La figura de James Norton, como actor y productor británico, acaparó la atención en la televisión internacional gracias a su papel protagónico en House of Guinness (La casa Guinness), la esperada serie de Netflix creada por Steven Knight.
En una entrevista exclusiva con Esquire, realizada en el Ham Yard Hotel de Londres, el intérprete de 40 años abordó con honestidad su experiencia en el rodaje, la expectativa detrás del personaje de Sean Rafferty, los constantes rumores sobre “James Bond” y su interpretación del avance de la inteligencia artificial en el sector audiovisual.

“La casa Guinness” y el proceso creativo
“La casa Guinness es uno de los papeles más divertidos que he interpretado”, confesó Norton durante la charla con Teo van den Broeke, editor en jede de la revista.
Al referirse de Sean Rafferty, el imponente capataz dublinés que encarna, remarcó el reto de ser uno de los pocos actores no irlandeses en el reparto y la apuesta desde el inicio por una autenticidad histórica. “Me tocó el acento más irlandés de todos y me esforcé muchísimo. Rafferty es el tipo duro, robusto, pero tiene una profunda carga emocional y una pizca de humor que Steven Knight dirige de forma brillante”, compartió.
Norton valoró el método del director Knight: “Steven escribe como un dramaturgo, crea escenas profundas y auténticas. No le preocupa la acción cada 30 segundos; permite respirar a los personajes y al espectador”.
Según relató para Esquire, la serie se ambienta en los años clave de la dinastía Guinness en el siglo XIX y explora temas como la revolución industrial, la política irlandesa y la inmigración, aspectos que Norton calificó como “un privilegio fascinante” al sumergirse en esa época.
Consultado sobre la posibilidad de una nueva temporada, Norton se mostró precavido: “Todo dependerá de las cifras. Nos encantaría regresar, pero ahora nada está asegurado”.

James Bond: entre rumores y perspectiva
La pregunta sobre los rumores que sitúan a James Norton como posible próximo James Bond surgió de manera inevitable. Con humor y realismo, el actor compartió su postura: “No hay ninguna conversación en marcha, a pesar de lo que dicen algunos medios. Es solo clickbait y especulación. Yo pienso que buscarán a alguien más joven”.
Al profundizar en la dimensión del personaje, añadió: “Habría que pensarlo mucho. Es un papel que te cambia la vida, y sinceramente disfruto mucho de mi libertad actual. Hay algo liberador en no estar en el centro de ese huracán”.
Inteligencia artificial y futuro del audiovisual
Interrogado sobre la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en las artes, el actor inglés fue directo al señalar las consecuencias que la tecnología ya está teniendo en el sector. “El peligro para los figurantes y técnicos es real”, afirmó, haciendo alusión al uso creciente de IA generativa para crear multitudes o suplir funciones de producción. Además, señaló: “En una gran escena, podrías tener a todos los extras generados por ordenador. Eso deja sin trabajo a mucha gente”.
Norton relató una experiencia reciente en su productora: “Probamos con ChatGPT para resolver un guion, y fue increíblemente eficaz. Eso da miedo. Lo resolvió en minutos”.
Esta vivencia le llevó a reflexionar sobre el papel insustituible de lo humano en el arte audiovisual y compartió: “Todos nos aferramos a la esperanza de que la experiencia vital y la creatividad humanas sean irremplazables. La colaboración y el aporte personal son el corazón de este arte”.

Carrera, teatro y autenticidad en el oficio
Durante la conversación con Esquire, Norton analizó el giro que han tenido la televisión y el cine tras la irrupción de las plataformas de streaming. “Hubo un boom de producción, pero ahora hay menos trabajo, aunque la calidad es mayor. Es un momento artístico, exigente y competitivo”, explicó, mencionando como ejemplo la recepción de 850 solicitudes para un puesto de asistente en su productora.
Al rememorar su paso por el teatro, mostró una faceta más personal: “Estar sobre el escenario es exponerse de verdad, sentirte artista en el sentido más puro. Es agotador, pero necesario”. Sobre obras de gran impacto como A Little Life, aseguró que dejaron huella en su desarrollo profesional y su visión del oficio.
Al abordar el tema del reparto y la aparición de nuevos talentos, el actor defendió la importancia de confiar en intérpretes menos conocidos. “Muchas veces la industria teme arriesgarse con actores poco visibles, pero allí surgen voces y perspectivas nuevas. Londres y su circuito teatral siguen siendo un semillero esencial”, señaló.

Cultura británica y el arte como motor
En la última parte de la entrevista publicada por Esquire, el actor fue consultado sobre el valor de “brand Britain” y el presente internacional de la cultura británica. “Nuestra herencia cultural transmite honestidad y autocrítica”, enfatizó, resaltando que el arte británico puede marcar la diferencia si preserva esa transparencia.
De esta manera, James Norton reivindicó la potencia de lo genuino como rasgo nacional y como motor de transformación artística, una convicción presente tanto en su faceta actoral como en su rol de productor, reflejando el impacto creativo que el Reino Unido proyecta al mundo.
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