El diálogo entre academia, industria y mercado laboral adquiere hoy una importancia clave para pensar estratégicamente el aprendizaje. Y esa conversación es parte de la mirada que Ariel Urcola, director de Educación Ejecutiva y Continua de la Universidad de San Andrés, trabaja en el día a día.
Patricio Zunini dio la bienvenida a Urcola, a un nuevo episodio del podcast de la solución integral Ticmas, con el foco puesto en “entender cómo es la búsqueda de formación de los estudiantes, cómo impactan los cambios tecnológicos en la reconfiguración del empleo, cuál es el lugar que ocupa la universidad en el nuevo mapa del trabajo.”
PUBLICIDAD
El perfil silver de la educación ejecutiva
Urcola subrayó el impacto en la baja de la natalidad: “En el mundo hasta hace 10 años la preocupación era que éramos 8 mil millones de personas y que el mundo no iba a alcanzar y la comida no iba a alcanzar. De repente la tasa de natalidad bajó 40% en capital y en el mundo; y estás viendo mucha longevidad y empezás a escuchar los últimos años que la gente va a vivir 70, 80, 90, 100 años.”
PUBLICIDAD
“Eso provoca que hay personas de 40, 50 años que se están dando cuenta que van a tener que seguir generando un tiempo más largo. Entonces lo que sí cambió es que si yo mirara el promedio de edad de las personas de educación ejecutiva hace 10 años, era más bajo de lo que es ahora”, planteó.
Y agregó: “Ahora tenés a la generación silver haciendo cursos de posgrado. Es más, radicalmente sí cambió en la parte no tanto de educación ejecutiva que son programas cortos sino en las maestrías. Tenés un 10, 15, 20% de personas de más 45, 50 hasta 60 años tomando programas. Ese es el cambio más radical de perfil”.
PUBLICIDAD

Aprender a tener más preguntas
Más allá de lo etario, Urcola planteó que cuando él empezó en el mundo de la educación “me acuerdo que hablábamos más de certezas que de preguntas. O sea, la gente venía a aprender algo. Vengo a aprender esto que me hace falta para mi próximo paso de carrera, finanzas, programación, liderazgo. Hoy ante la incertidumbre del mundo te diría que puede ser que vengan también a por eso.”
PUBLICIDAD
“Cuando vienen a aprender algo que les falta, nosotros decimos, mira, no va a tener respuesta, vamos a tener preguntas, porque no sabemos. Entonces vas a venir acá a fabricar mejores preguntas para el mundo con incertidumbre, sobre la temática que vos quieras”, reflexionó.
Y graficó: “A la necesidad de venir a aprender liderazgo, nuestro plan es: no sabemos cómo tiene que ser el líder del futuro. Pero juntos vamos a construir preguntas para que vos tengas mejores preguntas y entonces puedas construir un mejor perfil tuyo a partir de eso. Nosotros cambiamos la certeza que tenemos con las afirmaciones que reglamos.” Además destacó: “el alumno que antes venía a buscar esa afirmación, hoy en el aula te discute todo, porque se da cuenta que nadie tiene la verdad.”
PUBLICIDAD
El liderazgo en transformación
“Te lo pongo en dimensiones como una cebolla. La verdad es que estamos viendo que hay una tendencia a decir, el líder tiene que ser más empático, como no puede saber todo, es alguien más participativo, que toma información de todas las personas para llegar a una conclusión y arribar en un mundo complejo a una solución mejor”, señaló Urcola.
PUBLICIDAD
Y detalló: “Empatía, saber escuchar, ser más participativo, ser un líder coach. Eso es lo que hoy todo el mundo dice que hay que enseñar y todos somos convergentes hacia ese tema y todos tenemos ganas de que eso sea así. La verdad que con mis participantes en la maestría, por ejemplo, el primer día de clases planteo eso y después le digo, bueno, por otro lado miremos Xi Jinping, Trump y los locales.”
