que más preocupan a nivel nacional. Los bajos salarios, los contratos temporales y la poca capacidad de ahorro de las nuevas generaciones frustran cualquier mínima posibilidad de comprar, alquilar e incluso compartir una casa y formar una familia. El sueldo medio de los jóvenes españoles ronda los 12.062,59 euros netos al año, lo que supone un desembolso de 1.005,22 euros netos cada mes, según el citado estudio. El precio medio del alquiler de una vivienda ha alcanzado entre enero y junio del año pasado los 944 euros mensuales, todo ello sin sumar los suministros y las facturas energéticas. Este desembolso deja a los jóvenes sin el 93,9% de su nómina, según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud.

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Los precios de la cesta de la compra también se han moderado en los últimos meses, sobre todo por la rebaja del IVA de determinados alimentos y la caída de los carburantes. Los españoles gastaron en el supermercado 42.755 millones de euros en bienes de consumo de alta rotación durante el primer semestre del año pasado. El azúcar, la leche y el aceite de oliva fueron tres de los productos que más se encarecieron. Este cúmulo de gastos —vivienda, consumo y facturas—, sumado a las fragilidades del mercado laboral, podría explicar la negativa de los jóvenes españoles a tener hijos y formar una familia.