Nicole Kidman y Keith Urban: el drama oculto tras el acuerdo de divorcio

La separación entre la actriz y el músico sacó a la luz una disputa legal privada por la custodia de sus hijas

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El acuerdo legal estableció que
El acuerdo legal estableció que Nicole Kidman tendrá la custodia de las hijas 306 días al año, mientras Keith Urban las verá solo 59 días (REUTERS/Mike Segar)

La reciente separación entre Nicole Kidman y Keith Urban expuso una intensa y reservada disputa legal por la custodia de sus hijas, un conflicto que, según Daily Mail, se desarrolló lejos del ojo público y dominó el proceso de divorcio.

Aunque el acuerdo de divorcio se presentó como impecable y sin escándalos, fuentes cercanas al entorno afirmaron al medio británico que “el único tema que se convirtió en un punto de fricción fue la custodia de Sunday y Faith”.

Un allegado detalló: “Keith pidió igual tiempo con sus hijas”, lo que provocó un periodo de gran ansiedad para la actriz.

Otra voz del entorno explicó: “Fue un momento especialmente estresante para Nic. Después de casi veinte años de matrimonio, ella sabe lo terco que puede ser Keith. Estaba ansiosa y angustiada porque él no iba a ceder”.

El temor principal de Kidman tenía raíz en su experiencia previa con Tom Cruise. En esa ocasión, aunque la custodia fue compartida, sus hijos mayores terminaron viviendo con su padre, lo que provocó un distanciamiento doloroso.

Una fuente adicional explicó a Daily Mail: “Nicole también quería más tiempo con las niñas porque no tuvo ese beneficio cuando se divorció de Tom Cruise”.

La custodia de las hijas
La custodia de las hijas fue el eje central y más disputado en el divorcio, según fuentes cercanas (REUTERS/Benoit Tessier)

La vida profesional de ambos influyó en las negociaciones. “Keith tiene muchos conciertos próximos y su agenda es menos flexible que la de Nicole”, aseguró una persona cercana.

A diferencia del músico, la actriz “disfruta de estar en casa cuando no rueda y, si es necesario, las niñas pueden acompañarla al set con mayor frecuencia, lo que ofrece un ambiente mejor que el de una gira musical”.

El proceso fue extenso y agotador. Un confidente del entorno relató: “Tomó mucho desgaste, pero Keith finalmente aceptó sus términos.

Sus hijas están en la adolescencia y necesitan más a su madre que a su padre en esta etapa. Keith sabía que nunca ganaría en la corte y finalmente retrocedió. Ahí fue cuando se cerró el divorcio”.

Los documentos judiciales indicaron que Urban solo podrá ver a sus hijas 59 días al año, en fines de semana alternos, mientras que Kidman estará a cargo el resto del tiempo: 306 días.

El proceso de divorcio exigió
El proceso de divorcio exigió un gran desgaste emocional, con Urban finalmente cediendo ante los términos de custodia planteados por Kidman (REUTERS/Kent J. Edwards)

Esta resolución causó un fuerte impacto emocional en el cantante, quien, según un amigo citado por New Idea, confesó: “No estar con Faith en su día especial fue como un golpe en el estómago. Keith ya no sabe dónde está su hogar. Está completamente perdido”.

Las fuentes agregaron que la nueva rutina familiar resultó difícil para Urban, especialmente después de pasar las fiestas separado de sus hijas, mientras Kidman celebró el cumpleaños de Faith en Australia.

La actriz buscó rodearse de sus hijas y mantenerse activa en público, mientras el músico se enfocó en el trabajo, según su entorno: “Está enfocado en el trabajo porque es la única estructura que le queda. Pero sin Nicole y las niñas, no tiene brújula”, declaró un amigo a New Idea.

La disputa por la custodia, mantenida bajo estricta reserva, fue el eje del divorcio. Las declaraciones de allegados citadas por Daily Mail y New Idea detallan cómo, tras la aparente cordialidad, existió una lucha “explosiva” que solo terminó cuando Urban cedió ante la firmeza de Kidman.

Rumores sobre terceras personas fueron
Rumores sobre terceras personas fueron desmentidos, mientras Nicole Kidman se mostró activa con sus hijas y Keith Urban buscó apoyo en su carrera y amistades (REUTERS/Mario Anzuoni)

El divorcio de Nicole Kidman y Keith Urban

El acuerdo de separación incluyó la renuncia de ambas partes a reclamar pensión alimenticia o compensación económica.

Cada uno asumió sus propios gastos legales y la división de bienes, desde propiedades hasta cuentas bancarias, se resolvió de mutuo acuerdo, según los documentos judiciales citados por Daily Mail.

La residencia familiar en Nashville quedó para Kidman y sus hijas, mientras Urban se mudó a una vivienda cercana. Tras la ruptura, la actriz viajó a Australia con las niñas para celebrar el cumpleaños de Faith, y el músico permaneció en Estados Unidos, sintiendo con fuerza la ausencia de su familia.

En el plano personal, amistades cercanas como Naomi Watts plantearon a Kidman la posibilidad de recomenzar su vida sentimental. El entorno de Urban señaló que el músico busca disfrutar la soltería y enfocarse en su carrera, sin descartar que pueda surgir un nuevo vínculo afectivo en el futuro.

Las especulaciones sobre una supuesta “tercera persona” circularon en los medios, pero amigos del cantante desmintieron cualquier relación confirmada con la joven artista Karley Scott Collins.

Durante los últimos meses, Nicole Kidman se mostró activa junto a sus hijas en eventos públicos, mientras Keith Urban optó por centrarse en el trabajo y rodearse de amigos como Blake Shelton y Garth Brooks. Sin embargo, ese apoyo no logró llenar el vacío dejado por la familia compartida durante casi dos décadas.

Un amigo cercano resumió el sentir del cantante a New Idea: “No solo está adaptándose al divorcio, sino que está de duelo por la vida familiar que creyó que tendría para siempre”.