“Vamos a las empresas, Elon Musk, Mark Zuckerberg. Decime cuál de esos líderes es empático, es delegador, es alguien que participa en las decisiones o si son todos verticalistas y todos bajan líneas y todos son bastante autoritarios”, subrayó.
PUBLICIDAD
Por lo que reflexionó: “entonces la dualidad de hoy es lo que se imparte y lo que la gente quisiera que fuera un liderazgo que cuando lo ves en funcionamiento no pareciera ser el modelo que es el más exitoso arriba de todo. Por supuesto esto puede generar un montón de dilemas y conversaciones, pero el dato de la realidad es que el 80% del PBI lo manejan personas que mayormente son varones, que mayormente tienen más de 60 o 70 años y que mayormente son bastante autoritarios y bastante lejos de un modelo empático. Entonces la pregunta es ¿somos todos corderos que nos gusta que nos maneje un lobo para cuidarnos de otros lobos o el modelo de liderazgo que queremos que funcione no funciona?”

Romper estereotipos
“Tenemos el estereotipo de que los chicos ahora quieren viajar a levantar kiwi después de la facultad, que están buscando otras cosas, que le ponen menos compromiso al trabajo y yo la verdad que te digo, yo veo gente que quiere eso y gente que es súper enfocada y gente que trabaja por plata y gente que trabaja por propósito”, reflexionó Urcola.
PUBLICIDAD
Y agregó: “No estoy muy de acuerdo con que la sociedad actual genere chicos que sean de una cierta manera, me parece que es estereotipar y en el punto de C-Level lo mismo. Hace unos años ser C-Level en corporaciones implicaba una cierta carga de trabajo y un cierto nivel de responsabilidad donde la calidad de vida estaba supeditada al tiempo que hacías para trabajar y el 80% de los C-Level tenían un formato de trabajo donde había más trabajo que vida y hoy eso sí cambió. O sea, todas las organizaciones tienen bastante claro que tienen que velar un poco por el bienestar de los individuos y el estereotipo del ejecutivo de los 80 y los 90 que era un workaholic, hoy sigue vigente en la mitad de los casos y en otra mitad de los casos hay otros modelos que funcionan.”
“Hace 10 años además de trabajar en educación ejecutiva tengo un rol en la Universidad de San Andrés, si sos un MBA tenés un proyecto que dura dos años que se llama Track de Desarrollo Profesional y Liderazgo. Te acompañamos en materias, talleres y con coaching durante un porcentaje de la carrera a que repienses tu carrera y me des tu modelo de liderazgo y trabajes sobre eso. Asumimos que alguien que quiere hacer una maestría quiere cambiar, entonces lo ayudamos a pensar su carrera y lo ayudamos a pensar en términos de su propio liderazgo”, resaltó y aseguró que “hace 8 o 10 años la mayor parte de la conversación era cómo transformarte en CEO. Hoy menos de la mitad de la gente quiere seguir el mundo corporativo”. Además que también desde las carreras de grado en UdeSA se trabaja en repensar el futuro liderazgo en cada área académica.
Repensar la universidad
Urcola aseguró que es clave observar el rol de las universidades en el aprendizaje a lo largo de la vida ya que “cuando vos sumas todas las maestrías y todas las personas que hacen educación ejecutiva, no deben ser ni el 10 o 12 por ciento de la población de Argentina. O sea, una vez que salen de la universidad, las personas aprenden en el trabajo y de otras formas. La mayoría de la población se desentiende de la universidad como un lugar de aprendizaje cuando termina la facultad.”
“Desde la Universidad de Buenos Aires hasta las universidades privadas, nosotros hablamos todo el tiempo de esto, pero cuando ves los números te das cuenta que hay una oportunidad muy grande que tiene que ver con, primero, que las universidades generen ofertas, que tengan un precio y una calidad que haga que sientan que es conveniente seguir aprendiendo después de salir de la universidad”, indicó.
