Sydney Sweeney reveló su filosofía ante los desafíos actorales: “Si algo me asusta, lo hago”

La actriz estadounidense, reconocida por trabajos destacados en cine y series, mostró su perspectiva audaz al enfrentar el miedo. En una entrevista exclusiva con W Magazine describió su manera positiva de abordar obstáculos, inspirando a quienes la rodean

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La actriz sobresale por asumir desafíos constantes y reinventarse en proyectos como The Housemaid y Christy (BF Distribution)

Sydney Sweeney se afianzó como una figura con protagónicos recurrentes en el mundo del cine y la televisión, desde que saltó a la fama con su papel de Cassie Howard en Euphoria. Ante esto, la actriz compartió en W Magazine, la filosofía que encamina su éxito y aparta los miedos: “Usualmente, si algo me asusta, entonces voy a hacerlo”.

Más allá de encabezar proyectos recientes como The Housemaid (La empleada) y la película biopic sobre la boxeadora Christy Martin, la artista estadounidense reveló su deseo de asumir retos constantes y de reinventarse profesionalmente.

En exclusiva con W Magazine,
En exclusiva con W Magazine, Sydney Sweeney reveló que transformar el miedo en impulso es la clave de su éxito actoral (Portada W Magazine)

Filosofía ante el miedo y los retos actorales

Para Sweeney, el miedo no es una señal de retirada, sino un estímulo. “Sí. Puede que ‘intrépida’ no sea la mejor palabra. Hay muchas cosas que me asustan, pero eso no me detiene”, afirmó.

Asimismo, sostuvo que los desafíos resultan esenciales para su crecimiento personal. Debido a esto, explicó: “Constantemente aprendo cosas nuevas y me exijo. Eso hace que cada proyecto sea diferente y divertido cada vez”. Con esta mentalidad, W Magazine destacó que pudo superar barreras, como lanzarse en paracaídas para enfrentar el temor a las alturas.

Experiencias extremas, como lanzarse en
Experiencias extremas, como lanzarse en paracaídas, reflejan la mentalidad de Sweeney para superar temores y crecer profesionalmente (REUTERS)

Proyectos recientes con evolución profesional

La carrera de Sweeney destaca por la variedad de géneros y la profundidad de sus interpretaciones. “Me obsesioné con el libro ‘The Housemaid’. Desde que abrí la primera página, no pude soltarlo”, recordó. Su participación en la película fue más allá de la representación y relató: “Sabía que existía un guion y fui tras él. Me sumé al proyecto y, junto con Lionsgate, pusimos en marcha la película. Me encanta ser parte de la construcción de todo el universo, no solo del personaje que interpreto”.

En relación con su papel como Christy Martin en “Christy”, la actriz detalló el desafío físico y emocional que supuso la preparación. “He entrenado para separar lo máximo posible a mis personajes de mi vida personal, sin incorporar mis propios pensamientos o recuerdos en la escena”, afirmó.

Para el proyecto de la boxeadora, experimentó una transformación: “Cambié físicamente porque subí 13 kilos para el papel, así que, en cierto sentido, seguía llegando a casa siendo Christy. Pero las emociones, las peleas y los traumas de ella intenté no llevarlos conmigo”.

Al mirar hacia atrás, reconoció lo inesperado del camino actoral. “Es muy diferente a lo que imaginaba de niña. Cuando era pequeña, solo quería interpretar muchos personajes, y eso sí se ha cumplido. Pero no tenía idea de todo lo que implicaba”, señaló.

Sweeney subió 13 kilos para
Sweeney subió 13 kilos para interpretar a la boxeadora Christy Martin, destacando una intensa transformación física (Black Bear Pictures)

Relaciones personales en el ambiente profesional

El rodaje de The Housemaid le permitió a Sweeney conectarse con Amanda Seyfried y crear un entorno de apoyo mutuo. “Amanda es mi animal espiritual. Es auténticamente especial”, compartió. Y además agregó: “Me he dado cuenta de que ella me permite sentirme más cómoda siendo yo misma, sobre todo durante entrevistas. Me da libertad y diversión”.

Fuera del set, ambas comparten momentos cotidianos. “Intentó enseñarme a tejer, pero no pude aprender”, comentó Sweeney, quien atesora una pequeña bolsa tejida por su colega. Sumado a esto, destacó el valor del vínculo en el trabajo creativo y planteó: “Es hermoso tener una amistad que saca lo mejor de ti”.

La amistad entre Sydney Sweeney
La amistad entre Sydney Sweeney y Amanda Seyfried promueve un ambiente de apoyo y creatividad en el set (Diamond Films)

Experiencias con anécdotas personales

Sweeney reveló aspectos íntimos sobre su vida fuera de las cámaras. Al hablar de su más reciente cumpleaños, comentó: “Hice una fiesta temática espacial. Era el ‘Planeta Syd’, nos fuimos fuera de este mundo. Llevé un vestido vintage, el mismo que usó Britney Spears en su álbum ‘Circus’. Fui una estrella fugaz”.

En cuanto a otras fechas especiales, recordó: “Disfruté mucho de Halloween este año. Fui con mi mejor amiga, su esposo y sus gemelos de dos años. Todos llevábamos pijamas de Mario Party. Me comí todos los dulces de los niños”, recordó con humor.

Entre otros temas reveladores, habló de sus “marcas personales” y relató: “Tengo una cicatriz junto al ojo que conseguí a los 10 años practicando wakeboard. Salté, intenté girar y la tabla me cortó la cara. Me pusieron 17 puntos”.

Además, suma otras cicatrices por una caída en moto de tierra y una mordedura en Australia durante el rodaje de “Eden”. “Tengo una cicatriz queloide que apareció después de que un animal me mordiera. Nunca supe qué fue”, señaló.

La artista narró anécdotas de
La artista narró anécdotas de su infancia, incluyendo la cicatriz en su rostro por practicar wakeboard (REUTERS)

De esta manera, Sydney Sweeney detalló que su motor es transformar el miedo en impulso. Cada vez que una situación la desafía, decide enfrentarse, incluso si la inquietud es intensa. En su creciente carrera, ese vértigo se convierte en una oportunidad para seguir explorando nuevos horizontes.