“El cine no se hace en soledad”: cómo Ryan Coogler convirtió el trabajo colectivo en el motor de sus historias

En el podcast Good Hang with Amy Poehler, el director de Pantera Negra y Creed reflexionó sobre su proceso creativo, el valor del trabajo colectivo y la influencia de sus raíces familiares y culturales en cada una de sus películas

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El proyecto más reciente de Ryan Coogler, 'Pecadores', se nutre de la colaboración creativa y el regreso a sus raíces musicales junto al compositor Ludwig Göransson

La autenticidad de Ryan Coogler se sostiene en sus vínculos afectivos y la formación artística de su entorno familiar. El director se consolidó entre los cineastas más influyentes de la actualidad, con títulos como Pantera Negra, Creed: Corazón de campeón y Estación Fruitvale.

Durante una extensa conversación para el podcast Good Hang with Amy Poehler, repasó su proceso creativo en el proyecto más reciente, Pecadores, y subrayó el papel central de la colaboración y el peso de sus raíces culturales en cada una de sus películas.

“La música siempre fue el punto de partida”, señaló Coogler al analizar la relación entre sus raíces culturales y la narrativa audiovisual. Explicó que el blues fue esencial desde la infancia, presente en el ambiente familiar gracias a la guitarra: “En casa sonaba la guitarra y eso nunca se va”.

Ryan Coogler destaca que su
Ryan Coogler destaca que su autenticidad como director de cine se fundamenta en sus vínculos familiares y su entorno artístico (Good Hang with Amy Poehler)

Ludwig Göransson, compositor habitual del director, coincidió: “Para Estación Fruitvale, la guitarra marcó el tono, mientras que en Pantera Negra la batería parlante africana fue clave para conectar ritmos ancestrales con el relato”. Ambos indicaron que, en Pecadores, regresaron al universo musical que los unió en la universidad.

La familia creativa: colaboradores y afectos

Coogler atribuyó la autenticidad de sus historias a la “familia creativa” que lo acompaña desde sus primeros pasos: “Un set es como un pueblo pequeño, donde el éxito depende de la comunicación y el esfuerzo colectivo”, afirmó.

Recordó que el vínculo con Göransson nació en la universidad y creció por el gusto compartido por la música y el cine: “Éramos dos jóvenes hablando de música y cine, luego la amistad se transformó en una dinámica de trabajo muy especial donde todos contribuyen”.

El cineasta resalta el valor
El cineasta resalta el valor de trabajar en equipo con colaboradores de confianza como Michael B. Jordan, Zinzi Coogler y Sav Ohanian en sus proyectos cinematográficos (REUTERS/Kylie Cooper)

Además, resaltó la presencia constante de Michael B. Jordan, actor central en varios de sus filmes: “Contar con alguien que comparte la visión y suma humanidad al set transforma la atmósfera y se refleja en pantalla”.

Zinzi Coogler, esposa del director, ocupa un lugar esencial en su estructura de trabajo. Coogler relató: “Nos conocemos desde los 13 años. Su apoyo es total: desde motivarme a pulir ideas hasta involucrarse en la producción, leer primeros guiones y darme el espacio para crecer”. El espíritu de equipo atraviesa todas las etapas: “Probar historias con ella me ayuda a encontrar la mejor versión; el cine no se hace en soledad”.

De Oakland al cine universal

La formación en Oakland y el entorno familiar fueron decisivos en su vocación. “Crecí viendo películas comerciales en las salas de mi barrio, no llegué a los estrenos de autor hasta ser adulto”, recordó.

Coogler considera irremplazable la experiencia
Coogler considera irremplazable la experiencia colectiva de ver películas en la sala de cine, donde la reacción del público enriquece la obra (Good Hang with Amy Poehler)

Aprendió en esas proyecciones colectivas a valorar la diversidad: “Lo mágico del cine es reunir a todo tipo de personas: adolescentes, jubilados, grupos de amigos, todos enfocados en la misma historia, sin poner pausa o desconectarse”.

Entre sus recuerdos destaca la costumbre de comparar el peso de los dulces antes de las funciones y el impacto de películas como “Boyz n the Hood”, experiencias que moldearon su deseo de contar historias universales a partir de vivencias personales.

“Buscaba en pantalla referentes parecidos a mí. Saber que otros también buscan sentirse representados me impulsa a narrar historias diversas”, afirmó.

