
Como te sientas en la mesa, la manera en la que coges los cuchillos o la forma de masticar la comida son algunos de los puntos principales para tener buenos modales a la hora de comer.
Ser cuidadoso y respetar las normas básicas es esencial para demostrar tu educación. Sin embargo, no todo el mundo conoce todos los aspectos que hay que tener en cuenta. Bajo este contexto, Mar Casas ha desvelado algunos puntos que la gente, como norma general, hace mal.
Esta experta en protocolo y formación de camareros lleva más de 20 años de experiencia en el sector, motivo por el cual ha participado en el podcast Tiene sentido. Este cuenta con 300.000 seguidores en TikTok y acumula más de 2,6 millones de me gusta entre todas sus publicaciones.
Ha dejado varias frases muy llamativas en esta entrevista, razón por la que se ha viralizado en los últimos días. Una de las afirmaciones que más ha sorprendido a la gente es que mirar fuera del vaso cuando bebes agua es de mala educación.
“Jamás se llama al camarero con un gesto”
Pese a exponer numerosos ejemplos, ha habido uno que ha impactado a la mayoría de los oyentes. Se trata de la manera a la que hay que dirigirse a los camareros. “Jamás se llama al camarero con un gesto”, ha explicado en un momento de la entrevista.
Pese a que sea un gesto muy asentado entre los comensales, recalca que, en lo que a términos de protocolo respecta, es algo que está muy mal visto. Esto revela falta de cortesía y desconocimiento. Lo que se debe hacer es esperar a que el camarero pase cerca de tu mesa y hablarle con educación.
En el caso de que quieras llamarle, es importante establecer contacto visual y gesticular con la cabeza. Hay algunos códigos silenciosos que indican a los camareros que estás preparado para pedir como cerrar la carta y dejarla encima de la mesa.
“La mesa es un escenario de seducción y negociación”
Mar Casas es una fiel defensora de que los modales a la hora de comer te definen como persona. “La mesa es un escenario de seducción y negociación”, afirma en un momento de la entrevista. Para sostener esta teoría, explica el método que seguía el director de una multinacional para escoger a sus empleados.
“Él me reconoció que no se fijaba tanto en el currículum. Medía sus capacidades invitándoles a comer para ver su comportamiento”, explica. Acto seguido cuenta que “la mesa es el reflejo de la persona”.
Cuando Mar tiene que hacer frente a alguna asesoría, lo primero que hace es comer con dicha persona para saber qué necesita en el asesoramiento. “A partir de ahí se abre un infinito universo y empezamos a trabajar”.
Por último, es muy importante el lenguaje no verbal, la postura en la mesa o la manera en la que se comen diferentes platos. Mar Casas asegura que los pequeños detalles marcan la diferencia, por lo que es importante mantener los modales en la mesa.
Últimas Noticias
Tita Cervera recurre a un grupo inversor para salvar su hotel de lujo en la Costa Brava: el mismo que ha aportado 100 millones de euros al Museo Carmen Thyssen
El hotel Pink Elephant de la baronesa llevaba unos meses cerrado por la falta de afluencia y ahora ha conseguido encaminar su futuro

La crisis de suministro del combustible aéreo no genera problemas de abastecimiento en España, pero puede encarecer los vuelos
El aumento de costes ya impulsa recargos y ajustes de rutas en Europa, mientras las aerolíneas españolas afrontan la situación con estabilidad gracias a su menor dependencia y capacidad de refino

Sinner y Sabalenka rechazan al Bernabéu: prefieren la Caja Mágica para preparar el Mutua Madrid Open, Roma y Roland Garros
El estadio del Real Madrid se presenta como una alternativa para entrenar de cara a las próximas rondas del torneo

El debate de la integración protagoniza el pacto de PP y Vox con la polémica “prioridad nacional” y la primera prohibición autonómica del burka
Estas dos cuestiones se unen a la exigencia de adaptar el Reglamento Europeo de Retornos para “endurecer la política migratoria”

Una pareja contrata a un constructor para ampliar su casa y termina con la vivienda en ruinas y arrestada por acoso: ahora deberá pagarles 98.000 euros de indemnización
La pareja invirtió más de 50.000 euros en la ampliación de su vivienda, pero la obra los dejó con una casa inhabitable, daños estructurales, y una denuncia que les supuso 22 horas en comisaría

