
Con el impacto de la pandemia en la economía de Colombia, muchos universitarios se vieron obligados a dejar los estudios por no poder pagar su educación. Aquí todas las universidades, tanto las públicas como las privadas, son pagas. En general, las públicas tienen un modelo escalonado. Los estudiantes de las clases más vulnerables (estratos 1, 2 y 3) tienen una cuota diferenciada de los de clase media y acomodada (estratos 4, 5, y 6). Pero también hay otras instituciones, como la Universidad de Cundinamarca, que define la misma cuota para todos los alumnos y equivale a un sueldo mínimo por semestre.
Justamente fue en Cundinamarca donde prestaron atención a la causa económica del abandono estudiantil —o porque los estudiantes habían perdido el empleo o porque sus padres no podían mantener sus carreras—, y el gobernado Nicolás García tomó la decisión de cubrir desde el Estado el costo de la matrícula para dar una solución al problema. El programa “Matrícula Cero” se puso en marcha en el segundo semestre del 2020 y continuó durante todo el 2021.
Natalia Andrea Forero Marín, directora de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, muestra los números que dan cuenta del éxito del programa. No sólo se consiguió frenar la caída, sino que aquellos que habían dejado los estudios antes de la pandemia gracias a las facilidades económicas volvieron a la universidad. La cantidad de estudiantes que hoy cursa en la Universidad de Cundinamarca aumentó en más del 10%; al punto que ahora hay estudiantes que están en lista de espera porque se cubrieron los cupos de cátedras.
El programa “Matrícula Cero” cobró una relevancia tal, que poco tiempo después de haberse implementado, el Ministerio de Educación replicó la propuesta a nivel nacional. “Cundinamarca dejó una huella y un legado”, dice Forero Marín. El programa va a continuar hasta el 2023, año en que se renuevan las autoridades gubernamentales.

—¿Qué requisitos deben tener los estudiantes para ser alcanzados por el programa?
—Tiene que estar admitido en la universidad, estar en el nivel de pregrado y que tenga nacionalidad colombiana. El Ministerio pide que hayan nacido en Colombia, nosotros sólo pedimos la nacionalidad porque hay estudiantes extranjeros que han vivido toda su vida en Colombia.
—¿En la práctica cuánto dura una carrera?
—Lo normal sería que fuera de 10 semestres, pero tenemos estudiantes que tardan 12 o 13. Ellos, cuando llevan el 80% de la carrera, deben empezar a hacer el trabajo de grado. Pero muchos terminan las materias y no han terminado ese trabajo. Nosotros no cubrimos económicamente el trabajo de grado, porque ya cubrimos la cantidad de semestres. El trabajo de grado cuesta la mitad del semestre. Sin embargo, ese año hubo una solicitud para sostener a varios estudiantes que no tenían cómo pagarlo y se decidió que se los cubriría porque la idea fundamental es alentarlos a que se gradúen.
—¿Cuántas carreras se cursan en la universidad?
—Son 82 programas de pregrado y 7 de posgrado. La universidad pensó en abrir más, pero con la pandemia se paró ese proyecto. La Universidad de Cundinamarca siempre ha resaltado por la Licenciatura en Educación Física. Y ahora, naturalmente, también en Ingeniería de Sistemas.
—¿Por qué la universidad no tiene sede en Bogotá?
—La universidad tiene varias sedes: está en Chía, en Choachí, en Facativá; la más fuerte es en Fusagasugá. Pero no tiene sede en Bogotá porque Bogotá tiene muchísimos más recursos. La prioridad está en la ruralidad y tiene Cundinamarca tiene 116 municipios. La prioridad siempre fue apoyar a los estratos más necesitados.
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