El mito sobre el trastorno bipolar desmantelado por una psiquiatra: “Los cambios de ánimo pueden durar semanas o meses”

Muchas personas pueden tardar hasta 10 años en saber que padecen este trastorno mental por falta de información y de capacitación médica

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Una mujer en la consulta
Una mujer en la consulta de un psicólogo. (Freepik)

El trastorno bipolar es una enfermedad mental grave que sigue siendo objeto de desinformación, y muchas personas aún desconocen los verdaderos aspectos y características de este trastorno mental. La psiquiatra Caroline Depuydt ha abordado este tema durante una entrevista en el medio francés RTL Info, donde ha compartido los malentendidos comunes que rodean a la bipolaridad y la dificultad para diagnosticarla, dando a conocer todo lo que implica padecer esta patología.

La doctora ha destacado que el trastorno influye profundamente de los cambios de humor que cualquier persona puede experimentar de forma cotidiana. “Hay picos muy altos y muy bajos que son verdaderamente patológicos”, ha destacado, señalando que es erróneo pensar que todas las personas son “un poco bipolares”. Esta afirmación responde a la tendencia en redes sociales a trivializar la enfermedad mediante publicaciones que reducen este a simples altibajos emocionales.

Dos fases: depresión y energía extrema

La bipolaridad, según ha explicado la experta, abarca dos polos principales. El primero es la depresión, una fase caracterizada por una tristeza profunda: “Estás en cama, sin saber cómo salir, sin sentir placer, puedes tener pensamientos oscuros, sientes una gran pérdida de energía”, ha explicado la psiquiatra. En el extremo opuesto se encuentra la fase maníaca, marcada por una energía extrema, euforia incontrolable y comportamientos impulsivos, como gastos excesivos, megalomanía o desinhibición social. Estas oscilaciones pueden durar semanas o meses y no se experimentan en un solo día.

Una persona en la fase
Una persona en la fase depresiva en el trastorno bipolar. (Canva)

El tema ha recibido mayor visibilidad recientemente gracias a las declaraciones del periodista francés Nicolas Demorand, quien compartió su experiencia como persona con trastorno bipolar tipo 2 en un libro. Este ha revelado cómo alterna su mente entre las fases, describiendo las dificultades que ello implica y la importancia de seguir un tratamiento adecuado. Caroline Depuydt ha elogiado esta valiente decisión, afirmando que estos testimonios ayudan a generar una mayor comprensión pública sobre la enfermedad: “Es importante decirlo”, ha manifestado.

Difícil diagnosticar esta enfermedad mental

Uno de los puntos clave de la entrevista fue la complejidad para diagnosticar el trastorno bipolar. Según Depuydt, muchas personas que lo padecen no son conscientes de ello, lo que puede derivar en periodos de hasta diez años antes de que se reconozca por un experto. Esto ocurre especialmente en casos donde las fases maníacas no son lo suficientemente visibles o intensas como para alertar a médicos o familiares. Además, muchos profesionales de atención primaria carecen de la formación adecuada para identificar los síntomas dentro del historial de la persona afectada.

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La psiquiatra expresó que uno de los mayores desafíos es desentrañar estos patrones en el contexto de la vida de cada paciente. “Es muy importante preguntar sobre el historial. Las fluctuaciones, que no siempre son tan evidentes, complican el diagnóstico”, ha añadido. De este modo, subrayó la necesidad de profesionalizar la atención y capacitación médica para reducir los casos de diagnóstico tardío. El caso del periodista y las declaraciones de la psiquiatra ponen de manifiesto la relevancia de abordar el trastorno bipolar como un tema de salud pública.

La estigmatización y la falta de información son barreras que dificultan tanto la identificación como el tratamiento, lo que, en última instancia, impacta la calidad de vida de quienes viven con la enfermedad. Finalmente, la doctora ha insistido en que reconocer los extremos de la enfermedad y separarlos de las emociones cotidianas es fundamental para avanzar hacia una mayor comprensión colectiva del trastorno bipolar. Testimonios, educación y tratamientos adecuados son elementos clave para desmantelar los mitos que aún rodean esta compleja patología.