Estos son los síntomas de la clamidiasis: una de las ITS más frecuentes del mundo

La mejor forma de prevenir las ITS es usando condones o barreras protectoras de látex

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Mujer con dolor al orinar (Shutterstock)
Mujer con dolor al orinar (Shutterstock)

La clamidiasis es la enfermedad de transmisión sexual más frecuente del mundo, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), y la causa la bacteria Chlamydia trachomatis. Se contagia a través del sexo oral, vaginal o anal con alguien infectado, o una madre a su bebé durante el parto. La clamidia puede ser asintomática en algunas personas o incluso presentarse meses después de contraerla. Si no se trata, puede resultar en una infección más grave para el organismo.

Se considera una enfermedad sexual porque se contagia a través del sexo, ya que la bacteria vive en el líquido preseminal, el semen y los flujos vaginales. Sin embargo, algunos doctores explican que además de infectar el pene, vagina, uretra, ano y cuello uterino, también hay casos de la bacteria de la clamidia alojada en los ojos, la garganta o la boca. Por ello, la mejor forma de prevenirla es usando condones o barreras de protección de látex para cualquier tipo de actividad sexual.

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Los síntomas de la clamidiasis son diferentes en hombres y en mujeres, hasta su frecuencia de aparición. En mujeres, el 70% no presentan síntomas, frente al 50% de los hombres según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). MedlinePlus aclara que los síntomas de ellas son un flujo vaginal anormal acompañado de un fuerte olor y ardor al orinar. Si la clamidia no se trata, puede provocar dolor durante las relaciones sexuales, dolor abdominal bajo, náuseas y fiebre.

El uso de preservativos previene la infección por clamidia (Shutterstock)
El uso de preservativos previene la infección por clamidia (Shutterstock)

En el caso de los hombres, los síntomas que se recogen son una sensación de ardor al orinar, secreción del pene e inflamación de los testículos. Si no se trata a tiempo, la bacteria puede infectar el recto y causar dolor rectal, secreción y sangrado tanto en hombres como en mujeres. En las mujeres, la clamidia puede generar infertilidad y, al igual que en los hombres, eleva el riesgo de transmitir e infectarse con VIH.

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Tratamiento de la clamidiasis

El tratamiento de la infección requiere de antibióticos, que se pueden administrar en una dosis única o a través de un régimen de siete días. Es esencial completar la toma de los medicamentos prescritos por el profesional de la salud para asegurar la curación, aunque no curarán los posibles daños permanentes causados por la enfermedad.

Para prevenir la transmisión de la infección a la pareja, se debe abstener de mantener relaciones sexuales hasta que la enfermedad haya sido totalmente superada. En el caso de haber recibido un tratamiento de dosis única, se aconseja esperar al menos siete días después de la ingesta del medicamento antes de reanudar la actividad sexual. Si el tratamiento es de una duración de siete días, se recomienda no tener relaciones sexuales hasta que este haya concluido por completo.

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Dado que existe un riesgo de reinfección, es aconsejable someterse a un nuevo test aproximadamente tres meses después de haber completado el tratamiento. Las personas más propensas a infectarse de clamidia son las personas jóvenes, especialmente mujeres de entre 15 a 19 años y seguidas por las de entre 20 y 24 años de edad.