Más de 400 sismos sacuden El Salvador en primeros dos meses de 2026: ¿Cuántos fueron percibidos por la población?

Las cifras oficiales del monitoreo geológico confirman que la inmensa mayoría de los temblores no tuvo impacto perceptible en la población y que ningún evento generó advertencias por riesgo de tsunami durante el periodo observado

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El Salvador registró más de 400 sismos entre enero y febrero de 2026, aunque solo el 11% fue percibido por la población según el MARN. (Foto cortesía MARN)
El Salvador registró más de 400 sismos entre enero y febrero de 2026, aunque solo el 11% fue percibido por la población según el MARN. (Foto cortesía MARN)

El Salvador registró más de 400 sismos en los primeros meses del año, de acuerdo con los boletines mensuales publicados por la Dirección General del Observatorio Ambiental Monitoreo Geológico.

Aunque esta cifra revela una actividad sísmica considerable, apenas 46 de estos movimientos fueron sentidos por la población. La mayoría de los temblores presentaron magnitudes bajas o moderadas, localizándose principalmente frente a la costa salvadoreña o en zonas fronterizas.

El Boletín Mensual de Actividad Sísmica detalló que, en enero de 2026, el sistema de monitoreo del MARN contabilizó 213 sismos. De estos, 49 ocurrieron en fallas locales distribuidas dentro del territorio salvadoreño, mientras que 164 correspondieron a eventos registrados en áreas marinas frente a la costa o en regiones limítrofes, incluyendo países vecinos.

Las magnitudes en los sismos internos variaron entre 1.0 y 3.3, alcanzando profundidades de hasta 26 kilómetros, mientras que los eventos regionales oscilaron entre 2.2 y 5.8 grados, algunos con profundidades superiores a los 200 kilómetros.

Un hecho destacado fue el sismo de magnitud 5.8 en Honduras, percibido en el departamento de Chalatenango, y otro de 5.0 frente a la costa de La Unión, sentido por habitantes de esa zona.

La mayoría de los temblores detectados tuvo magnitudes bajas y ocurrieron frente a la costa o en fronteras de El Salvador, sin representar amenaza de tsunami. (Foto cortesía MARN)
La mayoría de los temblores detectados tuvo magnitudes bajas y ocurrieron frente a la costa o en fronteras de El Salvador, sin representar amenaza de tsunami. (Foto cortesía MARN)

En el segundo mes del año, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) informó sobre 203 sismos. Solo 33 de estos tuvieron origen en fallas locales, con magnitudes entre 1.0 y 3.0 y profundidades que llegaron hasta 18 kilómetros.

Los eventos regionales, cuyo número ascendió a 170, presentaron magnitudes situadas entre 2.3 y 5.1. Entre los más notorios se encuentra el temblor de 4.8 frente a la costa de La Paz, con una intensidad III en el área de San Salvador, así como el de 4.7 frente a Ahuachapán, igualmente percibido con intensidad III en ese departamento.

Las cifras incluyen además dos eventos locales de magnitud 3.0 en Lislique ubicado en La Unión Norte y Juayúa en Sonsonate Norte.

De este modo, solo cerca del 11% de los sismos totales registrados fueron suficientemente intensos o superficiales para que la ciudadanía los sintiera, según el análisis publicado por el MARN.

El 63% del territorio de El Salvador afronta un alto riesgo sísmico debido a su ubicación geográfica y actividad de fallas tectónicas. (Foto cortesía Protección Civil)
El 63% del territorio de El Salvador afronta un alto riesgo sísmico debido a su ubicación geográfica y actividad de fallas tectónicas. (Foto cortesía Protección Civil)

La actividad sísmica se concentró en las costas y no representó riesgo de tsunami

La concentración de los eventos más fuertes y numerosos frente a la franja litoral de El Salvador evidenció la persistencia de la actividad tectónica en el litoral Pacífico, afectando principalmente a La Libertad, La Paz, Ahuachapán y La Unión.

Ninguno de los dos meses analizados reportó secuencias sísmicas de enjambre fuera de estos puntos, ni se evidenció riesgo inminente para el resto del país. Según el MARN, los análisis de los eventos relevantes emitieron mensaje de “No amenaza de tsunami” para la costa salvadoreña, tanto en enero como en febrero, descartando así situaciones de emergencia derivadas de los sismos mayores.

Esta vigilancia permanente forma parte de una política de monitoreo respaldada por tecnología que permite detectar sismos de baja magnitud, muchos de los cuales escapan a la percepción humana debido a su profundidad o distancia respecto de los principales centros poblados.

Infografía muestra datos sísmicos de El Salvador en enero-febrero 2026, incluyendo un mapa con epicentros, estadísticas y cifras destacadas.
El Salvador registró 416 sismos en enero y febrero de 2026, con solo el 11% sentidos por la población y sin amenaza de tsunami según el MARN. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Red de monitoreo salvadoreña

El titular de esta cartera de Estado, Fernando López, expuso que El Salvador cuenta con una de las redes de estaciones sísmicas más densas de la región.

El país dispone de una estación sísmica cada 193 kilómetros cuadrados, lo que facilita la recolección diaria y precisa de datos sobre la sismicidad local y regional. López reafirmó la importancia de la vigilancia geológica y meteorológica como base para la gestión de riesgos, al recordar: “No podemos detener un sismo, no podemos parar un huracán, lo que sí podemos hacer es estar preparados y eso es en lo que nos enfocamos”, señaló el ministro.

El Ministerio integra en su labor cotidiana el monitoreo de sismos y volcanes, además del manejo de sistemas de alerta temprana basados en información generada por una extensa red de estaciones meteorológicas y geofísicas.

La red opera en coordinación con Protección Civil, facilitando la toma de decisiones rápidas para la mitigación de riesgos y la adaptación de medidas preventivas tanto a nivel local como sectorial, especialmente en el ámbito agrícola.

La cobertura y divulgación periódica de este sistema permite entender que la elevada cifra de sismos detectados no equivale a un incremento de fenómenos peligrosos para la vida diaria de la ciudadanía.