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En diez años, entre 2007 y 2017, la matrícula de los jardines de infantes argentinos creció un 23,8%. En concreto, se sumaron 324.757 alumnos al nivel inicial, aunque todavía advierten que quedan muchos chicos fuera del sistema.

El aumento del alumnado en ese período va de la mano con un crecimiento similar, del 27,9%, en la cantidad de cursos para niños de 3, 4 y 5 años en el país. La mayor parte de la matrícula total (68,5%) asiste a jardines estatales.

Los datos surgen un nuevo informe del Observatorio Argentinos por la Educación, encabezado por Gustavo Iaies, especialista del Centro de Estudios en Políticas Públicas. En el boletín se puntualiza que fue la sala de 4 la que más creció en matrícula: lo hizo en un 43,8%, aunque todavía la sala de 5 es la que acapara mayor cantidad de alumnos. En 2017, 720.459 niños asistían a sala de 5, 649.907 a sala de 4 y 319.300 a sala de 3.

El aumento de la cobertura en la sala de 4 no es casual. En 2014, se sancionó la Ley 27.045 que extendió la obligatoriedad escolar a partir de los 4 años de edad. La misma norma, pese a no convertir en obligatoria la sala de 3, sí dispuso que cada gobierno provincial debe garantizar el acceso de los chicos cuyos padres lo demanden. Es decir, debería haber oferta estatal para que todo aquel que quiere enviar a sus hijos al jardín desde los 3 años pueda hacerlo.

Pese a los avances en la materia, todavía hay chicos que no concurren al jardín, incluso en los niveles obligatorios. Una estimación reciente de Unicef identificó a 445.000 niños de 3 años, 115.000 de 4 años y 30.000 de 5 años que no asisten a ningún establecimiento educativo.

En campaña, Mauricio Macri se comprometió a construir 3 mil jardines de infantes y luego, incluso, la promesa llegó a las 10 mil aulas. Según registros oficiales, desde 2016 se construyeron 1.479 salas y hay otras 1.365 ya licitadas que se encuentran en ejecución. "Un modelo de metas de infraestructura que se enuncian pero no se cumplen, hace que resulte muy difícil para la sociedad exigir rendición de cuentas o seguimiento de metas de la política educativa", sostuvo Iaies, quien además pidió por un proyecto pedagógico que acompañe los objetivos edilicios.

Solo el 32% va a un establecimiento de primera infancia (NA)
Solo el 32% va a un establecimiento de primera infancia (NA)

Cristina Tacchi, vicepresidenta de la Organización Mundial para la Educación Preescolar (OMEP) de Argentina, le dijo a Infobae: "Con los datos a disposición no se puede calcular la cantidad de salas que faltan para brindar una total cobertura para los niños de 4 y 5 años, que son obligatorias por ley en todo el país. Las jurisdicciones deben asumir el compromiso de crear las salas necesarias para garantizar el cumplimiento del derecho del niño a recibir educación desde el nacimiento".

En tanto, Guillermina Tiramonti, investigadora de FLACSO, planteó: "Los datos del informe dan cuenta de la existencia de una dinámica beneficiosa que articula la ampliación de la oferta educativa de nivel inicial y el creciente interés de las familias en enviar a sus hijos a la escuela desde temprana edad. Se pueden construir mejores posibilidades educativas para todos los chicos y, para ello, es necesario que dejemos de considerar al jardín solo una instancia de cuidado y valoremos su potencial educativo".

Las evaluaciones de aprendizaje lo muestran. Mientras más temprano es el ingreso al sistema educativo, sin considerar el nivel socioeconómico de los chicos, más posibilidades de lograr mejores resultados. Aprender 2018 lo confirma. En Lengua, por caso, el 41,8% de los alumnos de sexto grado que asistió a sala de 3 o anterior se ubicó en el nivel avanzado. Ese porcentaje se redujo a un 32,6% cuando en los chicos que fueron al jardín desde sala de 4 o 5 y se volvió a reducir a un 21,6% entre quienes no asistieron.

Cuando se mira la cobertura por regiones hay una disparidad evidente. En esos diez años, las provincias que más aumentaron su matrícula en el nivel inicial fueron Santa Cruz (+59,1%), La Pampa (+52,6%) y Mendoza (+50,4%), lo cual no implica que sean las jurisdicciones de mejor cobertura. En otras como la provincia de Buenos Aires, Santa Fe o CABA, la matrícula aumentó en menor porcentaje porque ya desde antes de 2007 tenían a la mayoría de sus chicos dentro del sistema.

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