Micro y pequeñas empresas turísticas de El Salvador adoptan prácticas bajas en carbono con apoyo internacional

Hoteles y emprendimientos locales reciben respaldo de la Unión Europea y FundeMás para cumplir estándares internacionales y mejorar su competitividad mediante el uso responsable de recursos y la gestión integral de residuos

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Un grupo de micro y pequeñas empresas turísticas en El Salvador ha iniciado la adopción de prácticas ecoeficientes y bajas en carbono, en el marco de un proyecto financiado por la Unión Europea para reducir emisiones y promover la sostenibilidad en el sector.

Así lo detalló la coordinadora de Aseguramiento de Calidad y Sostenibilidad del Hotel Palo Verde, Esmeralda Morales, y la gerente de Medio Ambiente de FundeMás, Maythe Cornejo, durante una entrevista difundida por YSUCA.

El proyecto “Encadenamiento de MiPymes para la Descarbonización” involucra a empresas ubicadas en zonas estratégicas, como la playa El Zonte y el lago de Ilopango, que reciben asistencia técnica y capacitaciones para integrar procesos sostenibles en sus operaciones.

De acuerdo con las especialistas, la iniciativa busca que las empresas del sector turismo:

  • Reduzcan el uso de combustibles fósiles
  • Gestionen adecuadamente sus residuos
  • Optimicen el consumo de agua y energía.

Entre las acciones implementadas por Hotel Palo Verde se encuentran la gestión integral de residuos, la separación y reciclaje de materiales, el compostaje de desechos orgánicos y el uso de paneles solares, que aportan el 20% de la energía consumida por el establecimiento.

(Foto cortesía en la red
(Foto cortesía en la red social X de YSUCA)

Morales explicó en la entrevista que el modelo de negocio sostenible se integra desde la planificación estratégica y que las prácticas ambientales incluyen la participación activa del personal y la comunidad, sobre todo en campañas de limpieza y conservación de biodiversidad.

FundeMás, organización que lidera la asistencia técnica, ha capacitado a más de 160 pequeñas y medianas empresas en el manejo de residuos, cumplimiento normativo, monitoreo de consumo de agua y energía, y protección de la biodiversidad. “Les enseñamos cómo ir midiendo, si no tenés datos, no podés decir: ‘Yo soy una empresa modelo’. Hemos desarrollado una plataforma para reportar y gestionar el avance en la descarbonización”, afirmó Cornejo durante el programa de YSUCA.

Educación ambiental, reciclaje y percepción positiva de los clientes: los retos y avances de las mipymes turísticas en El Salvador

Uno de los principales retos señalados por Morales es la sensibilización y educación ambiental tanto del personal como de la comunidad local. La falta de infraestructura para reciclar ciertos materiales, como el vidrio, también representa un desafío, ya que este tipo de residuos debe trasladarse a centros de acopio fuera del país.

Las empresas que participan en el proyecto han comenzado a notar un mayor interés de los clientes, especialmente extranjeros, por los servicios turísticos sostenibles. Para Morales, el valor agregado de ofrecer actividades como la liberación de tortugas o la utilización de productos reutilizables ha generado una percepción positiva entre los visitantes. “Solo con la eliminación de plásticos de un solo uso, hemos dejado de liberar cerca de 41,000 pajillas plásticas y 4,533 botellas plásticas en un año”, explicó la coordinadora de calidad.

(Foto cortesía en la red
(Foto cortesía en la red social X de YSUCA)

Las expertas también señalaron que la adopción de estas prácticas también facilita el cumplimiento de normativas y estándares internacionales, requisito clave para la exportación de productos y servicios a Europa. Las regulaciones establecen criterios como la no deforestación, la protección de la biodiversidad y el respeto a los derechos laborales en toda la cadena de valor.

El rol de FundeMás y el impacto de la colaboración en la transición hacia la sostenibilidad turística

El acompañamiento de FundeMás ha permitido a las empresas participantes mejorar sus procesos, clarificar metodologías de medición de desempeño ambiental y cumplir con las exigencias legales nacionales. “El soporte técnico nos ayudó a organizar el manual de gestión de residuos, que es un requisito para el permiso de funcionamiento”, destacó Morales.

Las representantes coincidieron en que el primer paso hacia la sostenibilidad puede ser pequeño, pero su impacto resulta considerable cuando se mide y multiplica en toda la cadena turística. La experiencia de las MiPymes turísticas de El Salvador muestra que la transición hacia modelos bajos en carbono es posible con apoyo técnico, compromiso y colaboración entre empresas, comunidad y organizaciones especializadas.