Además, reflexiono: “Entonces la oferta no debe ser ni lo suficientemente atractiva ni lo razonablemente económica para hacerlo, porque si no vendría todo el mundo como pasa con grados. Nadie discute todavía la primaria y la secundaria. La discusión está recontra abierta y yo creo que tiene que ver con que no cambió el mundo de la academia, no debemos haber cambiado lo suficiente para que la gente nos vea como la continuidad o los modelos no están diseñados. Las maestrías son bárbaras, pero cuando ves que la universidad que más maestrías tiene son 2.000 o 3.000 alumnos, multiplicas por todas las universidades y te das cuenta de esto que te digo, no llegan ni al 14%.”

Las habilidades que hacen la diferencia
Urcola destacó que la búsqueda de los “centauros, que son las personas que logran hacer que la inteligencia artificial haga productos que te multiplican por 10 tu eficiencia” son hoy los perfiles más solicitados.
Aunque planteó que hay cinco habilidades claves que antes también estaban requeridas, pero que hoy se hacen más evidentes. “Esas cinco cosas son, primero una mentalidad de aprendiz. Aprender toda la vida, tenés que aprender todo el tiempo, sea en la universidad, sea en el trabajo, pero lo que venís haciendo hoy lo vas a tener que cambiar, entonces aprender es la primera. Y la segunda le llamamos a hacer mejores preguntas que tiene que ir con la curiosidad, entonces van juntas la curiosidad con la vocación de aprendiz. Esas dos van primero que todo y te permiten navegar un mundo de cambio.”
“Y las otras tres patas son tres patas que no sé si las llamo habilidades que arman el triángulo. Son el autoconocimiento, conócete a vos mismo. Cuando los griegos iban a la guerra o algo, primero iban al oráculo de Delfos donde había pitonisas que les decían el futuro de lo que iba a suceder. Esto no quiere decir que tengas un plan marcado y definido sino que sepas profundamente quién sos hasta dónde llegas, qué querés y qué podés hacer. Cuando vos te conoces bien sabes cuál es el límite y casi siempre ese límite está mucho más lejos que lo que vos creías”, planteó.
Por último señaló: “Entonces para nosotros es autoconocimiento, networking, cómo te relacionas y en la universidad pasa mucho eso y la tercera habilidades y en habilidades para que te des una idea en MBA hay 30 talleres de habilidades, oratoria, negociación, liderazgo, coaching.”
“Cuando nos piden un programa o las empresas quieren capacitar a alguien en empatía en dos meses, no se puede. El tiempo es una variable del cambio y hoy el mundo está pidiendo que ese cambio se haga más rápido y nosotros creemos que en poco tiempo podés tener awareness, podés saber que algo existe, pero para los cambios radicales no hay fórmulas mágicas y nosotros en eso somos claros. Hace falta tiempo”, subrayó.
El alumno de la maestría y el alumno en el trabajo
“El participante, el alumno ideal tiene que ser alguien que sea curioso y con ganas de aprender, punto. Porque los dispositivos de aprendizaje funcionan mejor en grupos, en cohortes.”, destacó Urcola y explicó: “no hay un alumno ideal porque justo lo que lo hace ideal es la diversidad.”
“Si un fundador de una empresa a los 28 años tiene experiencia y viene, le va a dar a ese grupo de 25 un diferencial que ninguno de 60 vivió, ni ninguno de 40 y la edad es una variable. Después están otro tipo de variables que no son las demográficas. Entonces, el alumno ideal tiene que tener ganas de aprender y tiene que ser curioso y tiene que estar dispuesto a juntarse con otros 30 que sean bien distintos a él. Y ahí es cuando más aprendes.”, planteó.
“Al principio vos estudias y te pagan no por lo que sabes trabajando, sino por lo que aprendiste. O sea, lo que estudias te explica mucho de tus primeros años de salario. Pero después hay un momento donde lo que vos aprendiste trabajando, tu experiencia profesional explica más lo que ganas vos que lo que aprendiste”, graficó.
