“¿Qué sentido tiene?”: la canción que Mick Jagger dijo que no hacía falta versionar

El líder de The Rolling Stones explicó por qué consideró innecesario volver a grabar un clásico del blues que ya tenía una versión definitiva y reflexionó sobre el valor de la originalidad, los covers y las influencias que marcaron los inicios de la banda

Guardar
Mick Jagger cuestiona la necesidad de versionar clásicos del blues y destaca la importancia de la originalidad en la música popular

En 1964, The Rolling Stones lanzaron su álbum debut con una propuesta centrada en el rock and roll y el blues. El disco incluía numerosas versiones de canciones populares, lo que les permitió exhibir su talento frente a una audiencia que ya reconocía esos temas. El grupo, liderado por Mick Jagger, eligió interpretar clásicos para ganarse un lugar en la tradición musical que tanto los inspiró.

El álbum contenía temas como “Route 66” de Bobby Troup, “Carol” de Chuck Berry y “I Just Want to Make Love to You” de Willie Dixon. A través de estos covers, la banda mostró su estilo y sumó su primer tema propio, “Tell Me (You’re Coming Back)”, compuesto por Jagger y Keith Richards. Esta estrategia los posicionó como referentes del género en la década de los 60.

La experiencia de versionar clásicos marcó la identidad inicial del grupo. Sin embargo, con el tiempo, Jagger cuestionó el sentido de interpretar canciones ya consagradas por otros artistas.

El álbum debut de The
El álbum debut de The Rolling Stones en 1964 incluyó versiones de temas icónicos de rock and roll y blues para ganar visibilidad en la escena musical (Reuters)

El cambio de perspectiva de Jagger

De acuerdo con una entrevista concedida años después, Mick Jagger expresó sus dudas sobre la necesidad de versionar temas que ya tenían una interpretación definitiva. Al referirse a “I’m a King Bee”, canción incluida en su primer disco, afirmó: “¿Qué sentido tiene escucharnos interpretar ‘I’m a King Bee’ si puedes escuchar a Slim Harpo hacerlo?”. Con estas palabras, el cantante planteó una reflexión sobre la originalidad y el aporte personal en la música.

Según la información publicada en Indie Hoy, el tema original de Slim Harpo, grabado en 1957, pertenece al subgénero swamp blues, característico de Louisiana y profundamente enraizado en la cultura afroamericana de los años 50. Esta corriente musical influyó notablemente en bandas británicas como The Rolling Stones, aunque Jagger reconoció el peso de las versiones originales frente a las reinterpretaciones.

La banda británica interpretó canciones
La banda británica interpretó canciones como “Route 66”, “Carol” y “I Just Want to Make Love to You” en su primer disco para rendir homenaje a sus influencias REUTERS/Mario Anzuoni/Foto de archivo

Otros artistas, como Pink Floyd y Grateful Dead, también versionaron “I’m a King Bee”. Sin embargo, Jagger insistió en que algunas canciones resultan inigualables y que no siempre tiene sentido volver a grabarlas si la versión original permanece vigente.

El ídolo de Mick Jagger

A pesar de su admiración por los autores originales, Mick Jagger reconoció la importancia de rendir homenaje a sus influencias. En una entrevista con Rolling Stone en 1995, confesó que uno de sus grandes ídolos fue James Brown. “Solía aspirar a ser como James Brown en su manera de moverse, así que copié muchos de sus pasos en los primeros años. Ya no los hago actualmente”, explicó Jagger.

Mick Jagger considera que algunas
Mick Jagger considera que algunas canciones, como “I’m a King Bee” de Slim Harpo, no requieren nuevas versiones si la original ya es insuperable REUTERS/Mario Anzuoni

En diálogo con Time, el cantante amplió su relato sobre la influencia de Brown en su desempeño escénico. “Copié todos sus movimientos. Solía hacer su deslizamiento a través del escenario. No podía abrirme de piernas, así que ni lo intenté”, relató Jagger. Esta admiración por el “Padrino del Soul” resultó clave para definir su estilo único sobre el escenario y consolidarse como uno de los frontmen más icónicos de la historia del rock.

La influencia de Brown no solo se reflejó en los movimientos de Jagger, sino también en la energía y presencia que caracterizaron cada show de The Rolling Stones. La banda tomó elementos de la música afroamericana y los integró en su propuesta, logrando así una identidad propia.

El swamp blues, subgénero origen
El swamp blues, subgénero origen de “I’m a King Bee”, marcó profundamente a The Rolling Stones al conectar la tradición afroamericana con la ola británica de los años 60 REUTERS/Mario Anzuoni TPX IMAGES OF THE DAY

La tradición del blues y el legado

El swamp blues de Slim Harpo representó un puente entre la tradición musical de Estados Unidos y la nueva ola británica que emergía en los años 60. Según Indie Hoy, la decisión de versionar clásicos permitió a The Rolling Stones presentarse ante el público con canciones ya legitimadas, aunque Jagger comprendió, con el tiempo, que la originalidad resulta fundamental para trascender.

La reflexión de Jagger acerca de los covers abrió un debate sobre el papel de las versiones en la música popular. Para el líder de The Rolling Stones, interpretar un tema ajeno implica respeto y admiración, pero también la responsabilidad de aportar una visión auténtica. No todas las canciones necesitan una nueva versión si su esencia permanece intacta en la grabación original.

Otros artistas, entre ellos Pink
Otros artistas, entre ellos Pink Floyd y Grateful Dead, también versionaron “I’m a King Bee”, pero Jagger resalta la vigencia y fuerza de la interpretación original REUTERS/Mario Anzuoni

A pesar de esto, la banda británica siguió rindiendo homenaje a sus raíces, pero encontró su voz propia componiendo temas originales. La evolución de Jagger y sus compañeros reflejó el crecimiento artístico y la búsqueda de una identidad genuina.

La postura de Mick Jagger respecto a las versiones continúa vigente en el debate musical. La autenticidad y la creatividad se convirtieron en valores esenciales para artistas que buscan dejar huella. La historia de The Rolling Stones demuestra que el respeto por los clásicos puede coexistir con la búsqueda de un sonido propio.