Las transferencias de migrantes refuerzan el consumo y la estabilidad financiera en Centroamérica

El flujo de transferencias monetarias procedentes del exterior ha marcado un nuevo máximo histórico en el periodo analizado, consolidando un rol decisivo en los ingresos familiares y superando en volumen a la inversión extranjera directa regional

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El dinero proveniente del exterior
El dinero proveniente del exterior es uno de los pilares de las economías de los países centroamericanos.

El envío de remesas a Centroamérica mantiene un ritmo de expansión acelerado, impulsando la economía de la región y consolidando su papel como pilar esencial para millones de hogares.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el monto total de remesas en la región alcanzó USD31,337.4 millones durante los primeros ocho meses de 2025, lo que supone un incremento del 20.56 % respecto al año anterior.

Este flujo crece en un contexto donde más de 500,000 personas del Triángulo Norte buscan emigrar de forma irregular a Estados Unidos cada año, una dinámica que revela la estructura migratoria y la elevada dependencia económica de estos envíos, según advirtió la OIM a la agencia EFE.

Guatemala y Honduras lideran el flujo

El análisis específico por país sitúa a Guatemala como el principal receptor, con USD16,861.6 millones, equivalente al 53.8 % del total regional. Le siguen Honduras, que registró USD7,940.6 millones (25.3 %), y El Salvador, cuyos ingresos se ubicaron en USD6,535.2 millones (20.9 %), según los datos recopilados por la OIM.

Este flujo sostenido supera incluso los niveles de inversión extranjera directa en varios de estos países, acentuando su relevancia en la economía centroamericana, de acuerdo con el asesor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Germán Ríos.

FOTO DE ARCHIVO: Billetes de
FOTO DE ARCHIVO: Billetes de dólar estadounidense aparecen en esta ilustración tomada el 10 de marzo de 2023. REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Archivo

La secuencia mensual de remesas refleja una tendencia estable y en ascenso. Durante los primeros cuatro meses de 2025, las transferencias sumaron USD3,270 millones en enero, USD3,404 millones en febrero, USD3,873 millones en marzo y USD3,774 millones en abril.

A partir de mayo, los envíos alcanzaron cifras superiores: USD4,235 millones en mayo, USD4,209 millones en junio, USD4,306 millones en julio y USD4.266 millones en agosto, según detalló la OIM.

En términos relativos, Honduras se destacó con un aumento del 25 %, mientras que Guatemala reportó un crecimiento del 19.5 % y El Salvador, un 18.3 %.

Esta resiliencia del flujo de remesas se ha mantenido incluso en un contexto internacional complejo. De acuerdo con el BID, “el envío de remesas desde todo el mundo alcanzará otro récord en 2024”, beneficiando de forma especial a Centroamérica y el Caribe.

Expertos del BID señalaron que este crecimiento tiene origen en factores como la aceleración de las migraciones y el uso de plataformas digitales, que permiten transferencias más rápidas y seguras, desplazando a los canales convencionales.

Mayoría se usa para consumo

La OIM destacó que, en El Salvador, las remesas provienen sobre todo de los más de dos millones de salvadoreños residentes en Estados Unidos.

Este dinero respalda el consumo inmediato de bienes y servicios, mantiene el dinamismo comercial y, en los casos de Guatemala y Honduras, sostiene el presupuesto familiar dedicado a la educación, salud y vivienda.

A escala regional, el BID informó que el volumen de remesas transferido por migrantes superó los USD150,000 millones en la última medición, lo que pone de manifiesto tanto la resiliencia de los migrantes como el papel esencial de estos recursos en la vida de millones de familias.

Este fenómeno, observó la OIM, “evidencia tanto la fortaleza de los vínculos familiares entre los migrantes y sus países de origen como la dependencia estructural de las economías centroamericanas respecto a estos flujos financieros”.

Para el asesor Germán Ríos del BID, “el crecimiento de las remesas refleja, en última instancia, la transformación de las dinámicas laborales y familiares en América Latina y el Caribe”.

No obstante, la OIM advirtió que, pese a representar un alivio para numerosos hogares, el auge de las remesas también subraya la insuficiencia de oportunidades laborales en la región, lo que sigue motivando la migración sostenida de miles de personas.