El Anna C partió de Génova y llegó a Buenos Aires en 1948. Fue el primer transatlántico en cruzar el Atlántico sur después de la Segunda Guerra Mundial.
El Anna C partió de Génova y llegó a Buenos Aires en 1948. Fue el primer transatlántico en cruzar el Atlántico sur después de la Segunda Guerra Mundial.

El 31 de marzo de 1948, el barco "Anna C" partió de Génova, convirtiéndose en el primer trasatlántico en atravesar el Atlántico sur tras la Segunda Guerra Mundial, así como el primero en ofrecer camarotes con aire acondicionado.

El barco llegó a Buenos Aires 16 días después de su salida, previa escala en Río de Janeiro, con 768 pasajeros a bordo, en una travesía que marcó el comienzo de una gran aventura: la era de los cruceros en la Argentina.

El comienzo de una tradición

Pero los orígenes de este negocio se remontan a 1854, cuando Giacomo Costa fundó la "Giacomo Costa fu Andrea", una pequeña compañía que comerciaba aceite de oliva y tejidos.  En 1920, la firma floreció de tal manera que se transformó en la principal productora de aceite de oliva de Italia.

Combinada con el crecimiento de la demanda, la crisis económica y el aluvión de inmigrantes hacia América, llevó la mirada de la familia Costa hacia el negocio potencial de un servicio transatlántico regular de pasajeros.

Antes de llegar a Buenos Aires, el Anna C hizo una parada en Río de Janeiro.
Antes de llegar a Buenos Aires, el Anna C hizo una parada en Río de Janeiro.

En 1947, Giacomo Costa fu Andrea cambió su nombre a Línea C, empresa que se hizo famosa con los servicios transatlánticos desde y hacia Latinoamérica, con comodidades en primera y segunda clase.

El 31 de marzo de 1948, el primer barco de pasajeros de la flota, el Anna C, partió desde Génova hacia Buenos Aires. El Anna C fue rápidamente seguido por otros barcos

En la transición de barcos transatlánticos a cruceros, la Línea C, hoy Costa Cruceros, fue pionera al atender la demanda generada por turistas provenientes de la primera clase. En 1950, comenzó a usar barcos como cruceros en el Mediterráneo y Sudamérica, aprovechando que las temporadas son opuestas en los hemisferios norte y sur, lo que le permitía programar la flota en los períodos donde se producían bajas de tráfico.

En los años 80′ los cruceros comenzaron a posicionarse como barcos del placer y diversión.
En los años 80′ los cruceros comenzaron a posicionarse como barcos del placer y diversión.

La nueva generación

En las décadas de 1960 y 1970, la demanda para travesías regulares declinó bruscamente, con el fin de las migraciones masivas y el advenimiento de los viajes aéreos. La compañía respondió con las vacaciones en cruceros y construyó una flota diseñada específicamente para la creciente demanda de turistas.

El primer nuevo barco fue el Eugenio C, en 1966 –bautizado entonces como "el barco del futuro"– que abandonó las divisiones de clases y reveló claramente que había sido diseñado exclusivamente para cruceros, dirección que Costa había elegido para el futuro.

Imagen de archivo de Cruceros Costa.
Imagen de archivo de Cruceros Costa.

Durante los años de 1980, la idea del barco como un completo hotel flotante se fue consolidando y los buques de pasajeros se transformaron en resorts de vacaciones, sin distinción de clases a bordo, cabinas estandarizadas y muchas facilidades para entretenerse: bares, salas para shows, casinos, discos. Todo disponible para todos en el "barco divertido".

Muchos argentinos recuerdan hoy a la Linea C, al Eugenio C y la experiencia, propia y de sus padres, a bordo de esta "espectacular nave".  El Eugenio C deslumbró desde sus inicios por su itinerario, su magnitud, sus instalaciones, la atención a bordo, el entretenimiento para adultos y
niños a toda hora, y las comidas tan abundantes y variadas: un verdadero hotel de lujo flotante.

El Costa Smeralda será el buque insignia de la compañía italiana a partir de 2019.
El Costa Smeralda será el buque insignia de la compañía italiana a partir de 2019.

Las bases ya se habían fundado para toda la industria de cruceros, y la Linea C específicamente realizó el salto cualitativo con el establecimiento de Costa Cruceros en 1986. La empresa se enfocó en los cruceros como su negocio principal generando itinerarios adaptados para el nuevo tipo de cliente.

El futuro

Con el paso del tiempo han cambiado las formas, las dimensiones, la decoración; han evolucionado los gustos y las exigencias de los pasajeros, pero los principios básicos no han cambiado.

La comodidad, la diversión y el bienestar de los huéspedes siguen siendo hoy los principales motores de Costa Cruceros. Y su italianidad, que la refleja en el servicio, la gastronomía y la hospitalidad que ofrece a sus pasajeros en todos sus cruceros alrededor del mundo.

El Eugenio C fue conocido como “El barco del futuro” a fines de la década de los 60′.
El Eugenio C fue conocido como “El barco del futuro” a fines de la década de los 60′.

Actualmente, la flota de Costa Cruceros es una de las más grandes de Europa y cuenta con un total de 15 barcos en servicio, todos con bandera italiana. Además, dos buques de nueva generación serán entregados en 2019 (Costa Smeralda) y 2021: contarán con un revolucionario diseño "verde" y estarán propulsados por Gas Natural Licuado, el combustible fósil más limpio del mundo, lo cual representará un enorme avance medioambiental.

La nueva nave insignia Costa Smeralda, en construcción en el astillero Meyer en Turku, Finlandia, representa la unión del espíritu italiano con un solo objetivo: que la experiencia de viajar en crucero sea única. Una nave que  recuerda a uno de los destinos más turísticos de Cerdeña, Italia: la Costa Esmeralda. Tendrá su viaje inaugural el 4 de noviembre de 2019 con un itinerario de 7 noches, saliendo desde Savona, visitando Barcelona, ​​Marsella y Civitavecchia.

Durante la década de los 50′ los transatlánticos tuvieron una época de oro que declinó en los 60′ con la llegada a la masividad de los vuelos aéreos.
Durante la década de los 50′ los transatlánticos tuvieron una época de oro que declinó en los 60′ con la llegada a la masividad de los vuelos aéreos.

Luego, continuará navegando en el Mediterráneo occidental hasta abril de 2020, en cruceros de una semana, con itinerarios que pasarán por Savona, Marsella, Barcelona, ​​Palma de Mallorca, Civitavecchia y La Spezia. "Con esta nave, queremos celebrar a nuestro país una vez más: desde el diseño hasta la selección del vino y el menú, todo a bordo del Costa Smeralda reflejará lo mejor de Italia, un país que siempre ha sido reconocido por su
hospitalidad y calidad alrededor del mundo" comentó Neil Palomba, Presidente de Costa Cruceros.

Hoy la compañía italiana trabaja junto con 19.000 asociados en todo el mundo, que y ofrece 137 itinerarios diferentes, 261 destinos y 60 puertos de embarque.