La Fuerza Armada de El Salvador desmantela campamento clandestino de la MS-13 en Olocuilta

Un grupo de soldados halló una instalación oculta en la zona alta de Casa Loma, donde se almacenaban armas, drogas y equipos logísticos. La intervención forma parte de la estrategia estatal contra remanentes de estructuras delictivas

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La Fuerza Armada de El Salvador desmanteló un campamento clandestino de la pandilla MS-13 en la zona rural de Olocuilta tras una operación de inteligencia. (Cortesía: Ministro René Merino Monroy)
La Fuerza Armada de El Salvador desmanteló un campamento clandestino de la pandilla MS-13 en la zona rural de Olocuilta tras una operación de inteligencia. (Cortesía: Ministro René Merino Monroy)

Un nuevo golpe a la logística clandestina de la pandilla MS-13 se registró en la zona rural de Olocuilta, donde soldados de la Fuerza Armada de El Salvador desmantelaron un campamento oculto en la parte alta de la Lotificación Casa Loma. La operación, que forma parte de la ofensiva gubernamental contra estructuras criminales, continúa la estrategia de cerrar los espacios que estos grupos utilizan como refugios y centros de operaciones, dificultando la reorganización de los remanentes, según informó el ministro de Defensa René Francis Merino Monroy en su cuenta oficial.

Entre los objetos localizados se encontró una mochila que contenía 29 porciones de crack, dos cargadores con 44 cartuchos calibre 5.56 mm y .22, una báscula digital, una calculadora, dos teléfonos celulares con su cargador, utensilios para el mantenimiento de armas, una navaja y ropa. De acuerdo con el ministro Merino Monroy, estos hallazgos evidencian el uso recurrente de campamentos móviles para almacenar drogas, municiones y recursos logísticos esenciales para el funcionamiento de las estructuras clandestinas.

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El gobierno de El Salvador ha destruido más de 200 campamentos clandestinos de pandillas desde 2022

La desarticulación de este nuevo espacio ilegal se suma a un saldo de más de 200 campamentos destruidos por las autoridades desde el comienzo de la ofensiva intensificada contra las pandillas en 2022, como parte del Régimen de Excepción y el Plan Control Territorial, según datos oficiales difundidos por René Francis Merino Monroy. En estos operativos, la Fuerza Armada y la Policía Nacional Civil (PNC) han confiscado fusiles de guerra (M16 y G3), pistolas, escopetas y una importante variedad de munición.

Desde 2022, el gobierno salvadoreño ha destruido más de 200 campamentos clandestinos de pandillas bajo el Régimen de Excepción y el Plan Control Territorial. (Cortesía: Ministro René Merino Monroy)
Desde 2022, el gobierno salvadoreño ha destruido más de 200 campamentos clandestinos de pandillas bajo el Régimen de Excepción y el Plan Control Territorial. (Cortesía: Ministro René Merino Monroy)

El patrón común en cada intervención es la localización de suministros orientados a la autarquía y la resistencia en terreno: las fuerzas de seguridad han decomisado paneles solares, teléfonos satelitales, uniformes camuflados, drogas, dinero en efectivo y equipos de limpieza para armas. Este material evidencia la adaptación de los grupos como la MS-13 a una modalidad sofisticada de ocultamiento y movilidad en áreas rurales y montañosas.

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Las últimas operaciones documentadas incluyeron el despliegue en Jiquilisco (Usulután Oeste), donde en enero de 2026 se neutralizó una base criminal en el cantón Salinas. En esa acción se capturó a colaboradores dedicados a alertar mediante chats telefónicos la presencia militar. Por su parte, en San José Villanueva (La Libertad Este), un operativo dirigido a la clica “Teclas Locos Salvatrucho” culminó con la detención del cabecilla y el decomiso de fusiles de alto poder, tras un enfrentamiento armado.

Las autoridades hallaron drogas, municiones, armas y equipo logístico en la Lotificación Casa Loma, revelando la sofisticación de los refugios de la MS-13. (Cortesía: Ministro René Merino Monroy)
Las autoridades hallaron drogas, municiones, armas y equipo logístico en la Lotificación Casa Loma, revelando la sofisticación de los refugios de la MS-13. (Cortesía: Ministro René Merino Monroy)

Las pandillas evolucionan sus refugios en zonas rurales y montañosas tras la presión gubernamental

Según las autoridades salvadoreñas, los remanentes de pandillas han comenzado a adaptar su estrategia buscando mimetizar estructuras propias de la guerrilla, optando por ocultarse en terrenos de difícil acceso y preparando la logística para resistir los intensos patrullajes urbanos. Ejemplos clave son áreas como cerro El Sartén (Apopa), identificado como punto de planificación delictiva y escondite, y zonas rurales de Cabañas, Usulután y La Libertad, que concentran la mayor incidencia de este tipo de hallazgos.

La evidencia material y operativa obtenida en los campamentos muestra que los grupos criminales intentan conservar su capacidad de coordinación interna y respuesta armada pese a las presiones del Estado. Sin embargo, la localización sistemática de sus refugios y la incautación de sus recursos logísticos han debilitado significativamente su margen de acción, conforme a los informes presentados por René Francis Merino Monroy.

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