Estos son los tres síntomas que indican que no estás enamorado, según un psiquiatra: “La cabeza y el corazón deben ir una y otra vez hacia la otra persona”

Sobre este sentimiento advierte Enrique Rojas en una reciente publicación, donde aborda temas de salud mental y relaciones afectivas

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El psiquiatra Enrioque Rojas señala los síntomas de no estar enamorado. (Instagram/ Canva)
El psiquiatra Enrioque Rojas señala los síntomas de no estar enamorado. (Instagram/ Canva)

Creer que lo que se siente es amor suele resultar reconfortante. Se envuelve de intensidad, se compara con otras historias y se convence uno mismo de que es algo distinto, más verdadero. Sin embargo, no siempre es así. En ocasiones, lo que se percibe como un flechazo es simplemente una confusión emocional, una ilusión que puede llevar a mezclar el cariño, la costumbre o la atracción con el enamoramiento.

Sobre esta confusión advierte el psiquiatra Enrique Rojas, quien acumula más de 511.000 seguidores en Instagram. En una reciente publicación en esta red social, donde aborda temas de salud mental y relaciones afectivas, Rojas identifica tres síntomas que, según él, permiten discernir si realmente se está enamorado. Si estos síntomas no se experimentan, podría tratarse de otra cosa.

Un pensamiento con la cabeza y el corazón

Uno de los principales indicadores del enamoramiento, según Rojas, es lo que él denomina ‘trastorno de la atención’: el pensamiento constante en la persona amada. En este proceso, la mente se ve absorbida por la imagen del otro, quien aparece de manera espontánea en distintos momentos del día, ya sea en la rutina cotidiana o en pequeños detalles. Si no hay esa presencia mental continua, si da igual, si escribe o no, si no se espera con ilusión un encuentro o una llamada, es probable que no se trate de amor, sino de comodidad o inercia.

Uno de los miembros de la pareja deja de estar enamorado. (Canva)
Uno de los miembros de la pareja deja de estar enamorado. (Canva)

Este patrón mental, explica el psiquiatra, no se fuerza: surge de forma natural y persistente cuando existe un vínculo emocional profundo. Su ausencia, por lo tanto, no debe pasarse por alto si lo que se busca es identificar si se sigue enamorado de esa persona: “La cabeza y el corazón van y vienen una y otra vez hacia la otra persona”, ha manifestado el experto.

No hay admiración ni deseo de compartir

El segundo síntoma, según Rojas, es lo que él llama ‘cristalización’, un concepto que hace referencia a la idealización moderada del otro. No se trata de inventarse cualidades inexistentes, sino de reconocer en la otra persona virtudes que inspiran respeto, ternura o el deseo de ser mejor. Cuando esto no sucede y predominan las críticas, el desencanto o una visión neutra es un indicio de que la relación podría estar basada en otros elementos distintos al amor. Además, “si no se aplica la cabeza a tiempo, puede que se aterrice en un amor ideal que no coincide con la realidad”.

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Por último, el tercer indicador es la admiración. Para Rojas, el deseo de comunicarse con el otro como “comentar pequeños y grandes de la vida”, lo que se siente o lo que se espera, es una expresión clara del enamoramiento auténtico. No se limita al plano físico o sexual, sino que apunta a una conexión emocional más profunda. Si no se siente ese impulso, si no hay ganas de explicar cómo ha ido el día o de escuchar al otro, la relación puede estar marcada por la rutina o la dependencia, pero no por el amor.

Pese a que se den estos síntomas de amor pleno, el psiquiatra, además, en este sentido ha compartido otra publicación en la que señala que una pareja “no puede ser para otro un absoluto”. Muchas personas tienden a confundir ese sentimiento profundo, pero la realidad es que la pareja “sí puede ser un casi todo, pero nunca la plenitud plena”.