“En La Odisea se encuentra la esencia de todas las historias”: así Christopher Nolan definió su proyecto más ambicioso

El director de Oppenheimer describió a Fotogramas el peso cultural del texto homérico como punto de partida de una película rodada íntegra y exclusivamente con cámaras IMAX y negativo de 70 mm

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Christopher Nolan definió La Odisea como su proyecto más ambicioso y vinculó su regreso al cine épico con una experiencia emocional y física de mayor escala

La Odisea en IMAX de 70 mm perfila un proyecto de Christopher Nolan, concebido a gran escala, que asocia emoción, geografía e inmersión. En una entrevista con la revista Fotogramas, el director sostuvo que esa apuesta alcanza su máxima expresión en un rodaje íntegro con cámaras IMAX y negativo de 70 mm.

La Odisea marca el regreso de Nolan porque el cineasta la define como su proyecto más ambicioso y la vincula a una idea de épica que va más allá del tamaño visual para buscar una experiencia emocional y física más amplia.

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Según explicó a Fotogramas, el IMAX es central en esa apuesta al permitirle rodar, por primera vez en un largo de ficción, única y exclusivamente con cámaras IMAX y negativo de 70 mm.

A finales de febrero, en Los Ángeles, Nolan, ganador del Óscar a mejor director por Oppenheimer, explicó a Fotogramas qué entiende por “épico” al abordar la historia de Ulises: “Lo primero que me gustaría decir es que es un concepto complejo, una palabra muy cargada de significado”.

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Christopher Nolan y La Odisea (NYT)
Nolan explicó que el formato IMAX de 70 mm le permite asociar emoción, geografía e inmersión en La Odisea (Erik Tanner/The New York Times)

“La escala en el cine es un concepto complicado. Para mí, la épica, el hecho de adentrarme en el mundo de la mitología clásica griega, se debe al tipo de narración que me permite abordar. En mi caso, la cualidad épica se manifiesta de varias maneras”, agregó.

“Mucho de ello tiene que ver con la geografía. Tiene que ver con la escala. No necesariamente con una imagen concreta, sino con la sensación de que existe un mundo más allá del encuadre que estás viendo”, contó.

El cineasta llevó esa idea al terreno emocional: “Gran parte de cómo filmo y de cómo quiero filmar está relacionada con una idea: creer en una realidad más grande”.

“Pero también influye la naturaleza exaltada propia de una epopeya, su enorme trasfondo histórico o el hecho de que incorpore elementos mágicos o incluso divinos. Eso te permite abordar temas de una enorme amplitud. El tipo de historia, el tipo de emociones al que puedes acceder, el tipo de ideas fundamentales que puedes abordar… todo eso se multiplica”, explicó.

Christopher Nolan y La Odisea (NYT)
La Odisea será el primer largo de ficción rodado única y exclusivamente con cámaras IMAX y negativo de 70 mm (Melinda Sue Gordon/Universal Pictures/The New York Times)

Lo que la gente entiende como ‘épico’ es una excusa para tratar las emociones humanas más potentes, nuestros impulsos más profundos. No se trata necesariamente de planos concretos o del tamaño, sino de la sensación de magnitud que una película puede transmitir”, añadió.

La ambición de llevar un mito fundacional a la pantalla

Nolan sitúa esa ambición en el peso cultural del texto atribuido a Homero, escrito en el siglo VIII a. C. y centrado en el regreso de Ulises a Ítaca tras la guerra de Troya. Para el director, el personaje es “un hombre complicado, de muchos recursos, brillante, manipulador, astuto, admirable y problemático, todo al mismo tiempo”.

Sobre la raíz del proyecto, el cineasta fue tajante: “En La Odisea se encuentra la esencia de todas las historias, el origen de nuestra cultura, todo lo que durante siglos nos fascinó”.

El director vinculó también la película a una idea visual de largo recorrido: “Pasé mucho tiempo pensando en ello. En cómo quería representar el caballo de Troya, en cómo quería llevar al público a ese lugar… Esas imágenes me acompañaron durante décadas. Con La Odisea tuve la oportunidad de hacerlas realidad. Resulta enormemente satisfactorio rodar algo que has tenido en la cabeza durante veinte años”.

Un rodaje íntegro en IMAX de 70 mm

Christopher Nolan y La Odisea (NYT)
La película de Christopher Nolan adapta el texto atribuido a Homero sobre el regreso de Ulises a Ítaca tras la guerra de Troya (Melinda Sue Gordon/Universal Pictures/The New York Times)

La película, 13.º largometraje de Nolan, suma además otro reto técnico. Se trata del primer largo de ficción rodado única y exclusivamente con cámaras IMAX y usando negativo de 70 mm.

Ese formato ofrece una resolución superior a 12 k, además de mayor detalle, profundidad y claridad, aunque también impuso límites materiales al equipo. La duración máxima de cada bobina quedó en dos minutos y medio y el departamento de fotografía tuvo que aislar la cámara dentro de un caparazón insonorizado.

La cámara IMAX es monstruosamente grande. Es intimidante. Pero la imagen es tan potente, te acerca tanto a las emociones de los personajes… Si me preguntas qué es lo que produce una sensación épica, no hay nada más poderoso que un primer plano en este formato”, explicó.

El uso de encuadres en tres dimensiones

Matt Damon, barbudo y vestido como guerrero antiguo con armadura de cuero, mira al frente. En la esquina superior derecha, una foto redonda de Christopher Nolan
Nolan afirmó que en La Odisea está la esencia de todas las historias y el origen cultural que fascinó durante siglos

En una proyección de un fragmento en el complejo de cines Universal Cinema AMC de Los Ángeles, Nolan explicó cómo esa decisión técnica cambió también su manera de encuadrar. La secuencia mostrada, aclaró, no corresponde al arranque de la película, sino a un momento posterior ligado a la caída de Troya.

Dejas de componer imágenes como si fueran cuadros planos. Empiezas a pensar en tres dimensiones, en dónde está el espectador en relación con aquello que estás filmando. Es una forma muy saludable de pensar dónde emplazas la cámara y cómo la mueves”, explicó.

“Es la primera vez que pudimos encuadrar toda la película así, olvidándonos de la parte superior e inferior del encuadre, dejando de lado la caja que lo delimita y pensando únicamente en términos tridimensionales”, agregó.

La escala material del proyecto acompaña esa ambición formal. Según el periódico, se habla de un presupuesto de más de USD 250 millones, un rodaje de medio año en Grecia, Estados Unidos, Islandia, Italia, Marruecos y Escocia, y un reparto con Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Zendaya, Robert Pattinson y Charlize Theron.

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