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El Salvador recurre a Etiopía para abastecerse de frijol rojo y aliviar el costo de los alimentos

Mientras el frijol bajó por compras a proveedores no tradicionales como Etiopía y Argentina, el cereal básico siguió caro por la menor disponibilidad interna y fertilizantes entre 30% y 70% sobre junio de 2025

Saco de frijoles rojos con una pala metálica, sacos de granos variados, personas y puestos de frutas y verduras al fondo de un mercado.
El precio del maíz blanco en El Salvador cerró julio de 2026 entre 12% y 35% por encima del promedio de los últimos cinco años. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El precio del maíz blanco en El Salvador registró niveles elevados al cierre de julio de 2026, situándose entre 12% y 35% por encima del promedio de los últimos cinco años.

Esta tendencia, destacada en el último informe de Red de Sistemas de Alerta Temprana contra la Hambruna (FEWS NET), refleja una presión sostenida sobre los hogares salvadoreños, donde el maíz es un componente central de la dieta y la economía doméstica.

Factores detrás del encarecimiento del maíz

La persistencia de precios altos se debe principalmente a una demora en las siembras de la primera temporada agrícola, conocida localmente como “primera”.

Esta situación limitó la disponibilidad interna de maíz en los principales mercados mayoristas, aumentando la sensibilidad ante cualquier variación en la oferta.

El informe señala que, aunque las importaciones han sido superiores al promedio, permitiendo mantener cierto nivel de abastecimiento, no han logrado revertir por completo el encarecimiento, solo evitar aumentos más bruscos.

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La volatilidad global de precios de granos y la influencia de fenómenos climáticos, como El Niño, también han incidido en la dinámica local. Los altos costos de insumos agrícolas, especialmente fertilizantes cuyo precio se mantuvo entre 30% y 70%más alto que en junio de 2025, han afectado la producción y los costos finales para los consumidores.

El aumento en el precio de combustibles, aunque retrocedió levemente respecto al mes anterior, siguió por encima de los niveles de 2025, encareciendo el transporte de alimentos desde las zonas productoras y de importación.

La demora en las siembras de primera redujo la disponibilidad interna de maíz y sostuvo los precios altos en los mercados mayoristas de El Salvador. (AP Foto/Fernando Llano)
La demora en las siembras de primera redujo la disponibilidad interna de maíz y sostuvo los precios altos en los mercados mayoristas de El Salvador. (AP Foto/Fernando Llano)

Situación de los frijoles y contexto de exportaciones

A diferencia del maíz, los precios del frijol, tanto rojo como negro, estuvieron por debajo del promedio en El Salvador y Guatemala. Esta caída responde a una estrategia de importación que recurrió a proveedores no tradicionales, como Etiopía y Argentina, ante la reducción de la producción local por factores climáticos y altos costos de insumos.

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El mayor ingreso de frijol importado logró compensar la menor oferta interna y estabilizar el mercado, beneficiando especialmente a los consumidores urbanos y rurales.

Según datos del Banco Central de Reserva (BCR), entre enero y junio de 2026, las importaciones de frijol rojo provenientes de Etiopía alcanzaron un valor de $2.2 millones y un volumen de 2.4 millones de kilogramos.

Este país se posicionó como el tercer proveedor más importante de hortalizas de vaina secas desvainadas para el mercado nacional en ese periodo.

En Honduras, el comportamiento fue diferente: los precios de los frijoles aumentaron y se mantuvieron altos por la limitada oferta nacional y un volumen de importaciones que solo alcanzó niveles promedio.

La dependencia de importaciones, si bien evitó escasez en El Salvador, expone a los países a la volatilidad de precios internacionales y riesgos asociados a las fluctuaciones cambiarias.

El arroz, otro básico en la región, mostró precios estables en El Salvador, ya que la oferta se fundamenta principalmente en importaciones procedentes de Estados Unidos, siguiendo tendencias internacionales.

Primer plano de dos manos que abren una vaina de frijol, se ve un grano rojo en su interior. Al fondo, plantas de frijol y tierra.
Una persona abre una vaina de frijol en un campo y muestra el grano rojo en su interior. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Guatemala y Honduras: variaciones y retos

En Guatemala, el precio del maíz se mantuvo cercano al promedio anual, lo que representa un respiro para los hogares en comparación con la situación salvadoreña y hondureña. La estabilidad en los precios guatemaltecos está vinculada a mejores condiciones de oferta interna y a políticas de importación que han permitido cubrir la demanda.

Honduras enfrenta un escenario más complejo. Los precios del maíz también superaron el promedio, mientras que los frijoles encarecieron más que en los países vecinos. Las dificultades en la producción local, sumadas a la falta de importaciones extraordinarias y a la persistencia de costos elevados en insumos y combustibles, han restringido el acceso a alimentos básicos para muchas familias hondureñas.

Planta de frijol marchita con hojas amarillas y suelo agrietado bajo un cielo azul despejado en un campo afectado por la sequía en El Salvador.
Un campo de frijol en El Salvador muestra plantas marchitas y hojas amarillas sobre suelo agrietado, reflejando el severo impacto de la sequía prolongada en la región. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Impacto de la cosecha y riesgos a futuro

El informe advierte que la cosecha de “primera” en El Salvador, retrasada y escalonada, podría llegar entre agosto y septiembre, prolongando el periodo de escasez estacional conocido como “temporada de hambre”. Esta situación aumenta la vulnerabilidad de los hogares rurales y de bajos ingresos, quienes dependen de las cosechas tanto para consumo como para ingresos.

La dependencia de importaciones, aunque necesaria para evitar el desabasto, mantiene al país expuesto a la volatilidad de los mercados internacionales, mientras el cambio climático y fenómenos como El Niño amenazan la estabilidad de la producción local en los próximos ciclos agrícolas.

La combinación de precios elevados en el maíz, bajos en frijol y una marcada volatilidad en los combustibles, define el panorama alimentario de El Salvador y la región, donde la seguridad alimentaria continúa siendo un reto prioritario para los hogares más vulnerables.

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