Creatividad artesanal: una visita a una fábrica pionera de cerveza patagónica

La cerveza Kunstmann hoy es una referencia de las nuevas generaciones de fabricantes y fanáticos del craft beer. Su creador comenzó preparándolas en su cocina en la década de los 90' y hoy la fábrica se destaca por la creatividad y la búsqueda constante

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Armin Kuntsmann es el creador
Armin Kuntsmann es el creador de la legendaria cerveza patagónica y participó de un encuentro con otros productores y expertos.

Hace ya casi 30 años, en la Argentina (y la región) la cerveza artesanal estaba lejos del boom que vive hoy en materia de variedad, cantidad y aceptación de un público que cada vez levanta más su vara y está ávido de probar nuevas propuestas.

Por aquellas épocas, las casas y los garages eran las fábricas en donde unos pocos adelantados experimentaban con productos y lúpulos locales, más por gusto propio y hobby que por otras razones. Hoy, esas fábricas también crecieron y gozan de una reputación y experiencia que todos los nuevos productores están ansiosos de conocer y compartir.

Por eso, un grupo de periodistas e influencers emprendió un viaje a la ciudad de Bariloche para participar de una experiencia única: un cocimiento colaborativo en la cervecería Kunstmann. Se trató de un encuentro de maestros cerveceros de la región en el que cada uno aportó un ingrediente característico de sus cervezas para elaborar la primera especialidad en conjunto, compuesta por lo mejor de cada marca.

Los participantes del encuentro en
Los participantes del encuentro en la fábrica de Kuntsmann, en la ciudad de Bariloche.

Vuelta a los orígenes

El emprendimiento cervecero se encuentra sobre la Av. Bustillo, en Playa Bonita, con vistas al Lago Nahuel Huapi. El creador de la marca, Armin Kunstmann, vino de la Patagonia chilena para comenzar a elaborar su propia cerveza en la cocina de su casa en la década de los '90, sin saber que esos serían los cimientos de una experiencia que marcaría el rumbo a una nueva generación.

Luego de un desayuno local, ingresamos a la cocina para darle vida al cocimiento. Ahí, los diferentes participantes aportaron de distintas maneras: sumando ingredientes, moliendo la malta o el lúpulo, alcanzando objetos, o ayudando en los procesos. Al terminar, hubo una reunión en el salón principal para tener una charla mano a mano con el grupo de maestros cerveceros, quienes detallaron las recetas y contaron qué tipo de cerveza esperaban obtener.

Escuchando atentamente las palabras de Armin estuvieron Ángel Perticara de Konna, Tommy de Gilbert, Marcelo Braga de Nuevo Origen (La Pampa), Santiago de Wesley, el especialista en levadura Diego Libkind, y el experto en lúpulo Hernán Testa, quienes no ocultaron su interés por esta labor que comparten, convertida en su pasión y que hoy en día hace furor.

La cervecería ofrece sus distintas
La cervecería ofrece sus distintas variedades clásicas y una experimental que cambia constantemente llamada “Delirios del Maestro”.

La jornada finalizó con un asado que se extendió y unió a los participantes en torno de este oficio y pasión compartidas. porque todos tenían anécdotas interesantes para compartir. La tarde terminó en Kunstmann Kneipe, el antiguo museo de la cervecería renovado, que volvió a abrir sus puertas en el segundo piso como un bar con un formato original y distinto al que solían ofrecer, además de una nueva propuesta gastronómica y musical para disfrutar acompañado de la mejor cerveza craft fundiéndose con el idílico paisaje local.

Quienes visiten la ciudad de Bariloche y quieran disfrutar de su oferta cervecera única, tienen como parada obligada esta fábrica legendaria y la prueba de sus ocho especialidades: Session IPA, Bock, Gran Torobayo, Torobayo sin filtrar, Torobayo, Lager sin Filtrar, Anwandter y el Delirio del Maestro del mometo, una variedad que surge de la experimentación y la búsqueda constante que caracteriza a los grandes maestros cerveceros.