La sala de cine como experiencia irrepetible

El legado social y humano
El legado social y humano de Ryan Coogler se refleja en su objetivo de suscitar impacto social, diversidad y reflexión a través de historias universales (Evan Agostini/Invision/AP)

Coogler mantiene el valor de la sala de cine tradicional como eje de su visión. Sostiene: “Ver una película sin poder pausar, dejarse llevar por esa pérdida de control, es algo irremplazable”.

Las reacciones espontáneas del público enriquecen el relato más allá de lo individual. “En el cine me transformé, y ahora busco provocar ese mismo efecto en los demás”, expresó.

El proceso creativo de “Pecadores”

La familia y los colaboradores cercanos son el principal motor creativo del director. Zinzi fue la primera en escuchar y cuestionar la premisa de Pecadores, exigiendo varias revisiones: “Tuve que llevarle la idea repetidas veces hasta que consideró que estaba madura”.

La elección del género de
La elección del género de vampiros en 'Pecadores' permitió a Coogler explorar la complejidad técnica, narrativa y emocional al dirigir a un actor en papeles gemelos (Eli Adé/Warner Bros. Pictures via AP)

Göransson, Sav Ohanian y otros socios creativos participaron desde el inicio porque “la música atraviesa la trama, era esencial que el compositor aportara desde los primeros bocetos”.

Michael B. Jordan asumió el reto de interpretar a protagonistas gemelos en Pecadores. Coogler explicó: “Elegí la figura de los gemelos porque sentía un temor irracional a los doppelganger, pero también porque resulta fascinante la idea de encontrarse con una réplica de uno mismo”. Para lograr mayor autenticidad, recurrió a amigos gemelos y cineastas del norte de California como consultores.

Vampiros, técnica y géneros

Al referirse al género de la película, Coogler defendió la elección del cine de vampiros y destacó el atractivo multifacético de estos personajes en comparación con los zombis.

La influencia de la comedia,
La influencia de la comedia, vivida tanto en el cine como en internet, fue clave para Coogler, quien considera este género el máximo nivel del oficio cinematográfico (REUTERS/Mario Anzuoni)

“Los vampiros son sensuales, despiertan deseos y temores al mismo tiempo, permiten explorar pasiones profundas”, argumentó. También señaló la complejidad técnica de filmar a un actor en dos papeles y la necesidad de ofrecer varios “ganchos” en cada proyecto: “Con la variedad actual, es imprescindible motivar a la audiencia desde múltiples ángulos”.

En la creación del universo de Pecadores, el director elogió el trabajo conjunto de todo el equipo: la dirección de fotografía de Autumn Arkapaw, la coreografía de Aakomon Jones, el trabajo de los colaboradores técnicos y actores, el diseño de vestuario y los efectos visuales. Subrayó: “La escena de baile grupal demostró que el cine se construye en red. Todos debieron sincronizar talento y entrega”.

El legado humano y social

El cine colectivo se refleja tanto en la pantalla como en lo humano. Coogler evocó la convivencia durante el rodaje de Pantera Negra y la figura de Chadwick Boseman: “Chadwick aportaba humor natural y disciplina. Entre toma y toma, las bromas sobre el vestuario y la utilería ayudaban a aliviar el estrés”. Para él, el humor y el ánimo en el equipo son constantes en cada proyecto.

La música y la cultura
La música y la cultura familiar de Coogler influyen de manera decisiva en la narrativa visual y emocional de cada una de sus películas (REUTERS/Mario Anzuoni)

Respecto a la recepción de su cine, Coogler señaló su objetivo de promover impacto social y diversidad de visiones. “Pantera Negra transformó a los espectadores, lo que sienten al salir del cine repercute en cómo perciben el mundo”, reflexionó. Valoró compartir esos relatos con sus seres queridos, especialmente con su madre, quien alimentó su pasión por la gran pantalla.

Influencia de la comedia y conclusiones

Al finalizar, reflexionó sobre la influencia de la comedia en su obra. Confesó que las películas humorísticas marcaron su formación y que gran parte de lo que le divierte actualmente proviene de internet, aunque clásicos como Un principe en Nueva York o Friday siguen ocupando un lugar especial en su memoria. “Admiro a quienes logran hacer reír en distintos formatos. Para mí, la comedia es el máximo nivel de nuestro oficio”, comentó.

Cada proyecto, concluyó Coogler, le enseña a apreciar el presente y valorar los momentos compartidos. En la colaboración y el arraigo encuentra los pilares que motivan su deseo de crear historias que trasciendan la pantalla.