
Salvador Illa ya es presidente de Cataluña. Aunque el socialista ha logrado su objetivo, el protagonismo de los últimos días ha sido para Carles Puigdemont, que apareció el día de su investidura, dio en pleno centro de Barcelona un discurso de tan solo seis minutos y logró escapar de nuevo escondido tras un sombrero de paja. La llegada del PSC a la presidencia de la Generalitat se ha visto empañada por el expresident de nuevo huido, pero este sábado, ya como líder de los catalanes, Illa ha dado su discurso y ha prometido gobernar frente al populismo “que pone en peligro la unidad civil”.
Lo ha hecho en un acto en el Salón Sant Jordi del Palau de la Generalitat, dos días después de la investidura en la que logró el apoyo de su partido, ERC y los Comuns y el rechazo, como era de esperar, de Junts. El nuevo president, el 133 de la región según el conteo histórico de la institución desde sus orígenes medievales, en el siglo XIV, ha prometido el cargo “por su conciencia y su honor” y ha reconocido a todos los presidentes que le han precedido. “Asumo emocionado y conmovido esta responsabilidad. Pero también con la humildad de quien quiere ser a partir de hoy el primer servidor público de Cataluña. Mi principal objetivo es gobernar lo mejor que sepa para todos”, ha manifestado Illa en su primer discurso.
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“Los ejes principales de mi presidencia serán unir y servir respetando la diversidad y la pluralidad del pueblo de Cataluña. Sobre todo cuando aquí y en todo el mundo, los planteamientos demagógicos, divisivos y populistas ponen en peligro no solo la unidad civil de nuestro pueblo, sino la convivencia misma”, ha insistido.
Al acto han acudido algunos miembros del Gobierno de Pedro Sánchez, como la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero; el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños; el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant.
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Cataluña, “comunidad solidaria”

Illa ha resaltado la importancia de Cataluña como una “tierra de acogida” y una comunidad “solidaria”. Y ha insistido en que la defensa de la lengua catalana no está dirigida contra nadie ni pretende perjudicar a nadie, enfatizando la identidad inclusiva de la región.
También ha agradecido al presidente saliente, Pere Aragones, un traspaso de responsabilidades “ejemplar, respetuoso y eficaz” y ha apuntado que la presidencia es una institución que trasciende los mandatos temporales. Illa ha mencionado la importancia de continuar el legado de sus predecesores, incluyendo a Jordi Pujol, Pasqual Maragall, José Montilla, Artur Mas, Carles Puigdemont, Quim Torra y Pere Aragonès. Antes de comenzar el discurso, Aragonés, le ha entregado la medalla de la presidencia de la Generalitat a Illa, marcando el inicio de su nuevo rol.
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