Y agregó: “Es una curva y esa curva dice que en el balance de lo que aprendes en el aula con lo que aprendes en el trabajo; al final del proceso de un individuo, la riqueza de ese individuo se explica más por lo que aprendiste en el trabajo que lo aprendiste estudiando. Si eso fuera así, a partir de los 40 años te conviene más trabajar que estudiar porque generas más plata. No es tan real, pero ese es el punto. Porque la verdad que la mayor parte del aprendizaje sucede fuera del aula.”
“El trabajo es la escuela de aprendizaje. De hecho, los programas que hacemos de educación y ejecutividad tienen que ver con meter la educación adentro de la empresa, en un espacio de tiempo que es de aprendizaje, pero casi siempre relevas con el área de la empresa qué necesita, cuál es la problemática y tenés profesores que trabajen o que tengan experiencia laboral y están muy vinculados. Entonces aprendes más trabajando que estudiando cuando son más grandes, pero si le pones horas metodológicas al aprendizaje formal, te acelera mucho el aprendizaje en el trabajo.”, aseguró.
Enseñar y aprender
“Un líder te tiene que enseñar; para mí un líder tiene que estar igual dispuesto a enseñar como a aprender”, planteó Ariel Urcola y señaló: “tiene que haber algo de pedagogo, tiene que haber algo de más escuchar que hablar, más de influenciar que pedir y ordenar.”
“Es muy difícil querer llegar a liderar si no tenés esta vocación de decir lo que querés que el otro haga y que el otro aprenda para hacerlo”, reflexionó Urcola y planteó que hoy le da una gran relevancia al tema del “no te creas tan importante” y cómo nos aferramos a las certezas, en especial cuando las sentimos atacadas.
Y destacó: “lo que yo siento es que las verdades a las que estamos expuestos, mis verdades, cuando estoy seguro de que algo es cierto, casi siempre estoy equivocado. Pero casi siempre me doy cuenta que cuando yo me caso con una certeza; esa certeza tiene un fallo importante. Y cuando dudo es donde más aprendo.”
“Entonces no te creas tan importante es en una conversación de nosotros vos me decís, un líder tiene que ser un pedagogo y yo te digo, un líder tiene que ser un aprendiz. Las buenas conversaciones son cuando vos no te crees tan importante y tu afirmación no te parece buena del todo y la mía tampoco”, insistió.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Educación emocional y tecnología: una alianza para responder a los nuevos desafíos de las escuelas primarias
El progama “Emocionateca Conectada” de Fundación La Isla de los Abrazadores y Ticmas busca dar acompañamiento a los adolescentes a través del desarrollo emocional y las herramientas tecnológicas. Hoy, en Colombia, uno de cada tres jóvenes presenta síntomas de ansiedad o depresión

Inteligencia artificial, humanismo y educación: el clamor del papa por un futuro más virtuoso y comunitario
La reciente publicación de la encíclica “Magnifica humanidad”, del papa León XIV, llama a pensar el futuro desde una visión humanista donde la educación juega un rol imprescindible
“Ancora imparo”: ¿es el miedo el combustible silencioso del aprendizaje continuo?
El director de Educación Ejecutiva y Continua de la Universidad de San Andrés propone en esta columna comprender qué motiva el “lifelong learning” en un presente complejo y cambiante

Asociación Conciencia: “Solo uno de cada diez chicos vulnerables termina la secundaria sabiendo matemática”
El director de la organización advirtió en Infobae al Mediodía que la desigualdad educativa se profundiza en los barrios más postergados, donde la mayoría de los egresados no alcanza los aprendizajes básicos

Casi el 50% de los estudiantes de inglés usa IA para resolver tareas
Un nuevo informe internacional de Pearson revela también que el 64% la utiliza la inteligencia artificial para estudiar y practicar



