Considerada por críticos, instituciones y parte del público como una de las películas más recordadas de todos los tiempos, American History X se estrenó a finales de los años 90, en 1998, marcando a una generación e instalándose como película de culto principalmente por su crítica al racismo y a la violencia xenófoba, aspectos que han permitido su utilización con fines educativos en Estados Unidos y otros países. En este film, Edward Norton interpretó a Derek Vinyard, líder de un grupo neonazi violento que termina en prisión tras asesinar a un joven negro.
La historia se desarrolla a través de los ojos de su hermano adolescente, Daniel (Edward Furlong), quien siente admiración por él y finalmente se ve arrastrado a seguir sus pasos. La actuación de Norton en American History X fue reconocida con una nominación al Oscar.
PUBLICIDAD
La película, que llegó a las salas en otoño de 1998, fue recibida con reconocimiento positivo por parte de los principales medios especializados y, cerca de 30 años después, mantiene esa reputación. Tras bambalinas, sin embargo, la producción fue el escenario de una dura disputa con su director debutante, Tony Kaye, quien, pese a dirigir una de las películas más referenciadas de los 90, terminó relegado en la industria luego de lo que describiría posteriormente como un exceso de ego.
La disputa detrás de cámaras y la intervención en el montaje
El conflicto entre Kaye y New Line Cinema, el estudio estadounidense responsable de la producción, comenzó cuando la empresa insistió en realizar una nueva edición tras la entrega de la versión final del director: un corte de 95 minutos, ejecutado en tiempo y dentro del presupuesto. Según reportes de test screenings realizados por el estudio con público seleccionado, la recepción inicial fue favorable. Pese a ello, el director no aceptó la decisión del estudio: “Soy plenamente consciente de que es mi primera vez, pero necesito la misma autonomía y respeto que se le da a Stanley Kubrick”.
PUBLICIDAD

En su búsqueda de alternativas, Kaye permitió a Norton, la estrella del filme, editar su propia versión. Sin embargo, cuando la edición del actor convenció más a los ejecutivos de New Line Cinema y estos sugirieron adoptarla como definitiva, la reacción de Kaye fue negativa.
Se le concedieron ocho semanas adicionales para presentar un nuevo montaje, pero empleó ese tiempo en obstaculizar el proceso: condenó públicamente la conducta del estudio y de Norton, impidió la presentación de la película en el Festival de Cine de Toronto y no entregó un corte alternativo. Ante esta falta, el estudio optó por la versión editada por el actor.
PUBLICIDAD
La campaña contra su propia película y caída en la industria
Enfurecido, Kaye solicitó que retiraran su nombre de los créditos y que se reemplazara por “Humpty Dumpty”, el personaje de una canción infantil estadounidense. Además, presentó una demanda contra el estudio por USD 200 millones, afirmando que la nueva versión, 24 minutos más larga que la original, representaba un “abuso total de creatividad”. Para amplificar su protesta, invirtió USD 100.000 en anuncios impresos dedicados a criticar su propio trabajo, atacando tanto el guion como la actuación de Edward Norton.
La demanda fue desestimada por la justicia y, pese a la controversia, la película logró mantenerse en la cima de la conversación pública y entre los especialistas. Para Kaye, el impacto de sus acciones sobrepasó el escándalo mediático: al desafiar abiertamente a New Line Cinema y enfrentarse con el elenco y el estudio en un contexto de gran exposición, fue considerado una figura conflictiva por parte de otras productoras y ejecutivos de Hollywood.
PUBLICIDAD
Las oportunidades laborales se redujeron drásticamente y su nombre quedó vinculado a disputas internas, perdiendo acceso a nuevos proyectos de ficción dentro de la industria estadounidense.

El propio Kaye reconocería tiempo después su responsabilidad en la situación: “Mi ego se puso en medio. Fue completamente mi culpa. Siempre que puedo, aprovecho para disculparme”.
Un regreso tardío con un documental de alto perfil
Tras su debut en el largometraje de ficción, Kaye no volvió a dirigir una película durante ocho años. Su siguiente proyecto fue Lake of Fire (2006), un documental nominado al Oscar que aborda la problemática del aborto en Estados Unidos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un Lotus Esprit que se convertía en submarino y un Aston Martin DB5 con asiento eyectable: los 10 vehículos más recordados de James Bond
El repaso de Top Gear incluye modelos conducidos por el agente británico desde 1964, con autos de espionaje, taxis, triciclos, todoterreno y una aeronave armada para las películas de 007

Sylvester Stallone desnuda sus heridas a los 80: crisis de ansiedad, padres violentos y la razón por la que nunca buscó terapia
El protagonista de “Rocky” describió episodios repentinos en los que el miedo se apoderaba de él hasta hacerlo caer al suelo
Las voces originales de Abby y Lev regresan a “The Last of Us”: así serán sus nuevos personajes en la serie
Laura Bailey e Ian Alexander formarán parte de la tercera temporada de HBO con dos papeles inéditos

Sylvester Stallone confiesa que desarrolló bulimia al grabar “Rocky III”: “Mi cuerpo se convirtió en una obsesión”
El actor de 80 años recordó los extremos que alcanzó para sus personajes y admitió que recurrió a esteroides durante esa etapa

Universal supera los USD 5.000 millones en taquilla mundial y se convierte en el primer estudio en alcanzar esa cifra en 2026
El resultado fue impulsado por títulos como La Odisea, La película de Super Mario Galaxy, Michael, Minions & Monsters y Obsesión, que ocuparon posiciones destacadas entre las producciones con mayores ingresos del año




