
Dos directores de menos de 30 años formados en YouTube pusieron en jaque este fin de semana a Hollywood con dos películas de terror de bajo presupuesto que superaron en taquilla al último estreno de Star Wars.
Kane Parsons, de 20 años, y Curry Barker, de 26, representan una nueva generación de cineastas que llegaron a la industria con algo que los estudios no pueden fabricar: audiencias propias, jóvenes y fieles, construidas durante años en plataformas digitales.
PUBLICIDAD
Parsons debutó en el largometraje con Backrooms, una adaptación de su popular serie de YouTube, producida por Chernin Entertainment y distribuida por A24 con un presupuesto de 10 millones de dólares.

La película sigue a un arquitecto frustrado (Chiwetel Ejiofor) que descubre una puerta secreta en la tienda de muebles que administra y desaparece en un laberinto interminable de habitaciones. Su terapeuta (Renate Reinsve) se adentra en ese espacio para rescatarlo.
PUBLICIDAD
Barker, por su parte, llegó a los cines con Obsesión, rodada con apenas 750.000 dólares y adquirida por Focus Features por 15 millones.
Antes del Festival de Toronto de 2025, era conocido principalmente por su canal de YouTube “that’s a bad idea”, que conduce junto a su colaborador Cooper Tomlinson y que acumula más de un millón de seguidores.
PUBLICIDAD
El camino no estuvo exento de resistencias. A medida que Backrooms generaba expectativa, circularon rumores —sin ningún sustento— de que Parsons no era quien realmente dirigía el rodaje.

El actor Mark Duplass, uno de los protagonistas del filme, salió al cruce de los escépticos.
“Cuando yo estuve en el set, Kane tenía el control al cien por cien. Más que muchos directores que le triplican la edad”, escribió en X.
PUBLICIDAD
En un video posterior en TikTok, Duplass admitió que sospechaba haber sido convocado en parte para orientar al joven director, pero que finalmente comprobó que Parsons “no nos necesitaba para nada” y que llegó al rodaje “intensamente preparado”.
La productora Kori Adelson, presidenta de North Road Films, que produjo Backrooms y acercó el proyecto a A24, señaló a Variety que la clave está en entender a las nuevas audiencias.
PUBLICIDAD

“Los jóvenes quieren historias que les resulten auténticas. También quieren ir al cine con sus amigos, así que depende de nosotros darles algo que quieran ver”, afirmó.
Para el analista Adam Lowenstein, director del Centro de Estudios de Terror de la Universidad de Pittsburgh, la conexión entre el género y este tipo de creadores no es casual.
PUBLICIDAD
“El terror siempre ha generado un vínculo especial entre los realizadores y el público. La generación de YouTube entiende ese lenguaje”, declaró al mismo medio.
El productor Jason Blum lo resumió en pocas palabras a través de Twitter: “Blumhouse-Atomic Monster tiene los números uno y dos del país este fin de semana, ambas películas hechas con casi nada de dinero. Los cines están llenos. Qué momento para hacer películas de terror”.
PUBLICIDAD

“Backrooms” y “Obsesión” conquistan la taquilla
Los números de este fin de semana convirtieron a ambas películas en protagonistas de la temporada.
Backrooms recaudó 81,4 millones de dólares en Norteamérica y 118 millones a nivel mundial en su primer fin de semana, según consignó Variety.
Se trata del mayor estreno en la historia de A24, superando el récord que ostentaba Civil War, de Alex Garland, con 25,5 millones en 2024.
PUBLICIDAD
También es la mayor apertura de la historia para una película de terror original y para un director debutante en una obra no franquiciada. Parsons se convirtió así en el cineasta más joven en liderar la taquilla doméstica, arrebatando ese récord a Josh Trank, que tenía 27 años cuando Chronicle encabezó las listas en 2012.
Obsesión, en su tercera semana, sumó 26,4 millones adicionales —un 10% más que la semana anterior—, tras haber crecido ya un 39% en su segundo fin de semana respecto al debut.

Es la primera película desde E.T., el extraterrestre en 1982 en aumentar su recaudación tanto en el segundo como en el tercer fin de semana fuera del período navideño, de acuerdo con Focus Features.
Con 106 millones acumulados en Norteamérica y 148 millones globales, Obsesión se convirtió en el estreno doméstico de mayor recaudación en la historia de Focus, superando los 96,8 millones de Downton Abbey en 2019.
Ambas películas dejaron en tercer lugar a Star Wars: The Mandalorian and Grogu, de Disney, que cayó un 70% en su segundo fin de semana con apenas 25 millones de dólares.
El analista Jeff Bock, de Exhibitor Relations, lo planteó en términos directos a Variety: “Esto debería darle fuerzas a la industria. Hay una nueva audiencia y está esperando este tipo de contenido. Sabíamos que el terror independiente estaba en alza, pero no sabíamos hasta qué punto. En realidad está compitiendo con los grandes blockbusters del verano”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Marlon Wayans: “La única manera de hacer Scary Movie es con los Wayans”
El creador y actor subraya el papel insustituible de sus parientes en el renacimiento de la popular franquicia. La colaboración entre hermanos da sentido a nuevos proyectos humorísticos
Emily Blunt confesó sentirse “aterrorizada” por la IA y rechazó utilizarla en su nueva película
La actriz británica evitó recurrir a la inteligencia artificial durante el rodaje de “El día de la revelación”

Lenny Kravitz reveló cuál es su principal fuente de inspiración: “El océano es mi lugar favorito y donde creo mi música”
El cantante estadounidense habló sobre los hábitos que sostienen su trayectoria, preparación antes de cada show y los distintos entornos que alimentan su visión artística mientras trabaja en un próximo proyecto discográfico

Olivia Rodrigo se pronunció sobre los rumores de una disputa con Taylor Swift
La cantante de 23 años aseguró que no profundiza en lo que se dice sobre ella en las redes sociales

“Siempre sentí que no soy suficiente”: Victoria Beckham reflexionó sobre el envejecimiento y la aceptación personal
En una entrevista con The Sunday Times Style, la empresaria compartió cómo la madurez la ayudó a sentirse más cómoda consigo misma, dejando atrás la búsqueda de la perfección para priorizar el bienestar y la autenticidad



