Las empresas en El Salvador adoptan inteligencia artificial en procesos de contratación y gestión

La automatización y los algoritmos inteligentes están cambiando los métodos para seleccionar y evaluar personal, generando la necesidad de revisiones legales para asegurar derechos fundamentales y transparencia en las decisiones.

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Imagen ilustrativa de emprendedor analizando
Imagen ilustrativa de emprendedor analizando gráficos financieros en su computadora portátil dentro de una oficina. /(Ilustrativa Infobae)

En El Salvador, el mercado laboral de 2026 experimenta cambios profundos impulsados por la tecnología y la digitalización, transformando tanto las formas de contratación como el marco jurídico que las respalda. Herramientas emergentes, inteligencia artificial (IA), modelos laborales flexibles y la globalización del empleo están redefiniendo la manera en la que las empresas reclutan, evalúan y retienen talento, lo que exige una rápida adaptación de empleadores, trabajadores y del derecho laboral salvadoreño.

Durante el seminario Tendencias laborales: lo que dejó el 2025 y lo que viene en el 2026, especialistas en derecho laboral han abordado la temática de acuerdo con la legislación salvadoreña vigente.

Según los panelistas, la incorporación de algoritmos inteligentes en los procesos de selección y administración de personal es uno de los cambios más notables.

Las empresas están utilizando la IA para filtrar hojas de vida, predecir desempeño y tomar decisiones de contratación o despido, alineándose con tendencias internacionales. Esto plantea desafíos inéditos y plantea interrogantes importantes: ¿puede un sistema automatizado decidir quién es contratado o despedido?, y ¿cómo se garantiza la transparencia y la no discriminación en decisiones algorítmicas?

Jaime Solís, asesor de derechos laborales, advirtió sobre la relevancia del criterio humano y la protección de los derechos fundamentales frente a la tecnología.

Los marcos regulatorios actuales se orientan hacia la supervisión, donde las decisiones automatizadas son auditables y los trabajadores disponen de recursos claros para impugnar determinaciones algorítmicas. El desafío para El Salvador es establecer límites y controles precisos en su legislación.

Los jóvenes se rodean de
Los jóvenes se rodean de diferentes dispositivos móviles para laborar en sus ambientes de trabajo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“La gran discusión ya no es si la inteligencia artificial puede participar en decisiones laborales, sino bajo qué límites jurídicos y con qué controles de transparencia debe operar”, señala el experto.

Nuevos esquemas de trabajo y medición del desempeño por productividad

La pandemia aceleró el teletrabajo y la digitalización, pero para 2026 la discusión gira en torno a la productividad, dejando atrás la tradicional valoración de horas presenciales. Los modelos híbridos y la reducción de la jornada laboral, impulsados por experiencias internacionales, ganan terreno en el país como estrategias para mejorar el rendimiento y reducir la rotación.

Esta evolución exige la modernización de los criterios legales, enfocándose en el derecho a la desconexión digital, regulaciones claras para el teletrabajo y sistemas de evaluación por resultados. Surge un interrogante clave: ¿cómo se mide el valor del trabajo en un entorno flexible y digital sin sacrificar las garantías laborales?

El trabajo remoto ha llevado el empleo salvadoreño más allá de las fronteras nacionales. Es cada vez más habitual que empresas contraten talento en el extranjero y que trabajadores salvadoreños presten servicios para empresas ubicadas en otros países. Esto genera incertidumbre sobre qué legislación aplicar, cuál jurisdicción es competente en caso de conflictos laborales y cómo gestionar obligaciones como la seguridad social.

Interrogantes como si los teletrabajadores deben cotizar en El Salvador o en el país sede de su empleador, o qué normas se aplican en caso de terminación de contrato, siguen sin respuesta definitiva. Este escenario, aún sin acuerdos bilaterales claros ni criterios judiciales unificados, apunta a una evolución acelerada. Tanto las empresas salvadoreñas como los trabajadores deben prepararse para la adaptación constante en este entorno cambiante.

Los especialistas recomiendan cuidar la
Los especialistas recomiendan cuidar la salud mental ante el estrés laboral que se experimenta en las empresas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Protección integral: salud mental y no discriminación

La digitalización también genera riesgos como el aumento del estrés laboral, la fatiga digital y situaciones de “burnout”. Para 2026, la salud mental adquiere estatus de derecho laboral protegido y las empresas tienen la obligación legal de aplicar medidas preventivas que gestionen el clima organizacional y regulen la carga de trabajo, advierten los especialistas.

Al mismo tiempo, instrumentos internacionales como el Convenio 190 de la OIT establecen barreras contra el acoso y la discriminación laboral, aunque afrontan grandes retos para una implementación efectiva. Las empresas en El Salvador deben fortalecer sus protocolos de prevención, capacitación e investigación para la protección de los derechos humanos en entornos digitales.