
Desde la suspensión de las clases presenciales, los cambios y las adaptaciones que la escuela tuvo que realizar fueron vertiginosos. En unos pocos días, se transformó un sistema escolar que estaba pensado para la presencialidad a una modalidad virtual, de emergencia, que pudo sostener y sostiene este proceso de continuidad pedagógica, que lleva en funcionamiento más de 5 meses.
En nuestro caso, el colegio Grilli Canning venía trabajando con una plataforma virtual que habíamos adoptado a partir de 2009, cuando se suspendieron las clases por la epidemia de gripe A. En este nuevo contexto, ante la masividad y extensión de la suspensión de las clases presenciales, debimos sortear otros emergentes.
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Al inicio de esta experiencia todo servicio colapsó. Por un lado tuvimos que incorporar una nueva plataforma virtual que soportara la conexión de todos los alumnos y docentes en simultáneo de las 3 instituciones que conforman Grilli Proyecto educativo. Por el otro, los servicios de internet, de energía eléctrica, colapsaron y esto demando mucha paciencia, ya que en la zona donde se encuentran nuestras familias muchos barrios privados tienen dificultades con los servicios.
La escuela virtual de emergencia adicionó un plus de horas de trabajo, junto con la gran cantidad de horas frente a la pantalla, celular, notebook, que nos obligó a los directores a repensar los horarios de clase, sobre todo en una escuela donde los alumnos asisten 9 horas al día. Tanto es así que decidimos modificar nuestro horario de clases, implementando dos bloques de trabajo por la mañana y dos bloques por la tarde, pautando tiempos de descanso y de almuerzo porque entendemos que el rol de la escuela en este contexto es central para ordenar las rutinas familiares. La escuela es el único elemento ordenador en una situación en donde todas las rutinas familiares, tareas y horarios se vieron demolidos por la pandemia.
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Establecimos un diálogo fluido con los alumnos y las familias para realizar un relevamiento de sus situaciones particulares. Saber cuántos padres trabajaban desde la casa, cantidad de equipos disponibles en la familia, todas estas cuestiones hacen que la organización intrafamiliar sea diferente y que las posibilidades de trabajo de los alumnos también difiera.
La gran preocupación inicial era garantizar que todos nuestros alumnos estuvieran conectados con la escuela de manera remota, que participaran en las aulas virtuales, en las videoconferencias y pudieran seguir trabajando con sus docentes. Aún hoy, esta es una tarea que la escuela monitorea permanentemente. Nos encontramos con casos de alumnos que se encuentran muy afectados anímicamente por el encierro, y que difícilmente tienen la voluntad para poder sostener una cursada virtual de doble jornada. Allí es donde la escuela, los docentes, el equipo de orientación escolar busca acompañar al alumno y a la familia para sostenerlos en su vínculo escolar y con su grupo de pares.
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Otro punto que abordamos fue el apoyo y la asistencia a los docentes. El colegio cuenta con más de 80 notebooks, que fueron distribuidas entre los docentes que requerían apoyo. En las casas de los maestros también se da la situación de encontrarnos con nuestros hijos haciendo escuela virtual y nosotros enseñando de manera virtual. Muchas veces la falla en la conectividad, los cortes de luz, también son problemas que nos obligan a reprogramar lo planificado.
Asimismo, trabajamos mucho en capacitarnos y avanzamos enormemente en la implementación de recursos digitales en todos los docentes, áreas y materias de la enseñanza, algo que en condiciones de presencialidad se hace mucho más lento o efímero. Si hay algo transformador que nos ha traído esta experiencia, es la real incorporación de nuevos recursos digitales en la enseñanza de todas las disciplinas.
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El universo de posibilidades es infinito. Esta situación ha provocado que los docentes experimentaran distintas formas del uso de las TICs en sus asignaturas. Ya hay una mirada global muy positiva y estamos pensando que muchas de estas experiencias llegaron para quedarse en la escuela, y para transformarla. Es por ello que los equipos directivos de Grilli Proyecto Educativo están trabajando semanalmente en el diseño de una nueva escuela presencial, que incorpore y siga desarrollando las transformaciones que la pandemia trajo como consecuencias y que creemos son oportunidades que, más allá de este contexto trágico para toda la sociedad, no podemos dejar de potenciar.
Por Diego Tignino - Director del Nivel Secundario del Colegio Grilli Canning.
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